sábado, 23 de marzo de 2019

EMILIO ZAMORA DUCATI STUNT TEAM : UN ESPECTÁCULO MOTOCICLÍSTICO GRANDIOSO

Texto y Fotos : José Manuel Serrano Esparza

                                                                                                                                     © jmse

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Emilio Zamora es hoy por hoy uno de los más importantes acróbatas sobre dos ruedas a nivel internacional.

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Piloto oficial del Ducati Stunt Team, inició su singladura con la empresa italiana de Borgo Panigale en 2005, y durante estos 14 años ha deleitado a cientos de miles de espectadores por todo el mundo con sus soberbias cualidades como piloto stunt, destacando hasta la fecha su participación en la Inauguración del Circuito de Losail (Qatar), la World Ducati Week, el SCCF de Shanghai, el Bike Show de El Cairo, el DRT de Bahrein, La Concentración Motorista Internacional Pingüinos, La Leyenda Continúa, Motauros, el 2 Ruedas Motorbike Showroom, el Motoweekend, la Concentración Motociclística de Torremolinos, Motor Show Festival en el Parque Comercial Jinamar de Gran Canaria y muchos otros.

Emilio Zamora ha realizado hasta ahora casi 1300 stunt shows,

                                                                                                                                          © jmse

en los que genera una y otra vez el entusiasmo de los asistentes, que gozan al máximo de un espectáculo muy genuino, electrizante y repleto de emoción, en el que este gran piloto nacido en Casasimarro (Cuenca) en 1982 escenifica con sus motos Ducati con planta motriz desmodrómica (Ducati Monster 696, Ducati Monster 797, Ducati Panigale V4S, Ducati Monster S2R, Ducati 749, Ducati Streetfighter, Ducati Hypermotard, Ducati Multistrada y otras) una pléyade de impresionantes cabriolas, giros, aceleraciones y frenadas repentinas, quemado de ruedas, equilibrismo sobre chasis, tremendos caballitos, levantamiento totalmente vertical de motos sobre el suelo, conducción sin manos, doma de máquina, bellas figuras piloto/máquina, pilotaje agarrando la moto y con el cuerpo fuera de ella, conducción de moto estando de pié sobre ella, pilotaje con moto casi vertical estando de pie sobre la zona del colín, caballitos sin manos con pierna derecha apoyada en estribo y pierna izquierda apoyada en el área del colín, avance de moto con el cuerpo vertical sobre ella y girado en sentido contrario, deceleración progresiva con caballito muy pronunciado y controlando la inercia con gran precisión hasta parar justo delante de una persona cuya frente besa subido en la moto, hasta 28 vueltas girando la moto 365º sobre sí mismo, salto sobre fila de abundantes personas tumbadas en el suelo, derrapajes y muchas más cosas.

                                                                                                                                           © jmse

Cada show del Ducati Stunt Team (formado por Emilio Zamora, Adrián Parreño y Óscar Castellano) constituye pues una fiesta de los sentidos no sólo para cualquier amante de las motos en general, sino también para los entusiastas de la mecánica tradicional, gracias a las referenciales prestaciones en aceleración instantánea, torque a bajas y medias rpm y gran capacidad de frenada de las Ducatis bicilíndricas con motor en V 90º y sistema de distribución desmodrómico, que en simbiosis con la inefable pericia de este excepcional piloto stunt producen unos resultados inolvidables para cualquier persona que tenga la oportunidad de verles en directo.

EL FRUTO DE UN ÍMPROBO ESFUERZO DE MUCHOS AÑOS Y SEMPITERNO IDILIO CON LAS MOTOS


                                                                                © jmse

Todo lo que acontece sobre la pista cuando Emilio Zamora despliega su inmenso talento y habilidad con las motos Ducati que pilota (además de quads, minimotos y otros vehículos de dos ruedas) en sus shows y que genera oleada tras oleada de entusiasmo y constantes aplausos entre los espectadores (tanto los niños más pequeños como los más veteranos moteros), posee un trasfondo decisivo repleto de sudor y dificultades, ya que ha sido cimentado diacrónicamente, durante nada menos que 21 años de dedicación al Motociclismo Stunt desde que este conquense universal comenzara su andadura en esta especialidad deportiva en 1998, siete años antes de ser contratado por Ducati Ibérica como piloto stunt de la mítica firma italiana motociclística de Borgo Panigale (Bolonia).

                                                                                                                                      © jmse

Ha habido mucho sufrimiento, descomunal esfuerzo, férrea voluntad, entereza ante el dolor de los muchos golpes durante años de innumerables ensayos con distintos tipos de motos, trabajo con parámetros artesanales y muy pocos medios en la fase inicial hasta consolidar los patrocinadores, viajes entre Casasimarro (Cuenca) y Valencia capital a partir del año 2.000, cuando Emilio Zamora comenzó sus estudios de Magisterio en la ciudad del Turia, donde se hizo muy conocido desde los albores del siglo XXI por su increíble dominio de las motos y consiguió el apoyo de algunos patrocinadores importantes que han sido fundamentales en su carrera hasta hoy en día, en especial Dubon Racing, que ha estado siempre con él y continúa siendo uno de los sponsors más importantes del Emilio Zamora Ducati Stunt Team.

                                                                                                                                           © jmse

Y el origen de todo, como no podía ser de otro modo, fue desde un principio una incontenible pasión por las motos que sintió desde su más temprana infancia. Porque para Emilio estas maravillosas máquinas con corazón desmodrómico no son entes inertes, sino criaturas vivas con alma, personalidad y fuerte carácter,

                                                                                                                                         © jmse

a las que ama y abraza con todo su ser.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Desde muy pequeño, Emilio Zamora mostró un gran interés por todo tipo de vehículos con ruedas, desde aquellos míticos monopatines hechos a mano con tablas de madera y rodamientos hasta las bicicletas, los karts, los coches y sobre todo, las motos.

No en vano, con tan sólo 5 años de edad ya conducía una Vespino SC azul con motor 2T de 50 cc y sorprendía a todo el mundo con sus cualidades innatas para el pilotaje de motos y un amor sin límites por ellas.

Poco después, la mecánica motociclística tocó su corazón y durante años ayudó a su padre a reparar motos viejas de distintas marcas y pequeña cilindrada (principalmente Derbis, Rieju y Guzzis) que dejaban como nuevas tras muchas horas de trabajo y un medio ambiente en el que el olor a gasolina, el aceite, las piezas de los motores, los carburadores, válvulas rotativas, pistones, chasis, etc, pasaron a formar parte de su vida cotidiana.

                                                                                                                                        © jmse

Durante su temprana adolescencia, Emilio Zamora se convirtió en un gran entusiasta del motocross y la competición enduro, iniciándose en los saltos, con los que trataba de imitar a figuras como Jeremy McGrath, Larry Ward (único piloto en ganar los Campeonatos Nacionales AMA de Moto Cross de Estados Unidos en tres décadas distintas entre los años ochenta y 2010), Steve Lamson (dos veces ganador del Campeonato AMA de Moto Cross de Estados Unidos), Mike Metzger (Padrino del Motocross Free Style), Stefan Everts (ganador de diez Campeonatos Mundiales de Motocross) y otros.

En 1996, se produce un momento de inflexión en su vida, cuando presencia un show en directo del maestro Antonio Carlos Farias (uno de los pioneros de las acrobacias con motos a mediados de los años ochenta) y leyenda del mundo del stunt.

Emilio Zamora quedó muy impresionado y poco a poco intentó hacer con una Beta MX50 con motor monocilíndrico 2T de 50 cc y refrigerada por agua muchas de las cosas que había visto al célebre piloto brasileño de stunt, incluyendo caballitos con los pies sobre el manillar.

Después, utilizó una KTM 250 EXC con motor dos tiempos, una moto extraordinaria con soberbio motor e insólita ligereza, con la que Emilio Zamora hizo mucho enduro por tierras conquenses y realizó entrenamientos muy intensos durante cuatro años, perfeccionando sus cualidades como piloto acrobático de motos.

A continuación, en Abril del año 2000, vendría su primera exhibición profesional stunt en Tarazona de la Mancha (Albacete), donde causó sensación, iniciándose pocos años después su consolidación profesional en 2005, al ser contratado por la firma de Borgo Panigale como piloto oficial del Ducati Stunt Team, hasta convertirse en uno de los mejores y más solicitados pilotos de moto stunt a nivel mundial.

Fundamental en este periplo ha sido la ayuda de Adrián Parreño, también nacido en Casasimarro (Cuenca) y gran amigo de Emilio Zamora desde la infancia.

Adrián Parreño es también un gran entusiasta de las motos, la velocidad, el enduro y el motocross. Profesional con profundos conocimientos de mecánica y muy extensa experiencia en el sector, ha compartido con Emilio Zamora (para quien es como un hermano) toda su carrera en el ámbito stunt y es el hombre clave en la mecánica y puesta a punto de las motos del Ducati Stunt Team.

LAS MOTOS DUCATIS CON PLANTA MOTRIZ DESMODRÓMICA LLEVADAS AL MÁXIMO


                                                                                                © jmse

Entre otras muchas virtudes, Emilio Zamora es un piloto que destaca por intentar en todo momento sacar el máximo partido a sus motos Ducatis, tanto las bicilíndricas con motor desmodrómico en V 90º (que son la mayoría de ellas) como su más reciente adquisición: la formidable Ducati Panigale V4S de cuatro cilindros y 16 válvulas (cuatro por clindro) también dotada con un motor V 90º.

Desde un punto de vista histórico, la indumentaria de Ducati pesa mucho, ya que es la marca de motos más legendaria de todos los tiempos junto con Honda.

Y en su brillante historia destacan nada menos que 14 WorldSBK de pilotos (con figuras de la talla de Raymond Roche, Doug Polen, Troy Corser, Carl Fogarty, Troy Bayliss, Neil Hodgson, James Toseland y Carlos Checa), 17 World SBK de constructores y 1 Campeonato del Mundo de MotoGP ganado por Casey Stoner en 2007, sin olvidar míticas carreras ganadas por la empresa de Borgo Panigale como la victoria de Paul Smart en 1972 en el Imola 200 con una Ducati GT750 Desmo V Twin, la victoria en las 24 Horas de Monjuich 1973 de Benjamín Grau y Salvador Cañellas con una Ducati 860 Desmo V Twin, la victoria de Mike Hailwood en su mítico regreso al TT de la Isla de Man en 1978 sobre una Ducati 900 SS F1, los cuatro Campeonatos del Mundo de Fórmula 2 consecutivos ganados por Tony Rutter en 1981, 1982, 1983 y 1984 sobre una Ducati Pantah TT2 de 600 cc, la Daytona Battle of the Twins 1987 ganada por Marco Lucchinelli con una Ducati 851 Desmoquattro con motor bicilíndrico de cuatro válvulas por cilindro diseñada por Massimo Bordi, etc.

                                                                                                                                            © jmse

Emilio Zamora siempre intenta superarse a sí mismo y avanzar en el pilotaje de cada moto, dejando a los espectadores con la boca abierta.

Es uno de los muy pocos pilotos stunt que utilizan motos bicilíndricas en vez de con cuatro cilindros en línea.

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Desde que empezó a manejar Ducatis bicilíndricas con motores desmodrómicos, Emilio Zamora fue plenamente consciente del ADN distinto, único e incomparable de estas máquinas de ensueño fabricadas en Borgo Panigale y sintió como un inmenso honor el poder pilotarlas, que la firma motociclística italiana confiara en él y que hoy en día tengan una vinculación directa con la fábrica, de tal manera que cuando se precisa un show stunt en cualquier zona del mundo, Ducati Italia envía al Emilio Zamora Stunt Team.

Pero desde un punto de vista puramente motociclístico, ver en directo un show stunt de Emilio Zamora es una oportunidad única de poder constatar las fabulosas prestaciones de dos de los motores más importantes en toda la historia del motociclismo mundial y que han marcado un antes y un después en el devenir del mismo :

Motor bicilíndrico Desmodue en V 90º con 2 válvulas por cilindro, refrigerado por aire, 80 CV de potencia a 9000 rpm, 696 cc y par motor de 7 kilográmetros a 7750 rpm de la Ducati Monster 696, una de las motos Ducati utilizadas habitualmente por Emilio Zamora en sus shows stunt. Esta planta motriz con distribución desmodrómica es muy representativa del linaje Desmodue, que ha experimentado un contínuo desarrollo y mejora durante sus aproximadamente cuatro décadas de existencia en diferentes versiones y cilindradas. © Ducati 

A) El mítico Desmodue, una de las joyas de la corona diacrónicas de Ducati. Este tipo de motor bicilíndrico en L a 90º ubicado longitudinalmente en chasis, refrigerado por aire y con dos válvulas por cilindro, originalmente creado por el ingeniero Fabio Taglioni para su Ducati Pantah 1979 de 500 cc (con árboles de levas únicos en cabeza impulsados por correa de transmisión gestionando dos válvulas por cilindro desmodrómicamente controladas), ha significado a efectos prácticos durante sus aproximadamente 40 años de evolución un óptimo equilibrio entre estrechez, penetración aerodinámica y bajo centro de gravedad, equipando con distintas cilindradas a motos de excepcional rendimiento como la Ducati Pantah 600 cc, Ducati 750 F1, Ducati 750 Sport, Ducati 900 Super Sport, Ducati 900 Superlight, Ducati Monster 900, Ducati Monster 620, Ducati Monster 800, Ducati Monster 1100, Ducati Monster 1100 EVO, Ducati Monster S2R,  Ducati Monster 695, Ducati Monster 696, Ducati Monster 795, Ducati Monster 796 y otras.

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Emilio Zamora haciendo un espectacular caballito con su Ducati Monster 797.

Esquema de motor Desmodue con dos cilindros en L 90º, dos válvulas por cilindro y distribución desmodrómica. A la izquierda de la imagen se aprecia el embrague hidráulico multidisco en baño de aceite, mientras que en la zona superior pueden observarse las dos correas de transmisión. Ni que decir tiene que el sistema desmodrómico con cascada de engranajes que regula las dos válvulas de cada culata de cilindro es una auténtica obra de arte de la mecánica tradicional, de enorme robustez y fiabilidad de funcionamiento. Este tipo de planta motriz es una de las principales señas de identidad de la firma de Borgo Panigale y está presente no sólo en modelos Monster como la Ducati 696, 797 y otros, sino también en la gama vintage Scrambler de la empresa motociclística italiana. © Ducati

Las motos bicilíndricas Ducati con motor Desmodue de dos válvulas por cilindro se han caracterizado siempre por ser máquinas con gran poder de aceleración instantánea, notable empuje, mucha fuerza a bajas y medias rpm gracias a su excelente torque (muy útil a la hora de realizar pasos por curvas rápidos, seguros y con decisión), una gran potencia de frenos, ágil y precisa caja de cambios y chasis multitubular Trellis de acero muy resistente.

                                                                                                                                          © jmse

Emilio Zamora girando la Ducati Monster 797 a la izquierda sin manos y con el cuerpo totalmente girado hacia atrás. El control de moto y precisión en las trazadas, incluso en las maniobras más difíciles, es verdaderamente admirable por parte de este maestro del motociclismo stunt.

                                                                                                                                     © jmse

Un auténtico iluminado de esta difícil y arriesgada especialidad motociclística, al que vemos en esta imagen avanzar con su Ducati Monster 797 subido de pie sobre ella y controlando magistralmente la inercia y motricidad de la máquina hasta bajar de un salto al suelo en el momento adecuado.

Encomiable asimismo el gran equilibrio que mantiene en todo instante.

                                                                                                                                           © jmse
   
Esta es en gran medida la historia de un niño de familia humilde, nacido en Casasimarro, un pequeño pueblo de la provincia de Cuenca (España), que se hizo hombre sobre las motos y a base de colosal tesón, esfuerzo, amor sincero por las máquinas con dos ruedas y muchos miles de horas montado sobre ellas, se ha convertido hoy por hoy en uno de los más importantes y cotizados pilotos de motos stunt del mundo.

Su pericia puede calificarse sin ambages como extraordinaria, ya que en sus shows aúna un gran dominio de técnicas adquiridas durante su etapa inicial de motocross y enduro entre mediados de los años noventa y 2004 con su enorme experiencia adquirida durante catorce años (desde que fue contratado por Ducati en 2005 para ser piloto oficial del Ducati Stunt Team) utilizando motos Ducati bicilíndricas con motores desmodrómicos en V 90º en sus shows, a los que ha añadido recientemente una Panigale V4S de cuatro cilindros.

Pero al margen de aspectos técnicos y de pilotaje, lo más importante con diferencia para Emilio Zamora (una gran persona repleta de la humildad que caracteriza a los seres humanos realmente grandes) es el calor humano del público, sentir el apoyo de las personas que acuden a verle in situ.

Porque el esfuerzo físico y mental que realiza es enorme. Son muchas las acrobacias y proezas que realiza con sus motos, con gran velocidad y precisión, asumiendo muchos riesgos (estas motos pesan entre aproximadamente 160 y 200 kg, por lo que si es golpeado por ellas lateralmente o se le caen encima durante una cabriola, su integridad física puede estar en peligro), con máxima entrega y una enorme intensidad emocional que presiden todos sus shows de principio a fin, por lo que termina extenuado, aunque intenta por todos los medios que el público no lo note, siempre con la sonrisa en su semblante, y como ha comentado en más de una ocasión, muy agradecido a la vida por haberse podido dedicar profesionalmente a lo que más ama : las motos, y hacer felices a quienes acuden a verle.

Porque como habría dicho el Maestro de Maestros, Emilio Zamora es de esos moteros por cuyas venas corre gasolina.

                                                                                                                                        © jmse

Aquí le vemos tras haber conseguido levantar con gran habilidad la Ducati Monster 797 hasta situarla totalmente vertical sobre el suelo, en una singular danza vital que plasma la ósmosis entre uno de los referentes mundiales del motociclismo stunt, ataviado con el traje Ducati Corse, y su montura bicilíndrica fabricada en Borno Panigale (Bolonia, Italia).

La Ducati Monster 797 fue presentada en el EICMA Motor Show de Milán en 2016 y pese a los 24 años transcurridos desde la génesis del concepto naked Ducati Monster de gran éxito (aparecido en Octubre de 1992 durante la Feria Motociclística de la IFMA de Colonia, Alemania), esta moto mantiene la línea y aspectos básicos del diseño minimalista original de Miguel Angel Galluzzi, con todo a la vista.

                                                                                                                                         © jmse

El sonido generado por el motor Desmodue de 803 cc, 73 CV a 8250 rpm, diámetro x carrera de 88 x 66 mm y par motor de 68 Nm a 5750 rpm de la Ducati Monster 797 es sublime (al igual que ocurre en general con todas las bicilíndricas Ducati de distintas cilindradas), muy distinto al de las excelentes motos japonesas, y con unos ecos mecánicos que seducen al instante a los espectadores.

                                                                                                                                           © jmse

Pese a tratarse de un modelo considerado de iniciación (frente a otras motos de mayor potencia y cilindrada como la Ducati Monster 821, Monster 1200, Monster 1200 R, etc), la Ducati Monster 797 es una moto extraordinaria, con el diseño deportivo y compacto que siempre ha caracterizado a la familia Monster, además de destacar por una muy sabia combinación entre fuerza y elasticidad, con unas curvas de potencia y torque muy aprovechables y que minimizan notablemente la necesidad de cambiar de marcha.

De hecho, la bellísima Ducati Monster 797 es una moto claramente inspirada tanto desde un punto de vista estético como mecánico en la Ducati Monster 696 de 2008, conservando casi idénticas líneas.

Es una moto muy manejable, de gran fiabilidad en las maniobras, con aceleración inmediata, no incorpora control de tracción, anti wheelies ni mapas de motor, pero es una moto muy ligera, sencilla, divertida de pilotar a más no poder y a la que Emilio Zamora saca hasta el último átomo de su potencial, aprovechando al máximo sus geometrías incisivas, pequeñas dimensiones, 80% de torque máximo disponible a partir de 3500 rpm, impresionante dulzura de motor, gran eficacia de chasis, suspensiones y frenos, optimización de acoplamiento a moto mediante avanzada ergonomía tanto del depósito de combustible como del carenado, componentes del máximo nivel y una gran precisión de entrada en los virajes.

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Instante en que Emilio Zamora frena la Ducati Monster 797 mientras de modo simultáneo eleva visiblemente la parte trasera de la moto, apoyando todo su peso sobre la rueda delantera, en dificilísimo equilibrio.

El piloto oficial del Ducati Stunt Team siempre le busca el límite a todas las motos que utiliza en sus shows, sacando el máximo partido a las cualidades de aceleración, par motor, frenada, potencia a bajas y medias rpm y suavidad de pilotaje inherentes a las bicilíndricas de Borgo Panigale.

                                                                                                                                     © jmse

Emilio Zamora en plena aceleración con la rodilla izquierda doblada sobre el asiento y la pierna derecha apoyada sobre el estribo, mientras con el cuerpo inclinado hacia adelante agarra ambos manillares de la moto. Su expresión facial revela una total concentración en lo que está haciendo.

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Emilio Zamora realizando un espectacular caballito con giro subido de pie en el soporte metálico especial ubicado a tal efecto en el extremo posterior de la Ducati Monster 797.

Destacan también especialmente en la imagen el clásico y musculoso depósito de combustible que nació con el diseño Ducati Monster M900 original de Miguel Ángel Galluzzi de 1992 y el espectacular asiento personalizado de gran calidad y belleza, construido artesanalmente por Lolo Pámanes (eminente tapicero especializado en mejorar ergonomías de origen, creando posiciones muy cómodas y optimizando al máximo el confort) para la Ducati Monster 797 del piloto stunt español.

                                                                                                                                         © jmse

Tras acabar el show de Emilio Zamora con su Ducati Monster 797 bicilíndrica, el numeroso público asistente contempla esta muy bella y versátil máquina italiana que ha preservado la esencia del concepto Monster original de 1992, cuyo éxito y vigencia continúan hoy en día.

Aunque evidentemente Emilio Zamora domina la técnica, es además un piloto de raza dotado con una gran capacidad para percibir con increíble precisión en todo instante, las reacciones y comportamiento de cada una de las máquinas que utiliza y que podría destacar con motos de cualquier marca.

Ducati siempre ha tenido célebres pilotos con este perfil en competiciones tan distintas como WorldSBK ( Giancarlo Falappa, el León de Jesi, que también inició su carrera motociclística en el motocross, siendo después piloto probador de Bimota, convirtiéndose posteriormente entre 1989 y 1994 en uno de los mejores pilotos de WorldSBK del mundo sobre Ducatis 888 y 916 Desmoquattro), MotoGP (Casey Stoner, único piloto capaz de aprovechar al máximo la abrupta Ducati Desmosedici GP7 con su motor V4 de 800 cc con la que ganó el Mundial de 2007).

B) 

Sistema desmodrómico rediseñado del impresionante motor Desmosedici Stradale de cuatro cilindros en V 90º de la Ducati Panigale V4S, otra de las motos utilizadas por Emilio Zamora en sus shows. Está claramente inspirado en el motor V4 90º de las Ducati Desmosedici GP18 y GP19 de MotoGP. Puede apreciarse en imagen el gran tamaño de las válvulas. Esta planta motriz es una auténtica obra de arte, una maravilla de la mecánica tradicional, con increíble precisión de mecanizado en las piezas, enorme fiabilidad de funcionamiento a las más altas rpm, un prodigio de metalurgia al máximo nivel, y sobre todo, una plataforma tecnológica con gran potencial de mejora evolutiva. © Ducati

El motor Desmosedici Stradale V4 de 1103 cc de la Ducati Panigale V4 S, refrigerado por líquido, con 214 CV de potencia, diámetro x carrera de 81 x 53.5 mm, par motor de 124 Nm a 10.000 rpm, doble inyector por cilindro, cigüeñal contrarrotante y encendido " twin pulse ", una planta motriz estado del arte en la que Ducati ha volcado toda su experiencia y know-how de casi 20 años en MotoGP.

                                                                                                                                        © jmse

Momento en el que Emilio Zamora comienza uno de sus shows pilotando la fabulosa Ducati Panigale V4 S, una máquina que ha significado un antes y un después en el segmento de motos deportivas del máximo nivel, gracias a sus excepcionales prestaciones de potencia a regímenes bajos y medios de rpm, facilidad de pilotaje, gran agilidad en las curvas, compensación del efecto giroscópico de las ruedas mediante un cigüeñal contrarrotante de primerísimo nivel que reduce la tendencia a los caballitos y favorece una loable agilidad, caja de cambios de seis marchas dotada con sensor de marcha rotativo que optimiza el rendimiento del cambio semiautomático Ducati Quick Shift hasta cotas increíbles, control de tracción, ABS, la mejor relación peso/potencia jamás vista en una moto de calle, una avanzadísima electrónica (que es la referencia en su ámbito y potencia notablemente el control total de moto), subchasis de magnesio, un chasis totalmente nuevo en el que se ha trabajado hasta la extenuación, velocidad máxima de 307 km/h, etc.

Puede apreciarse en imagen, junto a la rueda trasera, como la Ducati Panigale V4 S de Emilio Zamora incorpora el escape opcional Akrapovic de titanio que permite alcanzar 226 CV de potencia.


                                                                                                                                       © jmse

Emilio Alzamora domando los 195 kg de peso de su Ducati Panigale V4 S, mientras eleva progresivamente la rueda trasera de la moto hasta  una gran altura, haciéndola descender de nuevo al suelo con muy meritoria suavidad y control, mientras el público entusiasmado contempla la espectacular cabriola.

El formidable torque y potencia de esta tetracilíndrica obra maestra de Borgo Panigale a rpm bajas y medias es una inestimable ayuda (al igual que la electrónica estado del arte con IMU de seis ejes que controla todas las fases de arranque, aceleración y frenada, en función del modo de pilotaje elegido) a la hora de sacar el máximo provecho de ella en la amplísima gama de acrobacias sobre dos ruedas que el piloto del Ducati Stunt Team despliega en sus shows.

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Emilio Zamora girando con gran pericia la Ducati Panigale V4S en marcha sobre sí misma.

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Emilio Zamora quemando rueda en la fase final de su show con la Ducati Panigale V4 S mientras el público asistente disfruta de este memorable espectáculo.