jueves, 27 de julio de 2017

OLYMPUS OM-1 " NASA " : EL RECONOCIMIENTO DE LA ADMINISTRACIÓN AERONÁUTICA Y ESPACIAL NORTEAMERICANA A UN GENIO JAPONÉS DE LA INGENIERÍA FOTOGRÁFICA

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Nota de Editor.- Hace varios meses, un conocido usuario de Olympus residente en Badalona hizo referencia en su blog a este artículo sobre la Olympus OM-1 NASA, escribiendo el link a él en inglés, así como el nombre y apellidos del autor, sucediéndose a partir de ese momento varios comments enviados por lectores de dicho artículo.

Tras varios meses consecutivos siendo accesible el link al artículo, desde hace pocos días todo ello ha desaparecido en el mencionado blog, incluyendo el nombre de la persona autora de la entrada, el link al artículo, el nombre del autor del mismo e incluso los comments escritos y enviados por los lectores interesados.

Con el fin de intentar paliar el posible perjuicio que la citada no accesibilidad en estos momentos pudiera causar a lectores interesados en el tema, hemos optado por traducirlo a español.



Una de las mayores atracciones de la 29ª Subasta de Cámaras que tuvo lugar en la Westlicht Schauplatz für Fotografie en Viena (Austria) el 11 de Junio de 2016 fue la Olympus OM-1 " NASA ", fabricada en 1980 y conservada en estado mint (como nueva).

Se trata de uno de los cinco prototipos de cámara OM-1 modificados en fábrica para la NASA, de los cuales tres fueron suministrados al Centro Espacial de Vuelo Goddard para las misiones del Transbordador Espacial Space Shuttle.

Es una cámara totalmente negra, dotada con pinturas que no liberan gas alguno y lubricantes de muy avanzada tecnología especificados por la NASA, además de carecer de superficie de cuero sintético, que venía por separado.

Perteneció a Terry L. Walpole, antiguo propietario y director de ventas de Olympus en Estados Unidos, tal y como certifica la carta de autenticidad y procedencia que acompaña a la cámara.


Olympus OM-1 " NASA " con su espejo en posición normal.

Tal y como explicó Terry L. Walpole, su hasta ahora cámara está sin usar y no incorpora ninguna pantalla de enfoque, ya que la Olympus OM-1 NASA fue concebida para ser utilizada en el modo función de bloqueo del espejo.


Olympus OM-1 NASA en posición bloqueo del espejo (con éste fijo arriba del todo) una vez que la palanca de bloqueo del mismo (ubicada sobre la palanca del autodisparador, ligeramente a su derecha, tal como se aprecia en la imagen) ha sido girada aproximadamente 90º hasta que se detiene.

Tal y como reveló Terry L. Walpole, los cinco prototipos modificados en fábrica por Olympus Optical CO, Ltd estaban destinados a ser usados en este modo al disparar.

Tal y como había ocurrido con las Hasselblad EL de formato medio 6 x 6 cm durante finales de los sesenta y década de los setenta, la prioridad era conseguir que los astronautas consiguieran fácilmente toda la profundidad de campo y zonas nítidas posibles mientras sujetaban la cámara delante de su pecho, con sus codos aferrados a sus cuerpos y utilizando objetivos de enfoque manual como el muy compacto angular Olympus G-Zuiko Auto-W 28 mm f/3.5 de 7 elementos en 7 grupos (con un peso de 180 g, longitud de 31 mm, diámetro de 59 mm y generador de notables valores de nitidez y contraste, así como muy buen control del flare) y el igualmente muy pequeño G. Zuiko Auto-W 35 mm f/2.8 de 7 elementos en 6 grupos (con un peso de 180 g, longitud de 33 mm y diámetro máximo de 59 mm, además de obtener buena nitidez en el centro y valores discretos en las esquinas a máxima abertura f/5.6, aunque ello no importaba, al ser f/5.6 el diafragma preferido para hacer fotografías).

Y a pesar de hallarse a considerable distancia de alcanzar los niveles de definición, contraste y detalle de las Hasselblads de formato medio, la Olympus OM-1 NASA de formato 24 x 36 mm aportaba importantes ventajas: la mucho mayor profundidad de campo que las Hasselblads de formato medio 6 x 6 cm, un tamaño considerablemente más pequeño (136 x 83 x 50 mm), un peso mucho menor (510 g), la reducción al máximo de la vibración producida por el obturador al hacer fotos a pulso siempre en modo bloqueo del espejo (con lo que los astronautas no podían ver la imagen y el encuadre durante el acto fotográfico, pero utilizaban la zona pectoral para apuntar la cámara con los objetivos angulares anteriormente mencionados, cuya gran profundidad de campo reforzaba todavía más el gran potencial inherente al formato 24 x 36 mm a la hora de conseguir la máxima nitidez posible entre f/4 y f/11, una menor fatiga en los astronautas tras largos períodos utilizando las cámaras, un mayor número de disparos por rollo de película (36 exposiciones un rollo de emulsión de 35 mm, mientras que un rollo 120 de película de formato medio 6 x 6 cm sólo podía albergar 12 disparos), etc.

Panel superior minimalista de la Olympus OM-1 NASA, idéntico al de la Olympus OM-1 Standard, con únicamente los diales y controles necesarios. De izquierda a derecha podemos ver la rueda de rebobinado y liberación del respaldo de cámara, la palanca de rebobinado insertada en ella y en posición de descanso, el conmutador de activación del fotómetro, la zapata de accesorios, el dial de sensibilidades de película en nomenclatura ASA (con el muy pequeño botón para activarlo justo a su derecha), el botón de liberación del obturador con zócalo roscado para cable disparador, la palanca de avance de película y la ventanilla con el contador de exposiciones.

Pero, ¿ Cómo empezó la historia de la Olympus OM-1 NASA?

¿ Cuáles fueron las razones que hicieron que la más prestigiosa organización aeronáutica y espacial del mundo tomara la decisión de utilizar la OM-1 tanto durante sus entrenamientos en tierra como en sus vuelos si ya habían usado anteriormente cámaras tan extraordinarias como la Zeiss Contarex de formato 24 x 36 mm durante la segunda misión Géminis, las Hasselblads 550C de formato medio 6 x 6 cm — durante las misiones Mercury en 1962 y 1963 y los vuelos espaciales Géminis en 1965 y 1966 — y las Hasselblads EL con objetivo Carl Zeiss Planar 80 mm f/2.8 y las Hasselblad Electric Data con objetivo Carl Zeiss Biogon 60 mm f/3.5 con película perforada blanco y negro de 70 mm Kodak Panatomic-X así como emulsiones químicas color también de 70 mm Kodak Ektachrome SO-68, Kodak 2485 y Kodak Ektachrome SO-121 durante la misión Apolo XI en 1969 y algunas más durante los años setenta?

Yoshihisa Maitani, el más influyente ingeniero fotográfico de la historia junto con Oskar Barnack. Comenzó a diseñar cámaras en 1943, cuando con tan sólo 10 años de edad construyó una cámara hecha a mano, uniéndose posteriormente a Olympus en 1956.

Todo comenzó siete años antes, en 1973, cuando el genio Yoshihisa Maitani, Ingeniero Fotográfico Jefe del Proyecto de Cámaras y Objetivos de la Serie Olympus OM, creó la Olympus OM-1, con diferencia la cámara réflex monocular de 35 mm más pequeña y ligera del mundo.

La estrategia de Maitani al abordar el diseño y construcción de cámaras formato 24 x 36 mm es absolutamente innovadora y revolucionaria, un concepto radical diferente a los postulados establecidos por las cámaras réflex Nikon, Pentax, Canon y Exakta que habían dominado el mercado fotográfico mundial desde finales de los años cincuenta.

Yoshihisa Maitani. nacido en 1933, lleva siendo un tremendo entusiasta de las cámaras telemétricas Leica con montura de rosca desde 1948 (había tenido una Leica IIIf a los 15 años de edad y pertenecía a un club de fotografía, además de haber inscrito cuatro patentes distintas de diseño de cámara al año siguiente) y de las cámaras telemétricas Leica con montura de bayoneta M desde 1954.

Se sabe de memoria todos y cada uno de los diseños de cámaras telemétricas de 35 mm, obturadores, levas de control de velocidad, ruedas de escape para velocidades lentas, trenes de engranajes, dispositivos dotados con cojinetes, etc, inventados por los expertos Leica de talla mundial en mecánica Oskar Barnack, Ludwig Leitz, Willi Stein y Peter Loseries.

Maitani ama profundamente las Leicas telemétricas, en especial las de montura de rosca LTM39 como la Leica II (Model D), la Leica III, Leica IIIa y Leica IIIf Red Dial con su tamaño asombrosamente pequeño y peso muy ligero, capaces de producir una gran calidad de imagen con sus objetivos de dimensiones también muy reducidas como el Leitz Elmar 50 mm f/3.5, además de las cámaras Leica telemétricas de serie M como la M3, M2, etc, con sus objetivos Leica M, muchos de los cuales son los referentes óptico-mecánicos en sus respectivas longitudes focales, como por ejemplo el Summicron-M 50 mm f/2.

Y con tan sólo 17 años de edad, Maitani ha tenido oportunidad de usar una de las aproximadamente 1800 unidades fabricadas del muy buen objetivo Olympus Zuiko C. 4 cm f/2.8 de 5 elementos en 4 grupos (con un doblete pegado con bálsamo de Canadá y tres elementos separados en la zona frontal) para cámaras telemétricas con montura de rosca LTM con su visor OIC fabricado por Olympus en el Japón Ocupado en 1950.

Vista superior de la Olympus OM-1 NASA. El dial negro que rodea a la montura del objetivo es el anillo para seleccionar velocidades de obturación con marcas para B, 1 s, 1/2 s, 1/4 s, 1/8 s, 1/15 s, 1/30 s, 1/60 s, 1/125 s, 1/250 s, 1/500 s y 1/1000 s.

Pero el muy brillante ingeniero fotográfico japonés, una auténtica fuerza motriz tecnológica y mecánica en sí mismo, comprende a la perfección las limitaciones de las cámaras Leica dotadas con telémetro de coincidencia de alta precisión en ámbitos como la microfotografía, macrofotografía, deportes y el uso de teleobjetivos medios y largos, por lo que ha estado trabajando desde 1967 en un ultramoderno para la época sistema fotográfico cuyo principio fundamental es luchar al máximo para intentar transferir las legendarias características de increíblemente pequeño tamaño y peso asombrosamente ligero de las cámaras Leica telemétricas a un sistema réflex único en su género: la serie Olympus OM de Cámaras, Objetivos y Accesorios, que ha significado a efectos prácticos un punto de inflexión en el devenir del entorno de cámaras y objetivos fotográficos para formato 24 x 36 mm.

La inagotable inventiva y creatividad de Maitani ha generado en 1972 el Sistema Olympus OM réflex, el más completo de todos los creados para 35 mm en toda la historia de la fotografía, cuya primera cámara y buque insignia es

                                           © Olympus Corporation

la Olympus OM-1, lanzada al mercado en 1973 con dimensiones muy pequeñas de 136 x 83 x 50 mm y tan solo 510 g de peso, que la convierten en la cámara para formato 24 x 36 mm de tamaño más reducido y peso más ligero del mundo, y que va acompañada por nada menos que 30 objetivos y 12 pantallas intercambiables.

Es una cámara profesional totalmente mecánica, muy robusta, notablemente silenciosa y discreta cuando se desea pasar desapercibido, capaz de aguantar durante décadas el más duro uso profesional, muy cómoda de manejar y extremadamente competente para funcionar impecablemente en todo tipo de contextos fotográficos.

Además, siguiendo intruccciones de Yoshihisa Maitani, Yoshisada Hayamizu (Diseñador Jefe de Objetivos del Departamento Óptico de Olympus Co,. Ltd) ha creado una amplísima gama de ópticas de primer nivel, tamaño asombrosamente pequeño y muy ligeras, que producen excelente nitidez y contraste, en colaboración con otros miembros destacados del formidable equipo Olympus como Toshihiro Imai, Nobuo Yamashita, Toru Fujii, Hiroshi Takase, Yoshiaki Horikawa, Tadashi Kimura y Fumitaka Watanabe.
Entretanto, la NASA ha estado estudiando concienzudamente la cámara durante algunos años, y en 1980 toma la decisión de adquirir tres cámaras Olympus OM-1 — se fabricarán dos más, una que quedará en poder de Terry L. Walpole, Jefe de Ventas de Olympus en Estados Unidos, y otra cuyo paradero es desconocido — para hacer fotos durante las misiones del Transbordador Espacial Space Shuttle (programadas para ser llevadas a cabo a partir del 12 de abril de 1981, con el lanzamiento del Transbordador Espacial Columbia y posteriores en el centro de Vuelo Espacial Goddart en Greenbelt, Maryland, 10.5 km al noreste de Washington D.C), tanto durante los tests fotográficos como durante el aprendizaje de técnicas sobre suelo y en el interior de la aeronave en vuelo.

Los expertos en fotografía de la NASA perciben claramente no sólo los rasgos revolucionarios de la cámara Olympus OM-1 en lo tocante a increíble compacidad y ligereza de peso, sino también con respecto a su gran robustez y extraordinaria fiabilidad de funcionamiento en todo tipo de medios ambientes, trabajos fotográficos y temperaturas extremas.

Asimismo, son conscientes de los tremendos conocimientos de Yoshihisa Maitani sobre propiedades de los materiales, que le han permitido mejorar significativamente la fiabilidad, duración en el tiempo y rendimiento optomecánico de la cámara mediante el uso de técnicas de ingeniería muy innovadoras, un diseño de montaje compartimentad, materiales de última generación, modificación de la configuración de algunas zonas mecánicas y sustitución de los tradicionales tornillos de latón por otros más ligeros y resistentes hechos con acero inoxidable, todo lo cual hace disminuir notablemente el peso y volumen, junto con un obturador plano focal enteramente mecánico con cortinillas de seda engomada y recorrido horizontal que ha hecho posible el perfil muy bajo de la Olympus OM-1.

Y en 1980 está disponible para la Olympus OM-1 un amplísimo surtido de objetivos Zuiko muy pequeños y ligeros dotados con botón de previsualización de profundidad de campo, entre los que destacan: el Zuiko 21 mm f/2 de 11 elementos en 9 grupos y 250 g (soberbiamente fabricado con parámetros artesanales y con una longitud de tan sólo 44 mm), el Zuiko 21 mm f/3.5 de 7 elementos en 7 grupos y 185 g (que obtiene un gran poder de resolución y muy buen contraste incluso a plena abertura de diafragma), el Zuiko 24 mm f/2 de 10 elementos en 8 grupos y 180 g (uno de los mejores objetivos jamás producidos en esta longitud focal y luminosidad), el Zuiko Auto-W MC 28 mm f/2 de 9 elementos en 8 grupos y 245 g, el G-Zuiko Auto-S 50 mm f/1.4 de 7 elementos en 6 grupos y 230 g, el Zuiko Macro 50 mm f/2 de 5 elementos en 4 grupos y 200 g (generador de excelente resolución y muy bien bokeh), el G-Zuiko Auto-S 55 mm f/1.2 de 7 elementos en 6 grupos y 310 g, etc.


De este modo, la NASA pide a Olympus Co., Ltd la fabricación de cinco prototipos Olympus OM-1 que incluyan las siguientes modificaciones:

a) Los componentes mecánicos de la cámara llevarán lubricantes estado del arte especificados por la NASA y seleccionados muy cuidadosamente para evitar los riesgos propios de los lubricantes normales que podrían evaporarse en vacío y condensarse sobre los elementos ópticos.

b) Las cámaras irán cubiertas con una pintura negra especial de muy alta tecnología que no liberará gas alguno.

c) Las cámaras no llevarán la habitual superficie de cuero sintético.

d) Las cámaras serán utilizadas por los astronautas de la NASA en modo bloqueo del espejo, tanto en las pruebas de tierra firme como durante las misiones de los Transbordadores Espaciales.

La última especificación, es decir, la prioridad absoluta de utilizar la Olympus OM-1 (fabricada ex profeso para la NASA) en modo bloqueo del espejo, indica que el objetivo es aumentar todavía más la ya de por sí impresionante suavidad de funcionamiento y bajo ruido del botón liberador del obturador de la Olympus OM-1 al ser presionado.

De hecho, a partir de 1973, Olympus ya había introducido abundantes ideas innovadoras para reducir el ruido y shock generados por el botón disparador al ser presionado, incluyendo un amortiguador neumático cuya misión era absorber la vibración generada por el movimiento ascendente del espejo.

Pero la NASA quería ir más allá todavía con la asombrosa estabilidad de disparo y suavidad de funcionamiento del obturador plano focal de recorrido horizontal de la Olympus OM-1, haciendo que los astronautas dispararan a pulso con la cámara en posición bloqueo del espejo, intentando así garantizar al máximo la obtención de fotografías nítidas sin trepidación, sobre todo en el rango de velocidades de obturación entre 1/60 s y 1/2 s, donde la pérdida de definición es mucho más frecuente.

Vista superior trasera de la Olympus OM-1 NASA, idéntica a la Olympus OM-1 normal de serie. En el centro podemos ver el pentaprisma (con la zapata para accesorios encima) y bajo él, el ocular del visor de la OM-1, el mejor jamás fabricado para cámaras de formato 24 x 36 mm y con el cual enfocar es más fácil, ya que el genio Yoshihisa maitani profesaba amor por el visor con magnificación 0.92x de la Leica M3 en simbiosis con un objetivo standard de 50 mm, y se las arregló para insertar dentro de la muy pequeña Olympus OM-1 un extraordinario visor óptico igualmente con magnificación 0.92x y que muestra aproximadamente un 97.5 % del campo real de imagen gracias la combinación de la óptica angular del visor y una enorme pantalla de visión, todo ello con la ayuda inestimable de un espléndido pentaprisma, conformando así un sistema óptico que era con diferencia el que conseguía una mayor calidad de imagen en el visor de entre todos los existentes en la industria fotográfica a nivel internacional.

Este fabuloso visor óptico de gran tamaño, muy brillante y con excepcional nitidez diseñado por Yoshihisa Maitani para una cámara tan pequeña como la Olympus OM-1 es el mejor visor jamás consruido para una cámara reflex de 35 mm (proyectando una enorme imagen 30% más grande que el resto de modelos de visores de cámaras réflex de otras marcas) y uno de los mayores logros en la historia de la fotografía, hasta tal punto que ha seguido siendo el visor reflex buque insignia desde su creación en 1973 hasta ahora, y sólo el extraordinario visor de las cámaras reflex Leica R8 de 1996 y Leica R9 de 2002 (mucho más grandes y pesadas) diseñadas por Manfred Meinzer se han aproximado a él desde el punto de vista de la calidad de imagen y comodidad de uso.

No obstante, no fue utilizado en la Olympus OM-1 NASA, que fue creada para ser utilizada exclusivamente en modo bloqueo del espejo.

Esto constituía un modo cuanto menos extraño de captar imágenes, porque el modo bloqueo del espejo es sobre todo utilizado con la cámara sobre trípode para trabajos de reproducción, macrofotografía y microfotografía, dejando el espejo fijo arriba del todo antes de que el obturador se abra, con lo que se elimina cualquier riesgo de vibración antes de exponer la película.

Pero mientras el sepejo se halla levantado en posición de bloqueo, el fotógrafo no puede ver los sujetos o temas a través del visor, por lo que se ve obligado a componer la fotografía antes de activar el bloqueo del espejo y evitar cualquier movimiento de la cámara, además del hecho de que con frecuencia se usa cable disparador.

Pero los muy bien informados profesionales de fotografía de la NASA conocían bien el percal y confiaban firmemente en el asombroso rendimiento de la cámara Olympus OM-1 disparando a pulso sin trepidación a bajas velocidades de obturación gracias a sus dimensiones de bolsillo, muy bajo peso, hilo muy especial de las cortinillas de tela del obturador y un muy avanzado amortiguador neumático que soportaba el shock del movimiento del espejo y minimizaba sus efectos, todo ello en sinergia con decenas de objetivos de dimensiones también muy reducidas y gran rendimiento ópticomecánico, hasta tal punto que durante los años previos los fotógrafos profesionales habían conseguido muy buenos resultados disparando a 1/30 s e incluso a 1/15 s sin trípode, obteniendo imágenes nítidas.


Por consiguiente, la Administración Nacional Aeronáutica de Estados Unidos decidió que los prototipos de Olympus OM-1 fabricados para el Programa Transbordador Espacial debían ser siempre utilizados en modo bloqueo del espejo, intentando así conseguir fotos nítidas incluso en lugares con baja luminosidad, con los astronautas sujetando las cámaras acopladas a objetivos angulares (que obtuvieran gran profundidad de campo a diafragmas intermedios, especialmente Zuikos 28 y 35 mm) a la altura del pecho, con los brazos firmemente apretados contra sus costillas laterales y apuntando las cámaras con sus cuerpos para reducir al máximo cualquier posible vibración, incluso a velocidades de obturación entre 1/15 s y 1/60 s, disparando a diafragmas f/4-f/11 dependiendo de las condiciones de luz, lo cual permitiría obtener la mayor profundidad de campo viable y hacer fotografías destacables por su acutancia (los objetivos Olympus OM Zuiko de enfoque manual alcanzaban muy buenos valores en contraste, lo cual se realzaba la percepción visual de nitidez entre los límites de las zonas oscuras y claras de imagen, en simbiosis con los más adecuados reveladores de película) con las mejores emulsiones en color formato 24 x 36 mm disponibles en ese momento: la Kodachrome 64 K-14 (ajustándola a ISO 80, subexponiendo un poco para conseguir la mejor saturación de color posible, además de tener algo de margen para poder recuperar detalle en sombras, algo más fácil de conseguir que con altas luces quemadas), Ektachrome 64 y Ektachrome 200, así como con las mejores películas de blanco y negro para idéntico formato como la Kodak Panatomic-X ASA 32 (expuesta a ASA 64) y Kodak Plus-X 125 ASA.

A los astronautas también se les recomendó que no llevaran las cámaras bajo luz solar directa, porque ello podría dañar las cortinillas del obturador, al estar el espejo permanentemente levantado en modo bloqueo.


La muy robusta y sobredimensionada montura de bayoneta de la Olympus OM-1, que se aproxima a la altura total de la cámara, permite el uso tanto de objetivos telefoto largos como de gran diámetro, ya que la brida del cuerpo es fabricada con una aleación 18,8 de níquel cromado que hace posible una muy larga durabilidad.

Y en 1980, había una gran cantidad de excelentes objetivos OM Zuiko para la cámara Olympus OM-1, la mayoría de ellos creados por el mago óptico Yoshihada Hayamizu, diseñador jefe de objetivos de Olympus Co., Ltd, que había conseguido realizar con éxito una muy difícil tarea: el diseño y fabricación de objetivos de enfoque manual Zuiko de primer nivel, con increíblemente corta longitud, diminuto diámetro frontal del primer elemento óptico, dimensiones globales muy pequeñas y peso notablemente reducido (aproximadamente un 35% menos de tamaño y peso que las ópticas fijas de idéntica longitud focal y máxima abertura de otras marcas).

Así pues, Yoshihida Hayamizu tuvo éxito en la consecución de la misión que le había sido encargada por Yoshihisa Maitani: crear objetivos muy pequeños y ligeros capaces de rivalizar si no superar en calidad optomecánica a la flor y nata de ópticas Nikon, Canon y Pentax, pero estando a la vez en proporción con las reducidas dimensiones y escaso peso de la Olympus OM-1.

Esta ha sido en mi opinión una de las mayores gestas optomecánicas jamás logradas en el ámbito de las cámaras y objetivos réflex para formato 24 x 36 mm, aproximándose en su nivel de excepcional miniaturización a los exhibidos por las Leicas telemétricas con montura de rosca, las más pequeñas y ligeras cámaras de formato 35 mm con ópticas intercambiables fabricadas hasta la fecha, algo que tiene en Olympus un mérito enorme, ya que tanto los objetivos Leica de rosca como los de bayoneta M son diseños puros que pueden concebirse y construirse sin compromiso alguno, porque las cámaras a las que van acoplados carecen de espejo basculante, mientras que la Olympus OM-1 sí que posee espejo en movimiento ascendente, por lo que los diseños ópticos de sus objetivos han de salvarlo y los parámetros de dimensiones, peso y diámetro frontal se disparan muy fácilmente a la hora de intentar llevar a la práctica cualquier esquema óptico inicial.

Por otra parte, para poder abordar el diseño y fabricación de cámaras, objetivos y accesorios del Sistema Olympus OM, los ópticos e ingenieros de gran talento de Olympus sacaron provecho del inmenso know-how previo de la empresa en la fabricación de microscopios
El excelente Microscopio Olympus Photomax (LB) Premier Universal de 1966 (lanzado al mercado el mismo año en que Maitani inició su Sistema Olympus OM de Cámaras, Objetivos y Accesorios) que llevaba en su zona superior una cámara formato 24 x 36 mm con rebobinado automático y que era utilizada con la serie de objetivos Olympus Plan Acromáticos (diseñados para laboratorios clínicos o reconocimientos médicos, aportando una muy buena planeidad de campo hasta F.N.22 al usar observación de campo brillante en un sistema de iluminación transmitida) que serían también utilizados en el período inicial del microscopio de referencia Olympus Vanox AH Universal de 1972 que posteriormente utilizó objetivos de la Serie PlanApo (Plan Apocromáticos) y de Serie LB (Long Barrel) para uso biológico, logrando excelente resolución, mejora del contraste, gran planeidad de película, distancia de trabajo aumentada, un 23% de incremento en el campo visual, y distancia parfocal de un objetivo de potencia extremadamente baja.

que la empresa japonesa llevaba desarrollando desde 1920, cuando Takeshi Yamashita (que había fundado la compañía en 1919) creó los primeros microscopios Olympus Homare, Asahi y Fuji, seguidos por modelos de talla mundial como el Seika GE de 1927 (equipado con condensador Abbe y capaz de alcanzar una magnificación de 1400x, además de incorporar un mecanismo de piñón y cremallera para poder mover las muestras hacia arriba y hacia abajo), el Mizuho LCD de 1935 (con magnificación de 2000x, una muy precisa platina mecánica y un objetivo apocromático que proporcionaba alta resolución y una loable reducción a niveles insignificantes de las aberraciones cromáticas), el Homare UC (fabricado entre 1935 y 1959, con diseño sólido y monocular que le hacía muy apropiado para fotografía y proyección de imágenes  de especímenes microscópicos), el Microscopio DF Biológico de 1957 (el primero con fuente luminosa externa en vez de utilizar un espejo para observar las muestras, además de facilitar en gran medida el acoplamiento de una cámara fotográfica a la cabeza de visualización seleccionada, existiendo tres modelos disponibles), y el Microscopio Photomax (LB) Premier Universal de 1966 (uno de los mejores del mundo en ese momento, dotado con cámara fotográfica totalmente automática, función de ajuste de temperatura de color para fotografía en color y un sistema incorporado de iluminación de color que permitía la observación de cada tipo de especímen usando accesorios especiales de microscopía fluorescente, de campo oscuro y de contraste de fase, hasta tal punto que era posible hacer fotos con todo tipo de propósitos por medio del control de exposición totalmente automático y una corrección de temperatura también completamente ajustable.


Vista boca arriba de la Olympus OM-1 NASA donde podemos ver de izquierda a derecha: la argolla derecha para correa de transporte, la palanca de liberación de rebobinado, la palanca de bloqueo del espejo (la mitad de la cual es visible a la derecha de la palanca de liberación de rebobinado  — tal y como se aprecia en la imagen — , ligeramente bajo ella), la gran palanca del autodisparador ubicada tanto debajo de la palanca de liberación de rebobinado como de la palanca de bloqueo del espejo, la montura de bayoneta Olympus OM de gran tamaño y muy robusta, el zócalo para sincronización de flash con un conmutador para elegir el modo de flash que se va a utilizar (aunque la OM-1 NASA habría de usarse disparando a pulso en modo bloqueo del espejo con luz ambiente) y la argolla izquierda para correa de transporte.


Vista del panel inferior de la Olympus OM-1 NASA en la que puede apreciarse de izquierda a derecha el receptáculo para la pila, el pequeño orificio de guía justo sobre él, la tapa de la cavidad para conexión de motor de avance, el alvéolo roscado para trípode y el terminal de acoplamiento del motor.

Por encima de todo ello, se puede apreciar la zona inferior del autodisparador y la muy robusta montura de bayoneta Olympus OM sobredimensionada.

Mirando hacia atrás hasta 1980, parece increíble el catálogo de proezas mecánicas y de ingeniería logradas por Yoshihisa Maitani como diseñador jefe de cámaras (y su equipo mecánico formado por Kazuyuki Nemoto y Kunio Shimoyama) desde siete años antes, ya que fue capaz de crear un importante nicho de mercado para la obra maestra Olympus OM-1 (de la cual la OM-1 NASA es una unidad modificada) desde 1973, año de su presentación, hasta finales de los años ochenta, gracias a una enorme expansión del sistema como meta principal y una virtualmente imbatible relación calidad / precio concienzudamente estudiada en cada componente individual por Yoshihisa Maitani, cuya máxima prioridad era fabricar cámaras, objetivos y accesorios de enorme calidad pero a la vez vendibles, con un gran rendimiento óptico-mecánico, excelente fiabilidad de funcionamiento durante muchas décadas y precio muy competitivo, porque la competencia con la Nikon F2 (introducida en 1971), la Canon F1 (presentada también en 1971), la F1 New (lanzada al mercado en 1976) y la Pentax LX (aparecida en 1980) era feroz.

Pero esta pequeña maravilla enteramente metálica llamada Olympus OM-1 fue junto con la soberbia e igualmente obra maestra Nikon F2 (vendida entre 1971 y 2000) la mejor cámara réflex de 35 mm del mundo durante las décadas de los setenta y ochenta, y de hecho, para muchos expertos, ya en plena era digital, siguen siendo las dos cámaras réflex de referencia de todos los tiempos en el ámbito del formato 24 x 36 mm, y a pesar de su pequeño tamaño y peso, la Olympus OM-1 es todavía un auténtico caballo de batalla capaz de realizar con éxito cualquier tarea fotográfica profesional (fotoperiodismo, deportes, paisaje, streeter, fotografía de viajes, bodas, etc), incluyendo astrofotografía, campo en el que la OM-1 lleva siendo el patrón de medida desde 1973, ya que el Sistema de Cámaras, Objetivos y Accesorios Olympus OM, ciertamente único, tuvo desde sus albores una vocación tanto fotográfica como científica.


Texto y Fotos: José Manuel Serrano Esparza