martes, 14 de febrero de 2023

¿ POR QUÉ VUELA UN AUTOGIRO ? MAGISTRAL E HISTÓRICA CONFERENCIA DEL CORONEL FERNANDO ROSELLÓ ORGANIZADA POR LA FUNDACIÓN INFANTE DE ORLEANS EN EL SALÓN DE ACTOS DEL REAL AEROCLUB AEROPUERTO DE CUATRO VIENTOS

Texto y Fotos en Color : José Manuel Serrano Esparza 


18:55 h de la tarde del Viernes 3 de Febrero de 2023. El coronel Fernando Roselló, hoy por hoy uno de los mayores expertos del mundo en autogiros, aeronaves que comenzó a volar a finales de los años noventa, y de las que es también instructor de vuelo, está a punto de impartir su conferencia " ¿ Por qué vuela un autogiro ? "  en el interior del Salón de Actos del Real Aeroclub Aeropuerto de Cuatro Vientos. 

Sólo han transcurrido poco más de dos semanas desde el 17 de enero del 2023 (día del Centenario del Primer Vuelo del Autogiro de Juan de la Cierva en el Aeropuerto de Getafe el 17 de enero de 1923), fecha en la que el Club de Ultraligeros de Getafe, en colaboración con el Ayuntamiento de dicha ciudad, el Ejército del Aire y otros patrocinadores, han presentado en la Base Aérea una réplica del mítico autogiro C-4 original que el genial inventor español voló por primera vez en el aeródromo de Getafe hace cien años. 

Así pues, reina una incontenible emoción y gran expectación entre las aproximadamente cincuenta personas (todos ellos aero trastornados, mayormente pilotos y ex pilotos profesionales, miembros de la FIO, y entusiastas de la historia de la aviación, llegados desde todos los rincones de España) que llenan casi por completo el aforo del Salón de Actos del Real Aeroclub Aeropuerto de Cuatro Vientos y que han venido para presenciar in situ este evento que promete ser muy interesante. 

Y no se equivocan, ya que esta conferencia, diseñada en gran medida por Fernando Roselló para rendir homenaje a Juan de la Cierva, creador del autogiro en 1923, va a convertirse en una de las más importantes de todos los tiempos en su ámbito, y probablemente la más trascendental desde el punto de vista de la más relevante aportación de España a la aviación mundial, además de estar profusamente ilustrada con fotografías de época, videos de diferentes modelos de autogiros en vuelo y filmaciones con la voz del propio Juan de la Cierva explicando sus logros aeronáuticos de talla mundial.   

Interviene en primer lugar Carlos Valle (Presidente de la Fundación Infante de Orleans), que visiblemente emocionado, da las gracias a todos los presentes por asistir a esta conferencia que organiza la Fundación Infante de Orleans en el marco del Aula Enrique Fernández Coppel y los ciclos de conferencias que la FIO inició hace años. 

Carlos Valle expresa su enorme satisfacción al ver que además de la maravillosa colección de aviones clásicos en vuelo que es la razón de ser de la fundación, la FIO es capaz de ofrecer otras actividades de primerísimo nivel y muy interesantes, cuyo objetivo es fomentar la cultura aeronáutica en España, basada en el inmenso legado histórico de la aviación española, repleta de hazañas diacrónicas y una de las más importantes en este sentido a nivel internacional.  

Explica que dentro del modesto ámbito de actuación de la Fundación Infante de Orleans, llevan años potenciando todo lo posible la edición de libros, los ciclos de conferencias, etc, y que esta conferencia  en especial viene a reabrir el ciclo que hubo y que fue necesario interrumpir por la epidemia del Covid, siendo la última el 28 de Febrero de 2020, incidiendo en el hecho de que han dedicado un año y medio largo para poder conseguir que la FIO recuperara su actividad, ya que hasta septiembre de 2021 no pudieron empezar a volar de nuevo, con el aforo restringido, etc.

La intensidad emocional comienza a crecer notablemente en el interior de la sala, cuando Carlos Valle presenta al coronel Fernando Roselló y afirma con rotundidad  que esta conferencia es muy especial, porque coincide con el Centenario de la Invención del Autogiro por el español Juan de la Cierva. 

A continuación, Carlos Valle introduce el tema clave que será desarrollado pocos minutos después por el coronel Fernando Roselló :  

"  El fenómeno de la autorrotación es enormemente complejo, justo lo contrario de lo que tú pensabas que sucedía, y eso te lleva a una situación de desconcierto total. ¿ Ésto cómo se explica ? 

El fenómeno de la autorrotación no es fácil de explicar para que se pueda comprender en plenitud. 

El primer objetivo importante a cubrir hoy con esta conferencia es rendir homenaje a un genio de la aeronáutica mundial, el español Juan de la Cierva, cuya cualidad más destacable en mi opinión era la tenacidad, el tesón, y el no rendirse ante los fracasos, que fueron muchos. 

Y eso es asombroso. Que una persona tenga una visión tan clara de lo que está viendo y sabe que es posible, y no se rinde jamás. Eso fue algo increíble. 

Y ese era uno de los motivos por los que esta conferencia era imprescindible. 

Así que, me voy a sentar tranquilamente y voy a disfrutar de lo que nos va a contar Fernando, que es interesantísimo " .  

La emotiva introducción de la conferencia por parte de Carlos Valle, presentando al coronel Roselló, ha tenido gran efecto, y el ponente se dispone a hablar. 

Fernando Roselló, piloto de aviones y helicópteros militares, especialista en Búsqueda y Salvamento Aéreo, con experiencia de 3500 horas como piloto de helicópteros, Jefe de Helisaf (Unidad MEDEVAC de Helicópteros del Ejército del Aire) en Herat (Afghanistan) en tres ocasiones, con 60 misiones reales MEDEVAC realizadas en ambiente hostil como jefe de misión, poseedor del récord mundial FAI (Federación Aeronáutica Internacional) de vuelo con un autogiro de menos de 500 kg, desde junio de 2009 cuando voló 1307 km sin escalas en un autogiro español ELA 07S hasta El Berriel (Las Palmas de Gran Canaria), cinco Cruces al Mérito Aeronáutico, Premio Honorario del Ayuntamiento de Getafe al Mérito Aeronáutico, autor del libro de 204 páginas " El Autogiro y su Vuelo " (2005) de Ediciones Paraninfo, gran experto en aerodinámica aplicada de baja velocidad y un hombre que siempre ha destacado entre otras muchas virtudes por su extraordinaria capacidad de control en situaciones límite, está visiblemente emocionado. 

Se siente arropado por los asistentes a la conferencia y percibe claramente el cariño y la admiración que le profesan todos los presentes y muchos otros que no han podido venir por distintas circunstancias, además de los buenos aficionados a la Historia de la Aviación de toda España en general. 

No se oye una mosca en el interior del Salón de Actos del Real Aeroclub Aeropuerto de Cuatro Vientos. 

El coronel Fernando Roselló, piloto profesional de helicópteros del Ejército del Aire Español con muchos años de experiencia, ha dedicado varias décadas de su vida y miles de horas al estudio en profundidad y pilotaje de autogiros, desde finales de los años noventa, de modo muy intensivo, las más veces con muy pocos medios, pero con gran ilusión, profundo conocimiento, pundonor a raudales y la total convicción de que el invento de Juan de la Cierva (cuya personalidad y excepcional talla como diseñador aeronáutico siempre le han fascinado) fue y sigue siendo uno de los hitos más importantes en la historia de la aviación mundial. 

No ha sido en absoluto un camino fácil, han sido muchos años de lucha a brazo partido para dar a conocer las excelentes virtudes de vuelo del autogiro, así como la genialidad e increíble capacidad de no rendirse jamás de Juan de la Cierva, del que siempre ha sido un gran admirador.   

Nada más iniciar su conferencia, el coronel Fernando Roselló manifiesta con gran criterio y seguridad que el invento del autogiro por Juan de la Cierva ha sido con diferencia hasta la fecha el mayor logro aportado por España al mundo de la aviación, con un inmenso legado que incluye además la génesis del ala rotatoria, el rotor articulado, el mando directo y el control de paso cíclico y colectivo, habiéndose fabricado sólo en Occidente 480 autogiros entre 1923 y 1938, que realizaron 130.000 horas de vuelo.  

Explica además que cuando Juan de la Cierva inventó el autogiro, creó una nueva forma de volar, desarrolló la teoría matemática que la describía, y la teoría del helicóptero sigue siendo la teoría inicial que hizo él con el autogiro pero muy evolucionada a lo largo de los tiempos. 

Es decir, Juan de la Cierva no sólo tenía una idea y la aplicaba, sino que le buscaba la explicación matemática que le permitía mejorar el diseño e ir avanzando en el conocimiento. 


Juan de la Cierva en la cabina de su autogiro C30 (aeronave muy avanzada para su época y que fue un gran éxito comercial) en el aeródromo de Hanworth (Inglaterra) en 1933. Considerado uno de los más grandes e influyentes diseñadores aeronáuticos en toda la historia de la aviación, el genial inventor español fue el padre del ala rotatoria y del autogiro, precursor del helicóptero. Sus autogiros se fabricaron bajo licencia en Inglaterra, Francia, Alemania, Estados Unidos, Japón, Rusia, Italia, Yugoslavia y muchos otros países. Hasta su muerte en 1936, Juan de la Cierva fue el referente mundial en su ámbito, y el helicóptero inventado por Igor Sikorsky en 1942 incluye más de veinte patentes creadas por Juan de la Cierva con su autogiro. Su prestigio internacional fue tan grande, que, tal y como ha explicado Eduardo Consejo Prieto (Ingeniero Aeronáutico y Miembro del Comité de Dirección de Airbus Helicopters España), la aeronáutica naval de la República Española decidió en 1934 adquirir varios de sus autogiros embarcados, y un año después, en julio de 1935, la República Española emitió el primer sello del mundo con la imagen de una aeronave de alas rotatorias, el autogiro C30 de Juan de la Cierva. 


Explica también que el autogiro fue el precursor del helicóptero moderno, pero que la diferencia principal entre ambos radica en que hay un motor que mueve el rotor del helicóptero, mientras que en el autogiro el movimiento del rotor está inducido por el propio aire, y el motor se sitúa en la hélice del morro, que es la que proporciona el empuje hacia adelante. 

Por otra parte, a diferencia del helicóptero, el autogiro (que es una especie de cruce entre helicóptero y avión, ya que tiene una hélice como las avionetas y un rotor como el de los helicópteros) no puede hacer despegues verticales ni quedarse quieto en el aire, pero puede volar a velocidades muy bajas y casi no necesita pista para despegar y aterrizar, además de que es una aeronave más segura. 

El público asistente, que llena casi por completo la sala, está totalmente entregado y embelesado ante la pasión, enormes conocimientos e inefable capacidad didáctica con la que el coronel Fernando Roselló explica una pléyade de detalles concernientes a la génesis y evolución del autogiro de Juan de la Cierva, de modo que todo el mundo pueda entenderlo. 

Es decir, el autogiro se parece a un avión, porque tiene una hélice, empuja como un avión y tiene un rotor que gira libre completamente. 

Por eso Juan de la Cierva decía que era un molino de viento, a diferencia de los helicópteros, en los que la potencia se acopla a un motor convencional de avión, con una hélice. 

Y en el autogiro, dicho rotor produce a la vez la sustentación. 

No obstante, mientras que en el avión las alas van fijadas al fuselaje, en el autogiro las alas están fijadas a un rotor, lo cual constituye la esencia de la autorrotación, idea que fue desarrollada por Juan de la Cierva en 1919 y patentada por él en 1920. 

El coronel Roselló incide asimismo en el hecho muy trascendental de que la articulación de batimiento inventada por Juan de la Cierva ( y que consiste esencialmente en una bisagra dispuesta horizontalmente en la raíz de la pala y que permite que ésta sube y baje libremente) fue el momento de inflexión más importante en la evolución del ala rotatoria, y sólo después de su implementación en el autogiro y el helicóptero, se pudo resolver el problema del vuelo por medio de rotores. 


EL INVENTO DEL AUTOGIRO POR JUAN DE LA CIERVA, CLAVE PARA LA GÉNESIS DEL HELICÓPTERO

A partir de este momento, Fernando Roselló comienza a disertar sobre algunos aspectos fundamentales de la historia del desarrollo del autogiro, que es también una historia muy clarificadora de como funcionan los helicópteros y explica que a la hora de definir qué es un autogiro, es importante tener presente que es una aeronave anterior al helicóptero, ya que el helicóptero existe gracias al rotor del autogiro. 

Comenta también el hecho de que todo el mundo sabe lo que es un helicóptero, pero casi nadie sabe lo que es un autogiro, y que es importante analizar por qué Juan de la Cierva se dedicó a la aviación, que era su gran pasión 

Proyectada en pantalla tras Fernando Roselló aparece una fotografía del autogiro C1 monoplaza, diseñado por Juan de la Cierva con doble rotor contrarrotatorio y motor Le Rhône rotativo de 60 CV. Las pruebas con este autogiro se realizaron en Getafe en Octubre de 2020, pilotado por el capitán Felipe Gómez-Acebo. Este autogiro confirmó el concepto de autorrotación, ya que ambos rotores entraron en autorrotación en los sentidos previstos, pero el inferior era mucho más lento, y una avería del motor inutilizó la aeronave. 

y por qué empezó a construir autogiros, como se le ocurrió hacer el autogiro y por qué el autogiro es una aeronave tan importante en la historia de la aviación. 

Con respecto a la definición de qué es un autogiro, Fernando Roselló recuerda que en 1934 Juan de la Cierva hizo en 1934 una tournée por Europa que terminó en España, voló por toda la Península Ibérica, y cuando aterrizó en Barcelona, le hicieron una entrevista, y cuando le preguntaron qué era un autogiro,  contestó : " Es un molino de viento, en inglés el nombre es flyng windmill, " molino volante " . 

A continuación, Fernando Roselló matiza : 

" Es una explicación coloquial, pero realmente, el autogiro funciona al revés que un molino de viento. 

El autogiro siempre va con el rotor hacia atrás. 

Es cierto que las misiones que hace un helicóptero no las puede hacer ninguna otra aeronave, como quedarse estacionario mientras se realiza el rescate de una persona en el mar, un rescate en montaña o algo por el estilo. 

Este tipo de maniobras son exclusivas de los helicópteros. Un autogiro no puede hacer eso. 

El autogiro se parece a un avión, porque tiene una hélice, empuja como un avión, tiene un rotor que gira libre completamente, por eso Juan de la Cierva decía que era un molino de viento, a diferencia de los helicópteros, en los que la potencia se acopla a un motor convencional de avión, con una hélice. 

Y en el autogiro, dicho rotor produce a la vez la sustentación  

En el autogiro, el rotor gira libre como un molinillo, pero no es exactamente lo mismo que un molino de viento. 

De hecho, si a un rotor de un autogiro le aplicáramos una corriente de aire como si fuera un molino, por la parte de abajo se pondría a girar en sentido contrario al normal. 

Para que se produzca la autorrotación, tenemos que iniciarla siempre con un giro previo a las palas, hay que hacer girar las palas inicialmente para que se produzca una distribución de ángulo de ataque que genera la autorrotación ". 


Al proyectarse en pantalla una imagen de Juan de la Cierva con uno de sus aeromodelos que él mismo diseñaba y construía, Fernando Roselló prosigue con su conferencia : 

" Este gran hombre inventó no sólo el autogiro, sino que resolvió muchos problemas de rotores, y hasta que a los helicópteros no se les puso el rotor del autogiro, no funcionaron. 


Cualquier aeronave con ala rotatoria actual, sea un helicóptero, un osprey, etc, lleva varias patentes del autogiro de Juan de la Cierva. 

Es decir, si los helicópteros existen, es gracias a los muchos hallazgos y patentes de Juan de la Cierva. 

Todo ésto empezó cuando Juan de la Cierva, que nació en 1895, había pasado los primeros días de su infancia en Murcia, y después se fue a vivir a Madrid, donde su padre tenía un cargo político importante. 

Juan de la Cierva era un genio, un tremendo apasionado de la aviación desde pequeño, y leía muchas revistas francesas de aviación, que se aprendía de memoria. 

Tenía un conocimiento teórico y técnico de como funcionaban los aviones muy superior al de cualquiera de sus profesores, tanto cuando era niño como después cuando hizo la carrera de Ingeniero de Canales y Puertos " . 

Infatigable y muy motivado, Fernando Roselló explica en medio del entusiasmo colectivo de los asistentes como Juan de la Cierva construyó aeromodelos con sus amigos José Barcala y Pablo Díaz, para ver cual volaba más lejos, 


construyeron un planeador y lo llevaron a las praderas del hipódromo. 

Póster tamaño grande en el interior del Museo de Aeronáutica y Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid), en el que se explica como con tan sólo 15 años de edad, el genio Juan de la Cierva fue capaz de construir un avión planeador

Y crearon la empresa aeronáutica BCD (Barcala, Cierva y Díaz). 

Después del planeador, quisieron hacer un avión que volara, y el genio Juan de la Cierva, con tan sólo 16 años, 


fue capaz de diseñar, construir y hacer volar un avión biplano, que fue denominado BCD-1 y fue apodado " El Cangrejo " , construido a partir del motor Renault 8C de 70 C.V refrigerado por aire del avión biplano Farman MF.7 del piloto francés Mauvais que se había roto durante un aterrizaje. 

Las alas se entelaron con sábanas viejas y el armazón de madera había sido hecho por Díaz, mientras que la hélice fue calculada por Juan de la Cierva.  

Este avión volaba muy bien.  


El coronel Roselló, profundo conocedor de la biografía del genial inventor español, hoy en día muy admirado a nivel internacional, explica que Juan de la Cierva se convirtió además en un gran especialista en tipos de maderas, ya que sabía que para construir sus aeronaves no valía cualquier madera, ha de ser una madera con características singulares, laminada y tratada, para que mantenga su forma geométrica. 

Explica además que el biplano BCD-1 " Cangrejo ", creado por Juan de la Cierva en 1910, estuvo volando ininterrumpidamente durante más de un año en distintas exhibiciones y fue el primer avión que voló en España. 

Poco después, hizo otro avión, mucho más bonito y más rápido, pero que en el primer vuelo se rompió, porque estaba submotorizado, para hacerlo más rápido. 

A continuación, aparece en pantalla un video en el que Juan de la Cierva relata la carrera que eligió y por qué. 

" En aquella época, no había ninguna Escuela Aeronáutica, y en 1918, cuando tenía casi terminada la carrera, construí básicamente el primer aeroplano trimotor del mundo ". 

Es en este momento cuando Fernando Roselló enfatiza la enorme importancia de Juan de la Cierva en la industria de la aviación mundial, hasta el punto de que cuando Ígor Sikorski inventó el primer helicóptero en 1942, tenía 20 patentes (piezas) que de la Cierva había creado más de veinte años atrás. 

Imagen del aeródromo de Cuatro Vientos con el prototipo de avión trimotor creado por Juan de la Cierva en 1919, que constituía una gran revolución para su época y confirmaba la personalidad visionaria del genio Juan de la Cierva. 

Poco después, el ponente explica que Juan de la Cierva fue también un gran diseñador de aviones, y que fue el primero que puso las hélices y la configuración tradicional tractora que llevan todos los aviones trimotores de hélice hoy en día. 

Este avión lo creó en 1918, para presentarlo a un concurso de aviación militar que expiraba en 1919. 

En 1919, tras finalizar la Primera Guerra Mundial, la aviación había avanzado muchísimo. 

Juan de la Cierva creó este prototipo de avión trimotor, pero durante el segundo vuelo de la aeronave, el piloto cometió un pequeño fallo, el avión entró en pérdida y cayó. 

Y Juan de la Cierva se hizo la pregunta de cómo un avión que está bien diseñado, bien calculado, bien construido, podía caer en aquella época sólo con un pequeño error del piloto. 

El trimotor se estrelló en el aeródromo de Cuatro Vientos durante un concurso de aeroplanos convocado por la Aviación Militar. 

De la Cierva, tras el accidente aéreo del capitán Ríos con dicho trimotor, se dedicó a proyectar una aeronave que evolucionara con seguridad a cualquier velocidad. 

Fue entonces cuando Juan de la Cierva pensó : " Tengo que crear un nuevo modo de volar en el que la seguridad del vuelo no dependa de la velocidad ". 

EL LEGADO DE JUAN DE LA CIERVA 


Y se puso manos a la obra, explorando las posibilidades que tenía. 

Sabía que en aquel momento, en 1919, había en Estados Unidos aproximadamente 400 empresas intentando inventar el helicóptero. 

El primer autogiro que diseñó se volcaba hacia el lado derecho cuando adquiría velocidad, entonces, para intentar controlar ese problema, 


el siguiente autogiro que diseñó fue el C1 en 1920, que tenía dos rotores coaxiales contrarrotatorios para eliminar el par de balanceo, el de arriba que gira hacia la derecha y el de abajo que gira hacia la izquierda, se ve que el borde de ataque está distinto. Incorporaba además un elevador, un timón y un único alerón montado verticalmente en la cabeza del eje de los rotores. 

Juan de la Cierva desechó la idea del helicóptero porque era demasiado complicado y menos seguro durante el vuelo.  

               Maqueta del autogiro C1, diseñado por Juan de la Cierva en 1920. Museo de la Aeronáutica y Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid). 

Fue el capitán Felipe Gómez-Acebo el que intentó volar por primera vez este autogiro C1 creado por Juan de la Cierva, pero la aeronave volcó. 

En el despegue se volcaba hacia la derecha, porque el rotor de arriba (que no era todavía un rotor, sino una hélice), soplaba aire sobre el de abajo, y el de abajo no podía rendir igual, el de arriba cogía muchas más rpm que el de abajo, y ese era el motivo por el que volcaba. 


El coronel Roselló explica que con este primer modelo de autogiro, Juan de la Cierva demostró que la autorrotación en tamaño real existía y que se podía volar con ella. Lo único que tenía que hacer era mejorar la aeronave y evitar que se volcara a la derecha. 

Desechó la idea de los dos rotores contrarrotatorios y lo que hizo fue inventar un rotor cuyas palas tenían fuerte torsión negativa en las puntas, las calculó y las construyó en un aeromodelo. 

Hizo una demostración ante las autoridades aeronáuticas de la época en el Parque del Retiro, y decidió fabricar el autogiro C2. 

En el C2, el concepto que aplicó fue un poco distinto, un paso colectivo, que cambiaba el ángulo de incidencia a todas las palas, y con el rotor compensado desplazaba la componente sustentativa hacia un lado o hacia el otro, pero tampoco funcionó, porque lo que se sabía de aeroelasticidad de los materiales, de como cambiaban en función del centro de gravedad, etc, se hallaba muy lejos todavía de estar controlado. 

Poco después, construyó el autogiro C3, que demostró que el concepto todavía no funcionaba y que seguía volcando a la derecha. 

Es cierto que a este autogiro le pusieron un sistema de control de alabeo, no tiene alerones. 


Fernando Roselló continúa su disertación, insistiendo en la enorme tracendencia de la invención por Juan de la Cierva de la articulación de batimiento, que es lo que diferencia un rotor de una hélice, una bisagra que permite que cada pala, libremente, suba o baje, además de que tiene unos cables que la mantienen colgada para que no se caiga hacia abajo cuando está parado el rotor. 

Así, la pala que avanza sube, la que retrocede baja, y ello garantiza la sustentación en cualquier dirección. 


Fernando Roselló incide en que esta articulación de batimiento fue muy importante, porque los autogiros C1, C2 y C3 (los tres primeros modelos construidos por Juan de la Cierva) no pudieron volar, ya que una vez iniciada la carrera de despegue, el rotor giraba pero la aeronave se volcaba a la derecha, problema que tenía su origen en la diferente sustentación producida por la pala que avanza con respecto a la que retrocede. 

Juan de la Cierva se dió cuenta de que existe una " simetría de sustentación " en el vuelo de avance entre la pala que avanza y la que retrocede, por lo que decidió adoptar una articulación de batimiento para que los dos lados del rotor alcancen su propio equilibrio de fuerzas. 

Sin el desarrollo de esta articulación de batimiento inventada por Juan de la Cierva no habría sido posible el desarrollo de los helicópteros.  


Y ese es el concepto que Juan de la Cierva aplicó al autogiro C4. 

Para llegar hasta aquí, había hecho más de treinta pruebas. 

Y aquí quería mantener el control del alabeo en el rotor. 

De momento dijo : voy a dejar el rotor quieto, y le voy a poner unos alerones, de modo que ésto es un autogiro con un motor que gira libremente, que no se puede mover, que está fijo y que tiene mandos convencionales de avión, un mando de alabeo con movimiento lateral de la palanca, un timón de profundidad y un timón de dirección. 

Juan de la Cierva no estaba contento con esta solución, pero le permitió empezar a volar. 


Y este es el primer vuelo del autogiro C4 ( que incluía la unión de las palas del rotor en su raíz y voló durante más de tres minutos en Getafe a una altura superior a los 25 metros el 9 de enero de 1923).  

En total, el C4 voló en 1923 14 minutos, en cuatro o cinco vuelos, el último de los cuales fue en Cuatro Vientos, en presencia de Emilio Herrera, que era comandante en aquella época y el jefe del Parque Tecnológico Aeronáutico de Cuatro Vientos. 


Y aquí tenemos un gran salto evolutivo : es la exhibición en Cuatro Vientos de un autogiro C6 ante el rey Alfonso XIII. 


Tras realizar varias pruebas en el túnel de viento del aeródromo de Cuatro Vientos, el autogiro C6 diseñado por Juan de la Cierva y pilotado por el capitán Joaquín Loriga Taboada realizó tres vuelos en marzo de 1924, uno de ellos de ocho minutos, cubriendo una distancia de 10.5 km entre los aeródromos de Cuatro Vientos y Getafe, lo cual supuso un salto cuántico en la evolución del autogiro y el comienzo de la gloria internacional de los autogiros creados por Juan de la Cierva.  

En el momento del éxito del autogiro C6 de Juan de la Cierva, el aeródromo de Cuatro Vientos era uno de los más avanzados del mundo y tenía el mejor túnel aerodinámico a nivel internacional.

Además, el comandante Emilio Herrera, que era comisario de la Federación Aeronáutica Internacional, apoyó el proyecto C6, y certificó el circuito de 4 km en el que este autogiro voló durante más de tres minutos en uno de sus tests realizados en el aeródromo de Cuatro Vientos.

Emilio Herrera. plenamente consciente de que el autogiro C6 de Juan de la Cierva era de una enorme importancia en el mundo de la aviación, le dijo que pidiera una subvención al Ministerio de la Guerra, porque era un invento muy interesante. 

Juan de la Cierva pidió esa subvención, Emilio Herrera se la avaló, y el Ministerio de la Guerra le financió el autogiro C6, que tuvo el apoyo de toda la aviación militar española. 


Esta imagen es de una exhibición en Cuatro Vientos del autogiro C6. Cuando se hicieron las pruebas del C6, como estaba teniendo lugar la Guerra de Marruecos, no había nadie que lo volara, estaba olvidado en el fondo de un hangar en Cuatro Vientos. 

Entonces, vino destinado a Cuatro Vientos una temporada el capitán Joaquín Loriga, que decidió probar el autogiro. 

Al reducir velocidad, se paró el motor, pero el autogiro fue capaz de descender, hizo un aterrizaje poco elegante pero salvó la situación con gran eficacia. 


Fernando Roselló (piloto profesional de helicópteros desde hace décadas, pero gran enamorado de la singularidad y cualidades de vuelo del autogiro) subraya una y otra vez durante su alocución que ésta es una cualidad fundamental y muy distintiva del gran invento de Juan de la Cierva: al llevar alas rotatorias y volar siempre en autorrotación, el autogiro no entra en pérdida, por lo que es la aeronave más segura inventada hasta la fecha, lo cual aporta una gran confianza a los pilotos de autogiro, ya que en caso de pararse el motor, despistarse, bajar de velocidad o modificar el ángulo de ataque, la aeronave pierde altura de modo progresivo hasta posarse suavemente en el suelo. 

La hazaña del autogiro C6 pilotado por Loriga, que tras pararse su motor fue capaz de descender y aterrizar indemne, llegó a oídos de la industria aeronáutica francesa, y el autogiro C6 de Juan de la Cierva realizó grandes exhibiciones de vuelo en el Salón de la Aviación de Le Bourget (Francia), así como en Farnborough (Inglaterra) y en el aeropuerto de Tempelhof (Berlín). 

Autogiro C6 de Juan de la Cierva durante una exhibición en el aeropuerto de Tempelhof (Berlín) en 1926. La industria aeronáutica alemana quedó muy impresionada por la tecnología vanguardista de referencia mundial para su época que tenían los autogiros creados por el genial inventor español, además de incluir muchos conceptos visionarios y patentes que tendrían su aplicación práctica en los helicópteros (que nunca hubieran sido posibles sin la invención previa del autogiro y el concepto de ala rotatoria) a partir de 1942.   

  
y se generó un gran interés internacional por el autogiro inventado por Juan de la Cierva. 

Y a partir de ahí, se consiguió la inversión de capital inglés y el desarrollo de los autogiros se hizo en Inglaterra a través de La Cierva Autogiro Company en sinergia con la empresa aeronáutica británica Avro, y allí prosiguió su evolución. 

Siguiendo ese desarrollo del autogiro, en el año 1927, un autogiro C6 construido en Inglaterra perdió dos palas en vuelo, porque los anclajes de las palas estaban doblados hacia atrás. 

Así pues, pidieron un rotor nuevo, con anclajes perfectos, y cuando los recibieron, estaban los cuatro anclajes doblados hacia adelante. 

El coronel Roselló es una auténtica eminencia en todo lo relacionado con los autogiros, su historia y sus cualidades de vuelo ciertamente únicas. Conoce además a la perfección todas las anécdotas y situaciones especiales de la vida de Juan de la Cierva, así como la ingente cantidad de soluciones de todo tipo que siempre conseguía encontrar para poder enfrentarse a retos tecnológicos y científicos con frecuencia de gran complejidad, ante los que nunca se rindió. Y éste tremendo conocimiento por parte del ponente tanto de Juan de la Cierva como de sus autogiros no es fruto de la casualidad. Es producto de miles de horas de estudio e ímprobo esfuerzo durante más de un cuarto de siglo, sacando tiempo de donde no lo había, quitándose horas de sueño, volando todo tipo de autogiros, buscando datos a veces difíciles de obtener al no existir planos de algunas aeronaves o referencias, etc. 

Y entonces se dieron cuenta de que los anclajes de las palas, en cada revolución iban hacia adelante y hacia atrás, doblándose, como consecuencia de la ley de conservación del momento angular. 

Juan de la Cierva hizo experimentos con la articulación de arrastre, fue a Cuatro Vientos y constató que al moverse las palas hacia adelante y hacia atrás, el centro de giro no coincide con el eje de rotación. 

Inventó también el primer amortiguador de arrastre de la historia, que consistía en atar las cuatro palas entre sí por medio de unas cintas de caucho. 

Si se contemplan imágenes de autogiros de la época, se ven unas cosas que las atan entre sí. 

Este autogiro tiene todavía este tipo de cables que los unen entre sí. 


Ésto corresponde a una imagen en París, después del primer cruce del Canal de la Mancha por un autogiro creado por Juan de la Cierva, al que se ve acompañado por un periodista francés. 

Los autogiros tienen una amortiguación de arrastre que son unos discos de corcho que por fricción hacen la amortiguación, se regula la amortiguación con unos tornillos.  

La conferencia tuvo una gran asistencia de público procedente de Madrid y distintas zonas de España. Aquí vemos haciendo una foto del autogiro C19 proyectado en pantalla a Shery Shalchian (gran fotógrafo de aviones con 44 años de experiencia, y principal baluarte en captación de imágenes de aeronaves de la Fundación Infante de Orleans junto con el también excelente fotógrafo Paco Rivas), que vino desde Torrejón de Ardoz.  

Este es un autogiro C19, mucho más moderno, diseñado por Juan de la Cierva en 1929 y que comenzó a producirse en 1930. 

Producido en Inglaterra  por Cierva Autogiro Company y la empresa británica Avro bajo instrucciones de Juan de la Cierva.  

Maqueta de una un autogiro C19 fabricado en Inglaterra en 1932 por La Cierva Autogiro Company y la empresa británica Avro, tres años después de su diseño por Juan de la Cierva en 1929 y de su introducción en el mercado aeronáutico en 1930. Museo de la Aeronáutica y Astronáutica de Cuatro Vientos (Madrid).  

Autogiro C19-MKIVP EC-AIM, diseñado por Juan de la Cierva, en el interior del Museo de Aeronáutica y Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid). Tal y como ha explicado el coronel Roselló desde hace años, fue el mejor construido hasta ese momento, y presenta novedades revolucionarias en ala rotatoria, como son las palas cantiléver, el amortiguador de arrastre de fricción y su prelanzador mecánico. Fue el último autogiro de rotor fijo europeo.  

Las palas son mucho más delgadas, tienen unos discos que son los amortiguadores, no llevan cables entre sí. 


Aquí aparece el autogiro C19 de Juan de la Cierva despegando, consigue despegar las ruedas principales del suelo antes que la de cola, y lo consigue, porque ya el mando de profundidad no existe, hay un estabilizador horizontal de cola, y lo que hay es un mando directo del rotor. 

El autogiro C19 destacaba entre otras muchas virtudes por su ingeniería estado del arte para su época, que le permitía girar mecánicamente el eje del rotor (el cual, al ser un autogiro, no estaba motorizado), conectándolo al motor mediante un embrague, a la vez que reflejaba el aire procedente de la hélice tractora hacia el rotor. 

Para hacerse una idea de lo muy avanzado y revolucionario para su época que era este autogiro C19 de Juan de la Cierva, cabe destacar que fue construido bajo licencia en Inglaterra como Avro 620 


y en Alemania con la denominación Focke-Wulf C20 por la empresa aeronáutica Focke-Wulf, una de las tecnológicamente más punteras del mundo durante los años treinta y primera mitad de los cuarenta (produciría en 1941 el Focke-Wulf-FW-190 con motor radial BMW 801C, diseñado por el ingeniero aeronáutico Kurt Tank y considerado el mejor caza de combate de la Segunda Guerra Mundial).  

Pocos años después, en 1933, Juan de la Cierva creó el autogiro C30 de producción en serie, que tuvo un gran éxito comercial y del que se construyeron ciento cincuenta unidades. 

                               Autogiro C30 de Juan de la Cierva en el interior del Museo de Aeronáutica y Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid). 

Uno de ellos, que estuvo volando hasta los años setenta, está hoy en día en el Museo del Aire de Cuatro Vientos (Madrid).  

El C30 era ya un autogiro muy avanzado, construido con materiales de primera calidad. 


Ésto es un aterrizaje que hizo el autogiro C30 en el Dédalo (que era un buque nodriza de hidroaviones, con una cubierta de sesenta metros) el 7 de marzo de 1934 en el puerto de Valencia. 



Fotografía del mismo autogiro C30 de la imagen anterior despegando del buque nodriza transporte de hidroaviones Dédalo el 7 de marzo de 1934. Se aprecia perfectamente la extraordinaria estabilidad de vuelo a baja velocidad de esta aeronave, muy revolucionaria para su época. 


Ésto es una línea de producción de autogiros C30, una aeronave muy segura, algo totalmente en consonancia con el motivo principal de su creación:  independizar la seguridad de la aeronave de su velocidad de vuelo, pero la experiencia demuestra que la seguridad de vuelo recae mucho más en la mentalidad del piloto que en la máquina. 


Artículo en la revista inglesa Aeroplane Monthly (una de las más prestigiosas del mundo dedicadas a la historia de la Historia de la Aviación y la Preservación de Aviones Clásicos) sobre el autogiro C30A G-ACUU diseñado por Juan de la Cierva, construido en Manchester en 1934 y que desde 1978 (año en que fue repintado con los colores de la RAF) 

                                                                                                                              © Imperial War Museum

está en el Imperial War Museum de Duxford (Cambridge). 


El autogiro C30 de Juan de la Cierva se convirtió en toda una institución en Inglaterra entre 1934 y principios de los años cuarenta, hasta el punto de que la empresa de juguetes Britain (por entonces una de las más importantes de Inglaterra) lanzó al mercado una preciosa maqueta de madera a escala 1:72 de esta aeronave de ala rotatoria, que fue un gran éxito de ventas. 


Y éste es un autogiro Kellet KD-1B, basado en gran medida en el modelo C30 de Juan de la Cierva, y que fue utilizado por Eastern Airlines en servicios postales, llevando correspondencia desde el techo del Edificio de Correos de Philadelphia (Estados Unidos) hasta el aeropuerto de dicha ciudad.  

En este maravilloso video (2:19-6:30) puede verse a otro autogiro Kellet KD-1B en 1939 realizando en tan sólo seis minutos transporte de correo aéreo desde el techo de la Oficina Postal Central de Philadelphia hasta la ciudad de Camden (New Jersey), que a partir de entonces se realizaría diez veces al día hasta 1945 : 



Autogiro C30 G-ACWH de Juan de la Cierva, fabricado en Inglaterra, en el Salón de la Aviación de París en 1934. Las demostraciones de vuelo que realizó en la capital francesa causaron asombro en la industria aeronáutica internacional, tal y como se aprecia en este impresionante video donde la aeronave de ala rotatoria exhibe su increíble maniobrabilidad y estabilidad de vuelo a baja velocidad para la época a muy pocos metros del Grand Palais de los Campos Elíseos : 

                                         Autogyro Lands in Paris Street (1934).    


Autogiro C30 de Juan de la Cierva con matrícula K.4230 utilizado por la RAF durante la segunda mitad de los años treinta. 

El C30 era un autogiro de mando directo, sin alas ni alerones. 

Así pues, éste es el legado de Juan de la Cierva, la máxima aportación que ha hecho España a la historia de la aviación de todos los tiempos, porque es el padre del autogiro y del ala rotatoria. 

Fue un hombre muy especial, que probaba él mismo sus inventos, era piloto de pruebas e ingeniero de desarrollo en una única persona, y nadie en la historia de la aviación ha conseguido desarrollar tan rápido una aeronave. 

Fue capaz en tan sólo una década de hacer la transición de un autogiro C4 muy vetusto a un autogiro C30 que era en ese momento el referente mundial en su ámbito. 

Juan de la Cierva era un genial inventor que tuvo incluso que vender su coche para sacar adelante el autogiro. 

Tras varios intentos y modelos distintos creados, el éxito de su autogiro traspasó fronteras, consiguiendo muchos éxitos internacionales, entre los que cabe mencionar : 

- En 1928 cruzó el Canal de la Mancha pilotando su autogiro C8 con el periodista francés Henri Bouché (Director de la revista francesa L´Aeronautique) como pasajero, siendo la primera aeronave de alas rotatorias en hacerlo. 


- En Estados Unidos entabló contacto con Henry Ford, voló sobre Manhattan y el Empire State Building y aterrizó con su autogiro en la Casa Blanca, donde fue recibido por el presidente Hoover. 

- Llegó a un acuerdo de fabricación de autogiros con Harold F. Pitcairn, constituyéndose en 1929 la Pitcairn La Cierva Company. 

- En 1932, le fue concedida la Gran Medalla de Oro de la Federación Aeronáutica Internacional por sus enormes esfuerzos, sacrificios e importantísimas aportaciones al desarrollo de la Aeronáutica.  



- El 4 de Mayo de 1933, un autogiro C30 creado por Juan de la Cierva y utilizado en Inglaterra para entrega de correo fue portada del periódico londinense The Times, que era en esos momentos el diario más importante del mundo

- Tres años después, en Marzo de 1935, Juan de la Cierva pronunció una conferencia en la Royal Aeronautical Society de Londres, donde reveló el desarrollo y potencial de su autogiro C30 y una aeronave de cinco plazas, además de otra monoplaza. 

- En 1966, Juan de la Cierva fue introducido nada menos que en el International Aerospace Hall of Fame, por sus innovaciones en tecnología aplicada a las palas del rotor y su utilización para generar propulsión y control con precisión de la altura de una aeronave.  

- En 1967, Lewis Gilbert, director de la famosa película " You Only Live Twice " , producida por Harry Saltzman y Albert R. Broccoli, eligió el autogiro Little Nellie, basado en los principios de Juan de la Cierva, construído y pilotado por Ken Wallis, para protagonizar la mejor escena de la película, que fue rodada en la isla de Kyushu (Japón) : 

                                                                          You Only Live Twice, Autogiro Little Nellie


- En 1988, la editorial Smithsonian Institution Press de Washington D.C, una de las más imporantes de Estados Unidos, publicó el libro
" Cierva Autogiros, The Development of Rotary Wing Flight ", escrito por Peter W. Brooks. 

- Los autogiros de Juan de la Cierva fueron fabricados bajo licencia en Inglaterra, Estados Unidos, Francia, Alemania, Rusia, Japón y Yugoslavia.  


- Todavía en 1961, veinticinco años después de la muerte de Juan de la Cierva, seguían fabricándose en Estados Unidos autogiros bajo su licencia y con patentes suyas, como el Pitcairn PCA-2, que fue utilizado por el Comité Nacional Aeronáutico de Estados Unidos, precursor de la NASA, para la investigación de un rotor experimental cantilever de tres palas.  

De la Cierva no voló en su autogiro hasta 1926, cuando diseñó el primer modelo biplaza y ocupó el puesto de viajero. 

                              Licencia de piloto de Juan de la Cierva obtenida en Inglaterra en 1927. Museo de Aeronáutica y la Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid). 

El 11 de febrero de 1927 obtuvo en Inglaterra su licencia como piloto en el Royal Aeroclub del Reino Unido  y comenzó a pilotar sus propios autogiros, aprendió a volar con su invento y nunca quisó volar con un avión convencional. 

Un año más tarde, el 18 de septiembre de 1928, Juan de la Cierva cruzó el Canal de la Mancha con un autogiro C8 propulsado por un motor Armstrong Siddeley Lynx de 180 CV.  

Tras fabricar más de cuarenta modelos distintos de autogiro y sentar las bases del futuro helicóptero, de la Cierva murió en 1936 en un accidente de aviación. 

Con la creación del sistema de mando directo, el autogiro ya no necesitaba alerones ni timón de profundidad para volar: todo el control del avión se hacía modificando la posición del rotor. 

Por primera vez se tenia el control total de la máquina a cualquier velocidad. 

De la Cierva fue capaz de sortear todas las dificultades que fue encontrando en las fases de creación del autogiro: invención de la articulación de batimiento, la articulación de arrastre y el amortiguador de arrastre. 

El helicóptero actual le debe mucho a las aportaciones de Juan de la Cierva. 

La lista de patrocinadores del Proyecto Centenario Autogiro Juan de la Cierva es impresionante. Y a ella ha venido a sumarse muy recientemente la empresa española ETEL, fabricante de sensores electro-ópticos para helicópteros NH90. 

PROYECTO CENTENARIO DEL AUTOGIRO : DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN DE UNA REPLICA DEL C4 DE JUAN DE LA CIERVA

De repente, el coronel Roselló inicia la parte final de esta inolvidable e importantísima conferencia, 


explicando con todo lujo de detalles el fascinante proyecto que desde hace un año (se inició el 24 de enero de 2022) ha desarrollado el Club de Ultraligeros de Getafe, el Ejército del Aire y gran cantidad de patrocinadores, en colaboración con el Ayuntamiento de Getafe y Laura de la Cierva (bisnieta de Juan de la Cierva y Presidenta de la Fundación Juan de la Cierva) : 

Réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva con el que el capitán Alejandro Gómez Spencer realizó en el aeródromo de Getafe el primer vuelo de la historia de la aviación en una aeronave de ala rotatoria, consiguiendo realizar un vuelo controlado sobre un recorrido de 183 metros. © Club de Ultraligeros Getafe

el diseño y construcción de una réplica del famoso autogiro C4 que voló por primera vez en Getafe el 17 de enero de 1923. 

Esta fabulosa réplica a escala 1:1 ha sido diseñada y construída por el formidable equipo del Club Ultraligeros de Getafe, que integra a profesionales de enorme conocimiento y experiencia en el sector, como : 

Pedro Nogueroles Viñes (Ingeniero Aeronáutico, Director Técnico en Airbus Manufacturing Engineering y una de las máximas autoridades mundiales en estructuras de fibra de carbono. Es además un gran piloto deportivo que ha sido varias veces campeón del mundo de ultraligeros de ala fija. Jefe principal del proyecto, ha sido la persona que entre otras muchas cosas ha calculado la estructura de la réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva, basándose en la fotografía en blanco y negro que se conserva del primer vuelo, porque no existen planos, y utilizando principalmente aluminio y madera, que eran los materiales de los que estaba hecha dicha aeronave en 1923.  

- Juan Manuel Arco Casanova (ingeniero aeronáutico especializado en ala rotatoria, con gran experiencia en helicópteros, trabajó en AISA, en lo que sería el núcleo de la posterior Airbus Helicopters Albacete). Otro hombre clave en el proyecto de répica del autogiro C4 de Juan de la Cierva. 

Es un gran entusiasta de los autogiros, principal desarrollador de la réplica del autogiro C30 de Juan de la Cierva (otro proyecto vinculado a la memoria del ilustre inventor, gestado por su bisnieta Laura de la Cierva en 2017, y dotado también de algunas innovaciones técnicas), propietario de dos autogiros, y posee una amplia experiencia de vuelo, además de ser un gran organizador de equipos de trabajo. 

Ha diseñado el cabezal del rotor y el sistema eléctrico de prelanzado del autogiro C4, además de elegir instalarle el rotor del C7 para garantizar la seguridad durante el vuelo.  

- Fernando Roselló, coronel del Ejército del Aire, piloto profesional de helicópteros durante casi cuarenta años, piloto de autogiros desde finales de los años noventa, autoridad de auténtica talla internacional en el conocimiento de la historia de los autogiros, su vuelo y la biografía de Juan de la Cierva, además de instructor de vuelo de autogiros. 

Ha sido un hombre clave en el gran resurgimiento nacional e internacional que están teniendo los autogiros hoy en día, ostentando algunos récords mundiales importantes en vuelo con autogiros y realizando excelente exhibiciones de vuelo durante las demostraciones aéreas de la Fundación Infante de Orlenas el primer domingo de cada mes. 

Es además instructor de vuelo de Air Force 7, Escuela de Vuelo con Autogiros, con sede en el aeródromo de Casarrubios del Monte (Toledo), así como frecuente probador de autogiros de la empresa española ELA (un referente internacional en su ámbito, con sede en Fuenteobejuna, Córdoba, y que fabrica el 10-Eclipse, el gyrocopter ultraligero más avanzado del mundo). 

Será el encargado de pilotar la réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva cuando tenga lugar en Getafe su vuelo inaugural durante este año 2023. 


Fernando Roselló prosigue con su conferencia y rememora emocionado como a finales del año 2021 los miembros del Club Ultraligeros de Getafe pensaron que había que hacer algo sonado para celebrar el Centenario del Vuelo del Autogiro de Juan de la Cierva, y en la comida de Navidad de dicho año, se les ocurrió hacer una réplica del C4, el primer autogiro que voló, que al ser de madera y tela, entraba dentro de las capacidades que dentro del grupo podían hacer, sin tener que contratar a alguien externamente. 

Ésto fue muy importante, porque la idea era llevarlo adelante, tanto si tenían patrocinadores como si no, y el 16 de Febrero de 2022 empezaron la construcción. 

El conferenciante relata : 

Hemos ido evolucionando a lo largo del tiempo, 


aquí tenéis una imagen de la estructura, 

tenemos una página web que es centenariodelautogiro.com 



y aquí hay muchas más imágenes de la fase de construcción, 

aquí tenemos el primer montaje de la estructura con todos los elementos estructurales, incluida la cabina, 


aquí vemos las superficies enteladas, 


aquí el tapizado del asiento, 


el cuadro de mando, los instrumentos, 

tenemos un ingeniero con nosotros que ha diseñado los instrumentos y los ha construído con el fondo de la esfera con la efigie del C4. 



Fernando Roselló destila en todo momento inquebrantable pasión y amor por la aviación mientras sigue ilustrando a los presentes con todo tipo de detalles sobre las fases de diseño y construcción de esta ya icónica réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva : 


Ésto es la bancada del motor, 


aquí ya es montando por primera vez los sistemas de control, 


mandos de profundidad, dirección y alerones,  


Ha sido un largo camino el recorrido por Fernando Roselló y los entusiastas del autogiro hasta llegar a este año 2023 en el que tras un ímprobo trabajo de un año realizado por el gran equipo del Club Ultraligeros de Getafe, una réplica del modelo C4 diseñado por Juan de la Cierva volará en el aeródromo de dicha ciudad. 

El conferenciante comienza a explicar imágenes de las pruebas de rodaje de la aeronave :  


aquí la primera prueba de rodaje, 




con la aeronave todavía sin entelar " . 

Fernando Roselló explica que el autogiro C4 que ha construido el Club Aeroligeros de Getafe, répica del original de Juan de la Cierva, pesa 272 kg y que tienen ya número de serie, matrícula de pruebas, se está pidiendo el seguro, y cuando tengan el seguro van a pedir el certificado de aeronavegabilidad provisional para hacer las pruebas en vuelo. 

El autogiro fue presentado oficialmente el 17 de enero de 2023 en el aeródromo de Getafe, donde tendrá lugar una jornada de puertas abiertas para celebrar el Centenario del Ala Rotatoria, se invitará a la FIO y vendrá la Patrulla Aspa.  

Después, tienen previsto acudir a la Giro Spain ( concentración internacional de autogiros que se hace cada año ) en Requena el 17 y 18 de Junio, para que también allí vuele el autogiro C4. 

Llegado el turno de preguntas, uno de los asistentes pide a Fernando Roselló que aclare algo más el concepto de autorrotación, 


y el veterano piloto e instructor de vuelo responde : 

" La autorrotación es la aplicación científica y física clara de un concepto que se basa en el ala rotatoria, un ala que siempre está girando, aunque el fuselaje esté quieto. Es un rotor que gira libre en autorrotación, que no lo mueve el viento, por lo que hace que el aparato gire y se sostenga en el aire. 

Y con ello, Juan de la Cierva inventó una forma de volar totalmente novedosa, que revolucionó el espacio aéreo a nivel mundial.  

De hecho, el mítico piloto de la RAF Ken Wallis ( superviviente de 28 misiones de bombardeo sobre Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, tras la cual se convirtió en un gran ingeniero aeronáutico e inventor, que entre 1964 y 2013 diseñó muchos autogiros distintos, consolidándose como uno de los mayores expertos del mundo en este tipo de aeronaves) siempre fue un gran admirador de Juan de la Cierva, tal y como expresa en este video donde le homenajea, mencionando con entusiasmo :  


a) El revolucionario avance en aeronáutica que realizó el inventor español al diseñar un tipo totalmente nuevo de aeronave que no entrara en pérdida (1:03 - 1:19) : 

Señor Juan de la Cierva was a Spaniard who wanted to be an airplane that wouldn´t stall. That was his original thought, I think. And he realized if the wings could be made to go round and round, they would maintain speed gliding around " .

b)  La articulación de batimiento como invento de enorme trascendencia por parte de Juan de la Cierva, ya que fue el factor clave para el éxito del helicóptero.  

" He eventually developed what we now call the articulated rotary head, which would be key to success of the helicopter " (1:48 - 1: 56). 

El coronel Fernando Roselló prosigue con su disertación : 

El auténtico origen del autogiro está en el principio de la autorrotación. 

Volar es mantenerse en el aire merced a las reacciones aerodinámicas de una superficie que se le enfrenta con alguna velocidad. 

La fuerza hacia “arriba” que esas reacciones generan es proporcional a dos parámetros: la presión dinámica (una combinación de la densidad del aire y la velocidad con que se mueve la superficie) y el ángulo de ataque (el ángulo de incidencia de la superficie con el viento que le afecta). 

El resultado de esta reacción aerodinámica resulta en una fuerza útil, perpendicular a la trayectoria de la aeronave y dirigida hacia arriba que se denomina sustentación. 

La autorrotación es la capacidad que tiene cualquier rotor de autogirar movido por la propia fuerza de sustentación. 

En este caso, las palas son las superficies aerodinámicas que atacan el aire dando lugar a una infinidad de ángulos de ataque simultáneos (uno por cada sección de pala) que, además van cambiando a lo largo de cada revolución entre un valor mínimo (en la pala que avanza) y otro máximo (en la pala que retrocede) " . 


Libro " The Autogiro : How to Fly It " , escrito por Juan de la Cierva en 1933 y que fue traducido a inglés, convirtiéndose en un texto muy apreciado en las altas esferas aeronáuticas de Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania y Francia. La mera lectura de esta obra de culto junto con sus otros dos libros de referencia " Engineering Theory of the Autogiro " (que permaneció en secreto) y " Theory of Stresses in Autogiro Rotor Blades " constituyen la base de la moderna teoría de ala rotatoria y revelan claramente el carácter visionario de Juan de la Cierva y su enorme grandeza como diseñador de aeronaves, que le sitúan por méritos propios entre las más importantes figuras de la creación aeronáutica de todos los tiempos junto con J. Mitchel, Willy Messerschmitt, Ed Heinemann (Douglas Aircraft Company), Kurt Tank, Pavel Sukhoi, Kelly Johnson ( Lockheed), Sydney Camm (Hawker Aircraft Company), Roy Chadwick (Avro Company), Joe Sutter (Boeing), Bill Strang (British Aerospace), Artiom Mikoyan, Mkhail Gurevich,Teddy Petter (Westland Aircraft), Marcel Dassault, Andrei Tupolev, etc. Museo de Aeronáutica y Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid). 

El coronel Roselló prosigue con su respuesta : 

Esta invención marcó un antes y un después en la aeronáutica y es la aportación más relevante de España a la aviación mundial de todos los tiempos, ya que esa misma teoría y ecuaciones de cálculo de ese nuevo rotor sirvieron para desarrollar el helicóptero

La diferencia entre el helicóptero y el autogiro es que en el helicóptero, el rotor está unido al motor y tiene potencia, mientras que en el autogiro, el rotor está libre. 

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el ángulo de ataque no es una cosa fija, el ángulo de ataque con el que trabaja cualquier ala depende del flujo de aire. 

Tenemos un rotor, una pala que está girando con un movimiento lineal hacia arriba, tiene un flujo de aire que le viene así y cada segmento de pala, cada perfil, tiene una velocidad lineal distinta.  

¿ Qué ocurre con la fuerza de sustentación ? 

El sector interno de la pala, denominado autorrotativo, mantiene girando el rotor, y el sector externo de la pala es el sector fundamentalmente sustentador. 

Juan de la Cierva descubrió que para que el fenómeno de distribución de ángulo de ataque ocurra, había que poner un ángulo de incidencia muy pequeño.  

Había que imprimir un giro previo, si no hay un giro previo, no se consigue la distribución lineal de velocidades que permite la autorrotación " .  


A continuación, Fernando Roselló explica que el motor que llevará la réplica del C4 es un Venner de 80 CV, y la rueda de cola es direccional, mientras que la hélice de madera para esta planta motriz la ha diseñado, calculado y construído José Miguel Batalla, físico y pionero de la aviación ultraligera en España.

La madera, a diferencia de otros materiales artificiales, no sufre fatiga estructural bajo los diferentes esfuerzos de tracción, flexión y fuerza centrifuga. 

Las hélices de madera son las únicas que no tienen límite de vida en cuanto a horas de funcionamiento.

Una hélice de madera puede ser para siempre.  

Poco después, otro de los asistentes pregunta por qué el autogiro no está tan extendido en el mundo como el helicóptero. 


Y el coronel Roselló responde que las razones son varias, especialmente que pese a la enorme importancia del autogiro en la Historia de la Aviación y su gran influencia en el desarrollo de los helicópteros desde 1942 hasta hoy en día, gran parte de los esfuerzos de la industria aeronáutica se orientaron hacia el helicóptero porque puede estacionar en el aire y gracias a ello es posible rescatar personas. 

No obstante, Fernando Roselló insiste en que los helicópteros no funcionaron hasta que se les puso el rotor del autogiro, de tal manera que todos los helicópteros existentes hoy en día en el mundo llevan varias patentes del autogiro de Juan de la Cierva, y sin ellas no podrían volar. 

La empresa norteamericana SKF Ball Bearing Company con sede en Nueva York y que fue durante los años treinta ( y sigue siemndo hoy en día) la referencia mundial cualitativa en fabricación de cojinetes de bolas y rodamientos de rodillo para la industria aeronáutica, con mínima fricción, muy bajos niveles de ruido y resonancia estructural y una impresionante reducción de la vibración que permite altas velocidades rotacionales junto con una acomodación de cargas radiales y axiales en ambas direcciones, llegó en 1932 a un acuerdo con Pitcairn Aircraft Incorporated (que fabricaba autogiros muy parecidos al C30 diseñado por Juan de la Cierva, tras acuerdo entre el inventor español y Harold F. Pitcairn, CEO de dicha firma estadounidense fabricante de autogiros) para utilizar dichos componentes metálicos, de gran precisión constructiva y resistencia al desgaste, en la cabeza del rotor ( al que definieron como el corazón de este tipo de aeronaves, así como el principio básico que las hace funcionar) y el starter de sus autogiros, potenciando al máximo la seguridad, tal y como se explica en este anuncio publicitario de SFK en la página 15 de la revisa aeronáutica norteamericana Aviation de Julio de 1933. 

Incide además en que el siglo XXI está viendo un tremendo renacimiento del autogiro, sobre todo en el ámbito deportivo, y que el autogiro está hoy en día más vivo que nunca, porque además, los helicópteros son en gran medida una evolución del autogiro, y el autogiro está presente en cualquier aeronave moderna que tenga ala rotatoria.  

El ponente enfatiza que la diferencia es que el helicóptero puede hacer estacionario en un punto concreto, algo que vale para muchas cosas, mientras que el autogiro no puede hacerlo. 

El autogiro es más bien un avión más seguro. 

La génesis del autogiro tuvo como idea fundamental evitar que la aeronave pudiera entrar en pérdida. 

Incluso hoy en día, muchos de los accidentes ocurren por entradas intempestivas en pérdida. 

En el momento en que había una industria de ala fija creada funcionando, fue difícil obtener rentabilidad económica después de la Segunda Guerra Mundial, porque los autogiros eran más caros de producir, ya que no podía aplicarse con ellos una economía de escala. 

Ha habido intentos de crear autogiros comerciales de tres o cuatro plazas, como si fueran avionetas, y todos fracasaron, porque el coste por unidad es mucho más caro que el de una avioneta de características parecidas. 


Pocos segundos después, Fernando Roselló asegura sabiendo muy bien lo que dice que el autogiro sigue estando muy presente y cada vez tendrá más influencia en la futura evolución aeronáutica, porque el ala rotatoria inventada por Juan de la Cierva tiene todavía muchísimo potencial de desarrollo.   

Explica que los autogiros que tenemos hoy en día son básicamente aeronaves que vienen del mundo ultraligero. 

Estos autogiros evolucionaron a partir de un autogiro Cometa que llevaron los submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. 

Iban plegados y los desplegaban para su uso. 

Ese tipo de autogiro terminó en una industria americana después de la Segunda Guerra Mundial, y uno de los que trabajaba allí, que se llamaba Bensen, creó autogiros Cometa para ocio, se les puso motor. 

Los soberbios autogiros ultraligeros que conocemos hoy en día están en auge, y en estos momentos se está produciendo un fenómeno de escalada. 

Hay países como China, India y otros, que están usando los autogiros para fines militares, policía, transporte de mercancías, vigilancia de fronteras, etc, porque sale mucho más barato que producir un helicóptero. 

No tiene las mismas capacidades del helicóptero, pero muchas de las cosas que puede hacer el helicóptero las puede hacer el autogiro. 

Si no se necesita vuelo estacionario, el autogiro puede hacer la mayoría de misiones que un helicóptero, y además, es muy superior en vuelo lento. 

El coronel Fernando Roselló a los mandos de un autogiro biplaza ELA 07 con motor Rotax 914UL Turbo 11 de 100 CV de potencia y autonomía de de 450 km durante una de las exhibiciones de vuelo de la Fundación Infante de Orleans en el aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid). 

En España hay una pujante industria del autogiro en el sector deportivo, 


con la empresa ELA, 



que fabrica algunos de los mejores autogiros a nivel mundial, y que son una evolución de los autogiros creados por Juan de la Cierva : 



Maqueta del autogiro C6, creado por Juan de la Cierva en 1924. Con 9 metros de longitud, peso de 900 kg y un motor rotatorio de 9 cilindros Le Rhone 9J de 101 CV de potencia, era capaz de volar a 100 km / h. Museo del Aire de Cuatro Vientos (Madrid). 


Maquetas de autogiro C30 (creado por Juan de la Cierva en 1933, con 6 metros de longitud, peso de 818 kg, motor radial de 7 cilindros refrigerado por aire Genet Major 1A, Civet 1, de 145 CV de potencia, velocidad máxima de 177 km h y una autonomía de vuelo de 458 km) y autogiro C19 ( creado por Juan de la Cierva en 1929, con una longitud de 5,49 m, peso de 635 kg, motor radial de 5 cilindros refrigerado por aire Armstrong Siddeley Genet Major I de 105 CV, velocidad máxima de 153 km/h y una autonomía de vuelo de 483 km). Museo del Aire de Cuatro Vientos (Madrid). 

Tras el turno de preguntas, Fernando Roselló retoma el tema del Proyecto Centenario del Autogiro y la Construcción de una réplica del C4 de Juan de la Cierva.  

Afirma que se ha hecho un gran trabajo en equipo, porque el Club de Ultraligeros de Getafe es muy veterano y sus miembros son una especie de familia muy cohesionada, se conocen desde hace muchos años y se busca el bien común


El conferenciante incide en la importantísima labor realizada por Pedro Nogueroles Viñes y Juan Manuel Arco Casanova, los dos ingenieros aeronáuticos de gran nivel del club, que han sido los diseñadores y creadores de la estructura de la réplica del C4, así como del modelo sólido (que es el germen de todo estudio posterior, tanto técnico como de fabricación) y planos con tres vistas, además de solucionar todos los retos técnicos que planteaba el desarrollo de la réplica del C4, sin olvidar la instrumentación de la aeronave, todo un reto técnico, ya que no hay instrumentos de época, por lo que decidieron hacerlos desde cero y fueron diseñados y construidos por un experto del Club Ultraligeros de Getafe llamado Jesús. 

Otro reto técnico que hubo que solventar fue el rotor, porque el rotor del autogiro C4 original era inseguro, se rompía a veces, y carecía de articulación de arrastre. 

Querían usar un rotor de Juan de la Cierva, pero seguro y duradero, porque el C4 voló un total de 14 minutos en varios vuelos, pero se desea que la réplica del C4 pueda volar mucho más tiempo en exhibiciones por toda España. 

Así pues, conocedores del problema de fatiga del rotor original del autogiro C4, Pedro Nogueroles Viñes y Juan Manuel Arco Casanova optaron por instalar un rotor de dos palas, que no sólo aporta la necesaria seguridad, sino que además es también invento de Juan de la Cierva, patente 100595 del 6 de diciembre de 1926, de modo que la solución fue un rotor semirígido donado por ELA /Air Force 7. 

Este rotor semirígido que mucha gente asocia al helicóptero y que es una patente americana, estaba ya reflejado en los cuadernos de Juan de la Cierva. 

De este modo, ya tenían un rotor para la réplica del autogiro C4, y además, ese concepto de rotor es el que tienen hoy en día los modernos autogiros, con lo que ya podían partir de algo que era seguro y recrear el espíritu de la época, pero volando más horas. 

Existía también el problema de que antiguamente las pistas eran circulares y hoy en día son longitudinales. 

                                                                                                               © Club Ultraligeros de Getafe

El autogiro C4 vuela como un avión, es un avión con ala alta redonda, no tiene los mandos normales del cíclico de hoy en día, que puedes mover el rotor, por lo que tendremos que volar con velocidad. 

También fue necesario unir el prelanzador eléctrico (creado por Juan Manuel Arco Casanova) al aparato en sí, lo cual fue realizado en Camarenilla (Toledo), obtener las curvas de potencia necesarias, el dimensionado de los motores eléctricos, de las baterías, etc. 

Con respecto al material y método de fabricación, el material estructural básico es madera de pino oregón / contrachapado, el  material de la bancada es tubo 4130 soldado, el material del tren de aterrizaje, mástil, larguero HTP y remos alerones es tubo de aluminio 6061T6, el capó y carenas están hechos con fibra de carbono / resina epoxy, los arriostramientos y mandos con Cable Inox, y el método de fabricación de la estructura básica es encolado 100% con adhesivo epoxy.  

Y al partir de cero, se pudo adecuar el diseño a lo que se tenía. 

Hay muchos elementos que se han reciclado de otros aviones y se han aplicado aquí. 

Y el ingeniero Pedro Nogueroles Viñes, que lleva muchos años trabajando en composite y fibra de carbono (ámbito en el que es uno de los mayores expertos del mundo) ha dotado a la aeronave con muchos elementos de fibra de carbono, que no se notan porque se les ha conferido un aspecto vintage, pero son de alta tecnología, 

Hubo que hacer una estimación de velocidades, una estimación de peso, y hay también unas superficies de control. 

Después, se dimensionó la estructura para que soporte las cargas. 

Y a continuación se abordó la fase de creación, porque había una forma por fuera, pero luego hay que rellenarla por dentro con algo que aguante las cargas y que pese poco.  

Y ésta fue la parte artística de la construcción 

Tienes que inventar una estructura que sea fácilmente fabricable con los medios que tienes, y que pese poco. 

Es una estructura básicamente de barras, y todo se va optimizando para que pese lo mínimo posible. 

Casi todo es cálculo de pandeo, barras a compresión, aspectos que fueron desarrollados por Pedro Nogueroles Viñes.

Hubo que tomar decisiones de compromiso, porque la perfección no existe, y con respecto al motor, se eligió un motor radial muy fiel al original : un motor Verner Scarlett 5S de 3390 cc, 83 CV de potencia a 2200 rpm, potencia contínua máxima de 78 CV a 1900 rpm, torque de 296 Nm a 1900 rpm y peso completo en seco de 69 kg.  


El coronel Roselló recuerda el año completo de trabajo intensivo que se necesitó para hacer realidad el sueño de la réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva : 

" Se comenzó con la fase de diseño y la fase de construcción, limpiando la zona del hangar, trayendo los socios las máquinas necesarias para cortar la madera, los listones y el contrachapado. 

Y así, poco a poco, la primera fase fue la fabricación de las piezas elementales, las costillas de madera, con una fresadora casera se fueron haciendo las piezas metálicas, y también ha habido colaboradores que han mecanizado piezas más complejas. 

Fue también fundamental la labor de Juan Manuel Arco ( que trabajó en AISA cuando se fabricó el autogiro AISA GN con motor de 6 cilindros Lycoming IO-540-K1A5 de 200 CV, que voló por primera vez en 1982), que desarrolló todo el tema de ala rotatoria de la réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva. 

Cuando iniciamos este proyecto, no había ningún plano de este autogiro. 

Pedro Nogueroles ha calculado toda la estructura de la aeronave. 

Los tubos metálicos estaban en Camarenilla, procedentes de otros aviones. 

La prioridad con este autogiro réplica del C30 es que cuando vuele sea muy seguro, por lo que el rotor es moderno, igual que el motor y las ruedas " .  

De repente, otro de los asistentes a la conferencia pregunta al coronel Roselló : 

¿ Ves algún futuro al autogiro más allá de la aviación deportiva ?  


Y el conferenciante responde : 

" En estos momentos, hay algunas empresas que están desarrollando drones autogiros. 

Por otra parte, las ventas de autogiros ultraligeros clásicos están creciendo exponencialmente. 

ELA está intentando hacer un autogiro mucho más rápido y conseguir un despegue al salto. 

Incluso, una empresa de Estados Unidos comprada hace dos años por la NASA ha desarrollado un rotor que es distinto completamente, y hace que el autogiro sea capaz de volar hacia adelante y hacia atrás. 

Están buscando crear un tipo de aeronave con las cualidades del helicóptero, pero que sea más sencilla, más económica de operar, y mucho más rápida en crucero. 

El Osprey va en ese sentido, y la continuación probablemente sea un híbrido entre helicóptero, autogiro y avión, el mundo del ala rotatoria va en esa dirección " . 


Esta histórica y muy trascendental conferencia está a punto de terminar, mientras Fernando Roselló continúa enfatizando la enorme relevancia del Centenario del Ala Rotatoria este año 2023 en la Historia de la Aviación Mundial, 


todo un hito internacional que rinde homenaje a Juan de la Cierva, el genial inventor del autogiro y de muchos conceptos aeronáuticos y patentes sin las cuales no existirían los modernos helicópteros. 

Efemérides que coincide además con un espectacular resurgimiento de los autogiros en el ámbito deportivo, en simbiosis con investigaciones de vanguardia que están realizando varios países para el desarrollo de autogiros y drones autogiros en la esfera militar, de transporte de correos, mercancías, fumigación, vigilancia de fronteras, etc, ya que pueden hacer la inmensa mayoría de misiones que realizan los helicópteros, pero con mucho menor coste de producción, consumo de combustible y mantenimiento. 


Es ahora cuando Carlos Valle (Presidente de la Fundación Infante de Orleans) toma la palabra para finalizar la conferencia y pronuncia las siguientes palabras : 

" Creo que habréis disfrutado todos de esta lección magistral.

Es increíble el tesón y la constancia que tenía Juan de la Cierva, algo verdaderamente insólito y admirable. 

Y ello demuestra que el fenómeno de la autorrotación exigía, exige y seguirá exigiendo siempre un gran esfuerzo de investigación y perseverancia, algo que nunca abandonó a Juan de la Cierva. 

Sus fracasos nunca lo fueron para él, porque sabía perfectamente que había descubierto el secreto de la autorrotación, y no se rindió jamás, hasta que consiguió que el autogiro funcionara, que fuera plenamente operativo y que tuviera un gran éxito internacional. 

Ese es el objetivo que hoy nos proponíamos con esta conferencia, en su centenario, aquí estamos, reunidos. 


Y aparte de eso, llevo ya un año largo siguiéndole los pasos al C4, porque mi inconfesable deseo es que el C4 acabe en la FIO, porque aquí es donde puede cumplir ese cometido de hacer visible al público sus maravillosas cualidades de vuelo y que disfruten de la aportación más grande que ha hecho España a la Historia de la Aviación Mundial. 

Además, puedo adelantar que a partir de 2024 las exhibiciones aéreas de la Fundación Infante de Orleans tendrán lugar en Getafe. 

Luego que mejor escenario y que mejor entorno y que mejor proyección para acoger al autogiro C4, tenerlo allí y mostrarlo en vuelo el primer domingo de cada mes, tal y como hemos venido haciendo en Cuatro Vientos desde hace 34 años con los aviones clásicos de la FIO.  


Y con la experiencia adquirida a lo largo de tantos años, creo que en Getafe podremos hacer un buen papel en un lugar muy interesante y a la sombra de Airbus, lo cual de alguna manera ayudará y garantizará el futuro de esta gran colección de aviones históricos en vuelo que es la Fundación Infante de Orleans, que está considerada la tercera de Europa en número de aviones históricos en vuelo. 

En el año 2009 se hizo una reserva de suelo en la fábrica Airbus de Getafe para albergar la colección de la FIO. 

Los primeros contactos para llevar la colección de aviones de la Fundación Infante de Orleans a Getafe fueron en 2003, hace veinte años " . 


Termina así la conferencia de Fernando Roselló, que ha dejado un muy buen sabor de boca entre todos los presentes, 


muchos de los cuales se acercan para felicitar al ponente y agradecerle su esfuerzo de más de un cuarto de siglo en difundir las excelentes cualidades de vuelo del autogiro y el enorme talento de Juan de la Cierva, su inventor. 


Fernando Roselló con Darío Pozo, gran experto en Historia de la Aviación y miembro de la Fundación Infante de Orleans, que cada primer domingo de mes informa a los miles de asistentes sobre características de aviones clásicos en vuelo. 


Juan de la Cierva está más vivo que nunca, tal y como ha demostrado esta inolvidable y muy trascendental conferencia, que ha sido también en gran medida aglutinadora conceptual de los ímprobos esfuerzos hechos durante años por consolidar al autogiro y su inventor 

          Ala rotatoria de autogiro C19 diseñado por Juan de la Cierva en 1929. Museo de la Aeronáutica y la Astronáutica, Cuatro Vientos (Madrid). 

en el importantísimo lugar que ostentan en la Historia de Oro de la Aviación por personas como Fernando Roselló, Pedro Nogueroles Viñes, Juan Manuel Arco Casanova, el Club Ultraligeros de Getafe, Laura de la Cierva (bisnieta de Juan de la Cierva que ha dedicado su vida a dar a conocer los grandes logros aeronáuticos de Juan de la Cierva y potenciar su inmenso legado), Emilio López Alemany (fundador de ELA Aviación en 1996, que consolidó a partir de 2002 con los motores  Rotax 912 ULS y 914 UL , de gran fiabilidad y rendimiento), Emilio José López (hijo de Emilio López y CEO de ELA Aviación en el momento presente en que la empresa es una de las mejores del mundo en su ámbito, habiendo fabricado varios autogiros de auténtica talla internacional, especialmente el modelo 10-Eclipse cabinado, el más avanzado del mundo, con autonomía de 700 km, que fue presentado en la Feria Aero Friedrichshafen de 2015 y que ha sido un éxito de ventas, además de haber recibido en 2016 el premio de la prestigiosa exhibición aeroespacial Sun n´ Fun en Lakeland, Florida, como la aeronave de ala rotativa más innivadora del año), Daniel López (diseñador y fabricante de autogiros, hermano de Emilio José y gerente de ELA), Francis Jiménez (instructor de pilotos de autogiro en ELA Aviación, que realizó la expedición Giro África en 2014, viajando desde Marruecos a Sudáfrica con otros dos compañeros en tres autogiros, y primer aviador en sobrevolar los Andes en este tipo de aeronave), Fernando Lira ( instructor de vuelo CFI de helicópteros, autogiros y aviones, con más de 2600 horas de vuelo, que el 9 de diciembre de 2018, junto con Francis Jiménez cruzó los Andes de Chile a Argentina por su zona más elevada, a bordo de un autogiro Eclipse fabricado por ELA en Fuenteobejuna, Córdoba, para celebrar el 82º Aniversario de la Muerte de Juan de la Cierva), Ángel Malagón (piloto de autogiro con más de treinta años de experiencia y 8000 horas de vuelo, además de instructor del Gyroclub de la Cierva), Luis Augusto ( Presidente del Gyro Club de la Cierva, además de piloto de autogiro e instructor de vuelo, que fue uno de los creadores de GiroSpain en 2013), la Escuela de Vuelo con Autogiros Air Force 7 en Casarrubios del Monte (Toledo), la Escuela de Autogiros Mízar, la Escuela de Autogiros Vuélalo de Igualada-Ódena (Barcelona), Corvus Air Escuela Autogiro en Vilñlacastín (Segovia) con su piloto e instructor Paco Hidalgo López, Canaire, la Escuela de Pilotos Pyrineum, el Club Aéreo de Córdoba, la empresa Gyrocopter Spain de Murcia (con su ingeniero y diseñador aeronáutico Enrique Sánchez, que ha creado el autogiro DF-3 para transportar una camilla y dos ocupantes como aeronave medicalizada), la Escuela de Autogiros Millaaérea (con Marcos y Celia Chuliá, Campeones del Mundo en la modalidad de autogiro durante el Mundial de Ultraligeros que se celebró en Matkopuszta, Hungría, en 2014),la Escuela de Vuelo en Autogiro Alas Rotantes de Córdoba, etc.  

Harold Frederick Pitcairn, CEO de la empresa norteamericana Pitcairn Autogiro, conoció a Juan de la Cierva durante las National Air Races de 1929 en Cleveland (Estados Unidos), donde el inventor español de este tipo de aeronave y del concepto de autorrotación le impresionó profundamente. Ya un año antes, en 1928, Pitcairn había comprado un autogiro C.8W a Juan de la Cierva, además de adquirir por 300.000 dólares los derechos de fabricación de sus autogiros en Estados Unidos, y entusiasmado por las cualidades de vuelo de esta avanzadísima y muy revolucionaria aeronave para la época, prosiguió con la fabricación de autogiros durante los años treinta. Siempre anticipándose al futuro, Juan de la Cierva le había explicado en 1929 a Harold Frederick Pitcairn el concepto visionario de autogiros optimizados para el vuelo deportivo, con imbatible seguridad para sus pilotos, y el enorme potencial de Estados Unidos en esta faceta, tal y como se muestra en este anuncio de la empresa Pitcairn en revista especializada aeronáutica de 1932, con título : " Añade Seguridad Práctica al Deporte del Vuelo " , nada menos que aproximadamente ochenta años antes del comienzo de la masiva difusión de autogiros para uso deportivo en Europa y Estados Unidos desde principios de la segunda década del siglo XXI.  

Los autogiros están consiguiendo más y más popularidad cada año, gracias a los nuevos diseños y a su extraordinaria versatilidad : pueden aterrizar en 10 metros, realizar giros sobre su propio eje y soportan condiciones de viento mucho mayores que otros ultraligeros, lo cual demuestra la plena vigencia del concepto de ala rotatoria inventado por Juan de la Cierva hace 100 años. 


Y el futuro potencial tecnológico y evolutivo del autogiro es muy grande en el siglo XXI, tal y como empezó a demostrarse con la tesis " Development of the Autogiro: A Technical Perspective ", publicada por J. Gordon Leishman (Profesor Emérito de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Maryland y uno de los mayores expertos del mundo en aerodinámica de aeronaves con rotor) en el número 4, Volumen 41 de la revista norteamericana Journal of Aircraft de Julio-Agosto de 2004. 


Sin olvidar el proyecto pionero de investigación Automated Low Altitude Air Delivery with Unmanned (UA) Aircraft (ALAADy), 
desarrollado entre 2016 y 2018 por J. C. Dauer, S. Lorenz y J. S. Dittrich, del Centro Aerospacial Alemán (DLR) y el Instituto de Sistemas de Vuelo de Braunschweig (Alemania), cuya conclusión fue que los drones autogiros no tripulados son con diferencia la mejor aeronave del mundo para el transporte de todo tipo de mercancías, componentes para la industria y ayuda humanitaria a muy baja altura, evitando el tráfico aéreo normal, consiguiendo máximas garantías de seguridad con cargas de hasta 200 kg, tanto en aplicaciones comerciales como humanitarias, y con mínimos riesgos, ya que el autogiro no entra en pérdida, y si el motor falla, el autogiro bajará despacio, como un paracaídas, aterrizando suavemente sin problemas.  

Prototipo de dron autogiro no tripulado automático para transporte de cargas hasta 200 kg, construido por el Centro Aeroespacial Alemán entre 2016 y 2018, en el aeropuerto de Cochstedt, poco antes de iniciar una prueba de vuelo, con su configuración máxima de transporte de mercancías, en una gran caja metálica situada donde iría normalmente un piloto en un autogiro tripulado, y otra caja de plástico muy resistente acoplada en la zona inferior de la aeronave, que puede transportar una amplia gama de mercancías y ayuda humanitaria hasta 500 km de distancia. © German Aerospace Center. 


Manejo y monitorización con ordenador portátil del dron autogiro no tripulado automático para transporte de cargas hasta 200 kg, construido por el Centro Aeroespacial Alemán entre 2016 y 2018, en el aeropuerto de Cochstedt durante una prueba de vuelo poco antes del despegue. © German Aerospace Center.  
Dron autogiro no tripulado automático para transporte de cargas hasta 200 kg, construido por el Centro Aeroespacial Alemán entre 2016 y 2018, despegando del aeropuerto de Cochstedt durante otra prueba, realizada sin la caja metálica superior. © German Aerospace Center 

tal y como demostraron con la creación de un prototipo de dron autogiro no tripulado, modificado para vuelo automático, y basado en gran medida en los principios básicos del autogiro y el ala rotatoria descubiertos por Juan de la Cierva. 

Lo cual fue corroborado dos años después por la investigación Design and Flight Testing of a Gyrocopter Drone Technology Demonstrator, realizada por Sven Lorenz, Sebastian Benders, Lukas Goormann, Thorben Bornscheuer, Martin Laubner, Insa Pruter & Johann C. Dauer de 2021, en la que confirmaron el concepto de avanzadísima tecnología de drones autogiros no tripulados y automáticos que serán cada vez más populares durante el siglo XXI para el transporte de todo tipo de mercancías y ayuda humanitaria a muy baja altura, con óptima relación coste de producción de aeronave / eficacia / seguridad en vuelo / fiabilidad de componentes de software y hardware / muy bajo consumo de combustible y que constituyen una plataforma tecnológica que verifica totalmente la plena operatividad de los postulados básicos establecidos por Juan de la Cierva con el vuelo de su autogiro C4 en 1923 y que jugarán un importante papel en la aviación del futuro. 

Por otra parte, DHL Parcelcopter (que apoyó al aventurero inglés James Ketchell, que fue capaz de dar la vuelta al mundo con un autogiro Magni M16C de cabina abierta, con ancho panel de instrumentos delantero que permite la instalación de una amplia gama de aviónica personalizada, pilotándolo durante 37.000 km), Amazon Prime Air y Google Project Wing han contratado ingenieros aeronáuticos que en estos momentos están realizando investigaciones sobre el uso de drones autogiros para transporte de mercancías, porque las aeronaves basadas en los principios de Juan de la Cierva son la referencia en cuanto a seguridad. 

Asimismo, la NASA está desarrollando también investigaciones muy avanzadas con drones autogiros no tripulados en vuelo bajo, en el marco de su Unmanned Aerial System Traffic Management Project.  

El vuelo inaugural de la réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva, pilotado con todo merecimiento por el coronel Fernando Roselló en el aeródromo de Getafe, será con diferencia el acontecimiento más importante en el ámbito de la aviación a nivel mundial durante el presente año 2023. 

Se avecinan en España momentos históricos que marcarán un antes y un después en la Historia de la Aviación con mayúsculas en general y del autogiro en particular, y que tendrán su colofón en el vuelo inaugural que realizará este año 2023 en el aeródromo de Getafe la réplica del autogiro C4 de Juan de la Cierva (diseñada y construída con gran cariño y admiración hacia su inventor), que surcará después los cielos de distintas zonas de la geografía nacional para deleite de los buenos aficionados a la Aeronáutica no sólo de España, sino también de otros países del mundo, que viajarán para ver in situ el magno evento.