martes, 14 de septiembre de 2021

FILOMENA DÍAZ RUBIO : DUEÑA Y SEÑORA DEL CERRO DE LA COJA (CERRO MURIANO)

 Texto y Fotos : José Manuel Serrano Esparza 

                                                                                       Filomena Díaz Rubio " La Coja " (1887-1972)

Entre principios de los años veinte y finales de los años sesenta, Filomena Díaz Rubio " La Coja ", una mujer excepcional, 


vivió en la cueva del cerro de 538 m que lleva su nombre, situado a las afueras de Cerro Muriano y perteneciente al término municipal de Obejo, ambos en la provincia de Córdoba (España). 

ORÍGENES DE UNA EPOPEYA

Han sido necesarias varias décadas para poder descifrar cuales fueron las claves de la vida y biografía de uno de los personajes más singulares y fascinantes en toda la historia tanto de Cerro Muriano como del término municipal de Obejo.

Filomena Díaz Rubio "La Coja" (hija de Juan Miguel Díaz Lara y Leonor Rubio Avalos) nació el 9 de agosto de 1887 en Benizalón (Almería) y se casó en 1908 con Juan Manuel Almansa García (nacido en 1885 e hijo de Francisco Almansa García y María García Sáez), viviendo ambos en Almería hasta principios de los años veinte, cuando a consecuencia de la muy precaria situación económica de la zona, deciden emigrar a Cerro Muriano, 

instalándose en la cueva existente al pie del Cerro de la Coja (que en aquella época no tenía nombre alguno), ubicado a las afueras de dicho pueblo y perteneciente al término municipal de Obejo. 

De éste modo, ambos inician su vida dentro de la mencionada cueva del Cerro de la Coja durante los años veinte, ya que Juan Manuel Almansa García (marido de Filomena) es jornalero y trabaja en lo que puede para subsistir tanto él como su esposa, por lo que no les es posible adquirir una vivienda propia. 

Filomena Díaz Rubio " La Coja " y su marido Juan Manuel Almansa García tuvieron tres hijos : Piedad (1924-1986), María Teresa (1909-1998) y un varón que morirá el 5 de septiembre de 1936 y cuyo nombre no ha podido ser encontrado hasta la fecha. 

Durante los cinco primeros años de la década de los treinta, la situación económica empeora todavía más en España como consecuencia de la inestabilidad política y social, los efectos de la crisis del 29 a nivel internacional y la recesión económica que afectó especialmente al sector agrícola (en el que trabajaba más del 40% de la población activa), la industria (excepto la textil), la construcción y a los sectores importación/exportación, reduciéndose la inversión extranjera y generándose el retorno de muchos emigrantes, así como una brecha cada vez mayor entre las clases adineradas y las humildes. 

En un contexto de esta naturaleza, encontrar trabajo como jornalero en el sector rural se convirtió en algo verdaderamente difícil, por lo que Filomena Díaz Rubio y su marido Juan Manuel Almansa García 

decidieron empezar a cultivar varias zonas en pendiente del Cerro de la Coja (que por aquella época no tenía todavía tal denominación) por encima de la entrada de la cueva donde vivían, para poder sobrevivir tanto ellos dos como sus hijas Piedad, María Teresa y el niño cuyo nombre es desconocido a día de hoy. 

Asimismo, complementaban su alimentación con los frutos de la gran cantidad de higueras, almendros y otros árboles que había entonces en el cerro en cantidad mucho mayor que hoy en día.

Fueron años de trabajo extenuante, de sol a sol, en este cerro adyacente a Piedra Horadada y el tramo del Camino de los Pañeros que cruza junto a ella, muy cerca de los Lavaderos y Fundiciones de la Córdoba Copper Company, cultivando todo tipo de productos, en condiciones incómodas por la pronunciada pendiente del cerro.

5 DE SEPTIEMBRE DE 1936, LA TRAGEDIA ASOLA A LA FAMILIA DE FILOMENA DÍAZ RUBIO

Si ya las condiciones de vida de Filomena Díaz Rubio y su marido Juan Manuel Almansa García durante la primera mitad de los años treinta fueron de gran dureza (teniendo además que sacar adelante con ímprobo esfuerzo a sus hijas Piedad, María Teresa y a su hijo, niños muy pequeños por aquel entonces), el 5 de septiembre de 1936 marcó un antes y un después en las vidas de todos ellos. 

Fue tal día cuando se produjo el ataque de tres columnas franquistas bajo el mando global del general Varela sobre Cerro Muriano, en una jornada durante la cual la intensificación del bombardeo del pueblo por parte de la aviación franquista a partir de las 15:00 h de la tarde tuvo como consecuencia el masivo éxodo de la población civil con dirección noroeste hacia la Estación de Tren de Obejo y El Vacar. 

Filomena Díaz Rubio, su marido Juan Manuel Almansa García, sus hijas Piedad y María Teresa, así como su hijo, emprenden también juntos la huida desde el Cerro de la Coja hacia el norte de Cerro Muriano, pero durante su marcha a pie, un obús de artillería de 105 mm impacta junto a ellos con devastador efecto, arrancando la metralla una pierna a Filomena y también a su marido Juan, mientras que sus hijas Piedad y María Teresa resultan heridas graves, y su hijo, destrozado por la metralla, fallece. 

No ha sido posible encontrar información sobre las circunstancias en las que se produjo la salvación de Filomena y su marido Juan, ni tampoco con respecto al hospital o puesto de socorro al que fueron trasladados ellos y sus hijas.

Pero sin duda tuvieron que ser momentos terribles, gravemente heridos por el impacto del proyectil de artillería, con profusas hemorragias y la angustia de no poder socorrerse unos a otros en medio del caos de la precipitada huida de la población civil de Cerro Muriano, hasta que llegó la ayuda. 

Y su único hijo varón tuvo que ser enterrado no en un cementerio, sino en algún lugar improvisado, en circunstancias muy convulsas y con gran rapidez. 

COMIENZA LA LEYENDA DEL CERRO DE LA COJA 

Tras la Guerra Civil Española, la vida de Filomena Díaz Rubio, su marido Juan Manuel Almansa García y sus hijas Piedad y María Teresa se convierte en un inefable drama vital presidido por enormes dificultades económicas, la tristeza ante el hijo perdido y la necesidad de abrirse camino y tirar para adelante como sea. 

Con su movilidad notablemente reducida a consecuencia de la pierna perdida por cada uno de ellos, 

Filomena Díaz Rubio y Juan Manuel Almansa García fijan de modo permanente su residencia dentro de la cueva del que la gente del pueblo denomina ya El Cerro de la Coja (en alusión a Filomena), en el que llevaban viviendo desde principios de los años veinte. 

Juan Almansa García utiliza una rudimentaria prótesis de madera con la que puede andar a duras penas y mantener el equilibrio, mientras que Filomena Díaz Rubio " La Coja " , debido a que su pierna fue seccionada por la metralla en la parte alta del muslo, no puede llevar prótesis de madera y opta por apoyar el muñón en una silla de madera cuyas patas están algo recortadas y que agarra con su mano mientras la apoya en el suelo cada vez que da un paso al caminar, con un muy precario equilibrio y ayudada en todo instante por su hija Piedad, que la acompaña constantemente allí donde va.

A partir de este momento (con su hija María Teresa ya independizada y viviendo también en Cerro Muriano), durante nada menos que dos décadas, con enorme pundonor, capacidad de lucha y extraordinario esfuerzo, Juan Almansa García consigue sacar adelante a su esposa y su hija Piedad


cultivando de nuevo diferentes productos en la zona intermedia y alta del Cerro de la Coja, algo que ya había hecho antes de la guerra junto con Filomena, y que ahora ha de realizar en solitario, en durísimas condiciones, pudiendo apoyar únicamente una pierna sobre el suelo del mismo, que además está en pronunciada pendiente, lo cual dificulta mucho cualquier movimiento así como el uso de aperos de labranza, y ralentiza enormemente toda actividad agrícola. 

Llegada ya la década de los sesenta, Filomena Díaz Rubio " La Coja " y su marido Juan Manuel Almansa García 

continúan viviendo en el Cerro de la Coja, muy envejecidos, con achaques y dolencias de toda índole. 

Son dos ancianos próximos a los ochenta años, prácticamente sin energía ni movilidad alguna y que pueden sobrevivir gracias a la ayuda de sus hijas Piedad y María Teresa, que acuden varias veces al día al Cerro de la Coja para echarles una mano en todo lo que pueden. 

Agosto de 2007. Antonio Sastre Candelario, legendario albañil de Cerro Muriano acude al Cerro de la Coja a rendir pleitesía a Filomena Díaz Rubio " La Coja " , 35 años después de su muerte. El mítico Sastre aparece en imagen junto a la enorme higuera situada pocos metros antes de llegar a la puerta de la cueva del Cerro de la Coja. 

Es entonces cuando muchos ciudadanos de Cerro Muriano 

Agosto de 2007. Antonio Sastre Candelario acaba de visitar la puerta de entrada a la cueva del Cerro de la Coja, donde Filomena Díaz Rubio vivió durante más de cincuenta años, entre principios de los años veinte y finales de los años sesenta. El alquimista de la albañilería nacido en Los Santos de Maimona (Badajoz) fue una de las muchas personas de Cerro Muriano que ayudaron todo lo que pudieron a Filomena Díaz Rubio " La Coja " (con quien tuvo gran amistad), especialmente durante la segunda mitad de los años sesenta, tras el fallecimieto de su marido Juan Manuel Almansa García. Antonio Sastre Candelario aparece a la derecha de la imagen, visiblemente emocionado y mirando a la zona de acceso a la cueva que fue morada de Filomena Díaz Rubio durante más de medio siglo. 

se movilizan y deciden ayudar también a Filomena y Juan con comida, dinero en efectivo, ropa y muchas otras cosas. 

Muchos de ellos ven a diario como especialmente Piedad (que es la persona que estuvo durante toda su vida ayudando a su madre y renunció a casarse hasta después del fallecimiento de la misma) da paseos agarrando del brazo a su progenitora Filomena, mientras ésta camina como puede, con gran esfuerzo y faltándole el resuello. 

Una vez más, con gran solidaridad, los habitantes de Cerro Muriano hacen piña y deciden promover una colecta que permita reunir el dinero suficiente para construir una pequeña casa donde Filomena Díaz Rubio " La Coja " y su marido Juan Manuel Almansa García puedan vivir los últimos años de su vida.

La colecta surte efecto y se consigue reunir el dinero suficiente, con el que se le compra una pequeña casa a Filomena y su marido Juan, en la que comienzan a vivir desde principios de los años sesenta.

                                                   Juan Manuel Almansa García (1885-1965), marido de Filomena Díaz Rubio " La Coja ". 

Pero Juan Manuel Almansa García (marido de Filomena y dos años mayor que ella) está muy delicado de salud. 

Además de arrancarle una pierna, la metralla de la explosión del obús de 105 mm el 5 de septiembre de 1936 afectó a varios de sus órganos vitales, por lo que necesita cuidados constantemente y apenas puede moverse, hasta que fallece el 2 de enero de 1965 en el interior de la mencionada pequeña casa, tras una vida repleta de sufrimientos y privaciones. 

La muerte de su marido Juan Manuel Almansa García deja a Filomena Díaz Rubio " La Coja " sumida en una profunda depresión y tristeza. 

Está agotada y sin fuerzas, consumida por la tristeza, ya no quiere seguir viviendo, y únicamente el apoyo de sus familiares más allegados, especialmente sus hijas Piedad y María Teresa (que se aproximan a los 55 años de edad) hacen que pueda salir adelante. 

La situación es dantesca. 

Al igual que su marido Juan Manuel Almansa García, Filomena Díaz Rubio " La Coja " ha vivido una existencia repleta de sufrimientos y privaciones, rota además por el inmenso dolor de haber perdido un hijo el 5 de septiembre de 1936, cuando tenía casi 50 años. 

Y ahora, a los 77 años de edad, ha perdido a su marido.

Sólo le queda la mitad de su familia, sus hijas 

                                                                                          Piedad Almansa Díaz (1924 -1986)

Piedad 

                                                                                        María Teresa Almansa Díaz (1909-1998)

y María Teresa. 

No obstante, el cariño y apoyo que recibe Filomena Díaz Rubio " La Coja " por parte de los habitantes de Cerro Muriano consiguen aumentar su moral y ganas de seguir viviendo varios años más, hasta que fallece el 2 de enero de 1972, a los 85 años de edad, siendo enterrada en el Cementerio de San Rafael de Córdoba el día 3 de enero de dicho año.

Su tumba no ha podido ser encontrada hasta la fecha. 

Los indicios apuntan a que tras ser enterrada en el Cementerio de San Rafael de Córdoba, debido a las dificultades económicas de la época, no se pudo seguir pagando el alquiler de la tumba, por lo que el cuerpo de Filomena fue exhumado y arrojado a una fosa común.

Pero el reciente hallazgo de una fotografía familiar de Filomena Díaz Rubio " La Coja " ha permitido preservar para siempre el inmenso legado humano y extratosférica dimensión como persona de este ser humano excepcional y atemporal, cuyo recuerdo será un metafísico faro de luz, cuántico a más no poder, para las generaciones venideras. 

MÁS ALLÁ DE LA MUERTE. 1 DE AGOSTO DEL 2018, UNA FECHA HISTÓRICA 

El recuerdo de Filomena Díaz Rubio " La Coja "  y su leyenda pesaban mucho, hasta el punto de que eran legión las personas tanto de Cerro Muriano como de Obejo que pedían un reconocimiento a su insigne e histórica figura. 

Y 46 años después de su fallecimiento, el 1 de agosto de 2018, el pleno del Ayuntamiento de Obejo, reunido en Cerro Muriano, decidió otorgar a Filomena Díaz Rubio " La Coja " , una placa conmemorativa en reconocimiento a su digno ejemplo vital que permanece y seguirá permaneciendo todavía muy vivo en el recuerdo colectivo de los habitantes tanto de Cerro Muriano como del termino municipal de Obejo. 

Al fondo de la imagen a la derecha puede verse parte del bellísimo Mirador del Cerro de la Coja, cuyo nombre evoca a Filomena Díaz Rubio, que contempló muchos amaneceres durante más de medio siglo desde dicho punto, que permite la observación de sublimes paisajes de Sierra Morena. 

Porque más de medio siglo después de su muerte, el recuerdo de Filomena Díaz Rubio " La Coja " está muy presente y nunca caminará sóla.

viernes, 3 de septiembre de 2021

BAR CINEMA IN CERRO MURIANO (CÓRDOBA) HOMEMADE MEALS WITH THE LOVE OF A GRANDMOTHER

Text and Photos : José Manuel Serrano Esparza 

SPANISH 

44 years ago, in early 1977, Gabriel Medina Gómez and Carmen Hidalgo, a Cordoban marriage who would be known within time as the grandfather Gabriel and the grandmother Carmen, decided to found in Cerro Muriano (Córdoba) a small family business made up by a bar in symbiosis with an endearing coterminous cinema.

After the made investment, Gabriel and Carmen´s economical resources were limited, so they opted for an easy but highly efficient entrepreneurial approach : 

Superb Cordoban salmorejo with limited production virgin olive oil from oil mill and ham from los Pedroches, one of the flagship dishes most admired by the customers of this family bar restaurant of Cerro Muriano since its creation in 1977.

the raison d´être of Bar Cinema would be a homemade cuisine and a top-notch personalized attention to customers imbued with painstaking care. 

And encouraged by their iron will, illusion and impressive working ability, they made a strenuous effort to provide the people of the area visiting them with an exceedingly competitive quality / price ratio in their homemade meals, beverages and desserts.

Therefore, grandfather Gabriel and grandmother Carmen toiled on throughout late seventies, striving upon forging ahead and strengthening their little family business, something they managed to attain soon, 


thanks to their professionalism and humbleness both regarding the bar and the cinema, the latter one turning into a real treat for many visitors, who particularly in summer watched on the screen a raft of mythical Hollywood feature films wisely chosen by Juan Antonio Parrilla Pérez (a remarkable expert on cinema and the person making the projections, in addition to obtaining the 35 mm movie reels that he fervorously looked after) while they were sitting and relished the soft breeze wrapping Cerro Muriano at night, which is a true blessing. 


                                       THE PRESERVATION OF A PHILOSOPHY 

Some decades later, Francisco Medina Hidalgo and his wife Ana, owners of Bar Cinema, took the reins of a family business that had originally been devised by Gabriel and Carmen (who knew how to win the affection of everybody meeting them) and kept on with their straightforward and proficient working ontology in the scope of catering. 

Flamenquines, another of the delicacies that both in its loin or roquefort versions, can be tasted at Bar Restaurant Cinema. A full-fledged delight for the palate. 

different and delicious homemade meals in which top priority is the first-class quality of raw materials in synergy with exceptional reciped of the lush Cordoban and Spanish cooking. 

This way, little by little, the Bar Cinema, already with Paco and Ana at the helm, was increasingly consolidating, by means of their huge endeavour and commitment, until the concept of family business was outstandingly boosted from the first years of XXI Century, thanks to three key factors : 

a) The gradual bar / restaurant duality, with the enhancement and steady improvement of a wide gastronomic and desserts offer, which has been the main diachronic hallmark of Bar Restaurant Cinema. 

b) The ongoing incorporation of Gabriel, Ana and Jose (Paco and Ana´s children) as workers of Bar Restaurant Cinema in Cerro Muriano, who have also provided their enthusiasm and perseverance, along with some more trustworthy people who have risen to the challenge. 

c) An unswerving desire to satisfy the customers´ needs, since they are deemed to all intents and purposes as members of the family. 

That´s to say, it´s first and foremost a question of mutual confidence in which the fundamental thing is that people visiting the Bar Cinema (which is likewise a very good restaurant) feel really at ease and satisfied, both from the viewpoint of having lunch or dinner really well and the experienced quietness. 

A place where connoisseurs go to enjoy an unforgettable cuisine experience and to have a good time, as well as relaxing talking to friends. 


                                          AN EVOLUTION BASED ON TRADITION 

Whatever it may be, the vital epicenter of Bar Restaurant Cinema in Cerro Muriano is its comprehensive assortment of foods, mainly made up by mouth watering dishes  of the traditional Cordoban and Spanish cuisine, ancient recipes having been optimized once and again, with patience to spare and tons of passion, until perfectly prepare them, in addition to being adorned with beautiful presentations, another of the most prominent aspects of Bar Restaurant Cinema : 


- Aubergines with Cane Syrup 


- Homemade tripes 


- Pelotón Potatoes with Ham from Los Pedroches 


- Fried Fish with Squids 


- Cheddar Potatoes and Bacon  


- Meat with Tomato 


- Bandeja Campera (chips with fried egg, tenderloin, sausage and pepper) 


- Iberian Suckling Pig 

All of it being complemented by occasional delicatessen like the tapas of migas with beer, the fantastic paellas on San Rafael Day and so forth, as well as an exclusive variety of local wines. 


                                             SELECT CHOICE OF GRILLED MEALS 


Another of the highlights of Bar Cinema is its extensive supply of grilled meats, among which stand out : 

- Barbecue of Meat

- Barbecued Steak with Strogonoff Sauce 

- Grilled Chicken Breast 

- Mount Meat 

- Iberian Secret 

- Appetizers with Potatoes 

And of course, its fabulous grilled gilt-head bream with potatoes on weekends. 


It´s a hard work needing experience and devotion to be able to satisfy the customers´ wishes on the spot, because each one has its own tastes and preferences. 


                                               DELICIOUS HOMEMADE DESSERTS 

The manufacture of exquisite homemade desserts is also one of the Bar Cinema specialties, and among them stand out : 


its sensational cheese cake, 


the raspberry and cherry cake, 


the chocolate cake with cream, 

the handcrafted egg custard, the calzone nutella, the panacotta, the homemade dessert from Black Forest with chantillí cream, and the dessert of the day, 


without forgetting its tiramisú with fragments of black chocolate, which has become a classic of Bar Cinema. 


                                         SPECIAL SERVICE OF FOOD DELIVERY 

Together with all the previously explained sides, Bar Restaurant Cinema offers a special service of food delivery, ideal for those persons who either because of comfort or lack of time availability prefer that option


holding a wide range of handcrafted hamburgers and pizzas (of which the most famous and sold is the Pizza Gaucha Cinema), along with wok style fried rice with Provenzal pork and wok style noodles with veal. 

Pizza Gaucha, a gastronomic benchmark of Bar Restaurant Cinema fairly appreciated by most of its customers. 

The flavourful hamburgers of Bar Cinema feature first-class ingredients and a large size. Besides, they constantly experience with different kinds of breads and recipes to upgrade the product : Brioche Cordoban Bread, 80 g Veggie Burger, 54 g Poppy Seed Burger, 54 g White Sesame Burger, 80 g Multicereal Burger, 100g Poppy Seed Burger, 80 g Basic Burger, 80 g Toasted Malt Burger, 80 g Potato Roll, 100 g Juanit Burer, etc. And they were even pioneers of the original recipe of the popular giant hamburger with potatoes in 2016. 

The vocation to customers service fulfilled by the Bar Restaurant Cinema staff reaches such a level that  by dint of strenuous toil they managed to create in mid 2020 special kebab and pineapple pizzas for celiac people, who instead of featuring wheat mass, include mass with rice flour, but simultaneously preserving an almost identical taste. 


                                                          BEAUTIFUL NIGHT SHOWS 

People going to Bar Restaurant Cinema to have dinner can revel in the further chance of watching live music concerts in its big outdoors terrace, with differents artistic events that will certainly make the night more pleasant for them (flamenco groups, guitar concerts, singers, etc), in symbiosis with the wonderful luminosity generated with the different colours projected through the pretty central fountain surrounded by flowers and reflected all over the place : 



With the added choice of drinking any of the exotic beverages making up its wide range of 100% original ten different handcrafted cocktails. 

jueves, 19 de agosto de 2021

BAR CINEMA EN CERRO MURIANO (CÓRDOBA) : COCINA CASERA CON EL CARIÑO DE UNA ABUELA

Texto y Fotos : José Manuel Serrano Esparza 

ENGLISH


Hace 44 años, a principios de 1977, Gabriel Medina Gómez y Carmen Hidalgo, un matrimonio cordobés que con el tiempo serían conocidos como el abuelo Gabriel y la abuela Carmen, decidieron fundar en Cerro Muriano (Córdoba) un pequeño negocio familiar formado por un bar en simbiosis con un entrañable cine adyacente.

Tras la inversión realizada, los recursos económicos de Gabriel y Carmen eran limitados, por lo que optaron por un planteamiento empresarial sencillo pero eficaz : 

Soberbio salmorejo cordobés con aceite de oliva virgen cosecha limitada de almazara y Jamón de los Pedroches, uno de los platos típicos buques insignia más admirados por los clientes de este bar restaurante familiar de Cerro Muriano desde su fundación en 1977. 

la esencia del Bar Cinema sería una comida casera muy de época y un trato personalizado a los clientes repleto de esmero.

Y animados por su férrea fuerza de voluntad, ilusión e impresionante capacidad de trabajo, hicieron un enorme esfuerzo por ofrecer a las personas de la zona que les visitaban una relación calidad/precio lo más competitiva posible en sus comidas caseras, bebidas y postres. 

Así pues, el abuelo Gabriel y la abuela Carmen trabajaron a destajo a finales de los años setenta, intentando con todas sus fuerzas salir a flote y consolidar su pequeño negocio familiar, algo que no tardaron en conseguir, 

gracias a su profesionalidad y humildad, simultaneando labores tanto en el bar como en el cine al aire libre, que se convirtió en un deleite para muchos visitantes, que especialmente en verano vieron en pantalla míticas películas de Hollywood sabiamente seleccionadas por Juan Antonio Parrilla Pérez ( notable experto en cine y la persona que realizaba las proyecciones cinematográficas, además de conseguir las bobinas de 35 mm que cuidaba con gran fervor) mientras disfrutaban sentados de la suave brisa que envuelve a Cerro Muriano de noche y que es una auténtica bendición.   

                              LA PRESERVACIÓN DE UNA FILOSOFÍA

Varias décadas después, Francisco Medina Hidalgo y su esposa Ana, actuales propietarios del Bar Cinema, cogieron las riendas de un negocio familiar que había sido gestado por los míticos Gabriel y Carmen (que supieron ganarse el cariño y aprecio de todos los que les conocieron) y prosiguieron con su sencilla pero eficaz ontología de trabajo en el ámbito de la restauración: 

Flamenquines, otro de los manjares que en su modalidad de lomo o roquefort, pueden degustarse en el Bar Restaurante Cinema. Un auténtico deleite para el paladar.

variadas comidas caseras muy sabrosas en las que se prioriza la calidad de la materia prima en sinergia con excepcionales recetas de la riquísima gastronomía cordobesa y española.

Así, poco a poco, el Bar Cinema, ya con Paco y Ana al timón, fue asentándose cada vez más, gracias a su ímprobo esfuerzo e ilusión, hasta que el concepto de negocio familiar se potenció notablemente desde los albores del siglo XXI, gracias a tres factores clave : 

a) La paulatina dualidad bar / restaurante, con la ampliación y mejora constante de una variada oferta gastronómica y de postres, que ha sido la principal seña de identidad diacrónica del Bar Restaurante Cinema.

b) La progresiva incorporación de Gabriel, Ana y Jose (hijos de Paco y Ana) como trabajadores del Bar Restaurante Cinema de Cerro Muriano, que han aportado también su entusiasmo y esfuerzo, así como algunas personas más de confianza que han sabido estar a la altura de las circunstancias. 

c) Un afán constante por mimar al cliente, al que se conceptúa a efectos prácticos como miembro de la familia. 

Es decir, se trata ante todo y para todo de una cuestión de confianza en la que lo más importante es que las personas que visitan el Bar Cinema (que es asimismo un muy buen restaurante) se sientan verdaderamente a gusto y queden satisfechos, tanto desde un punto de vista del buen yantar como de la tranquilidad experimentada. 

Un sitio al que se va para comer de cine, disfrutar y relajarse todo lo posible charlando con los amigos. 


                          UNA EVOLUCIÓN BASADA EN LA TRADICIÓN

Sea como fuere, el epicentro vital del Bar Restaurante Cinema en Cerro Muriano es su amplia oferta gastronómica, constituida esencialmente por deliciosos platos de la cocina cordobesa tradicional y española en general, recetas ancestrales que se han optimizado una y otra vez, con paciencia a raudales y grandes dosis de pasión, hasta darles un excelente punto, además de estar aderezadas por bellas presentaciones, otro de los aspectos más destacados del Bar Restaurante Cinema :       

                                                                                            Berenjenas Con Miel de Caña                                                                                                                  


                                                                                                                                 Callos Caseros 


Patatas Pelotón con Jamón de los Pedroches


                                                                                                                          Fritura de Pescado


                                                                                                                 Patatas Cheddar y Bacon 


                                                                                                                             Carne con Tomate 

                                                                                                                           Bandeja Campera 

                                                                   Cuchifrito Ibérico                                                                                                          

Todo ello complementado por delicatessen ocasionales como las tapas de migas con cerveza, las paellas de ensueño el día de San Rafael, etc, además de una variedad exclusiva de vinos de la tierra. 

 SELECTO SURTIDO DE CARNES A LA BRASA 

Otro de los aspectos más destacados del Bar Cinema es su amplia oferta de carnes a la brasa, meticulosamente seleccionadas por su sabor y textura, entre las que cabe mencionar : 

- Parrillada de carne

- Churrasco con salsa Strogonoff

- Pechuga a la Plancha

- Carne de Monte 

- Secreto Ibérico 

- Pinchitos con Patatas 

  Y por supuesto, su fabulosa dorada a la brasa con patatas panaderas los fines

  de semana. 

Es un trabajo duro, que además requiere experiencia y dedicación, para poder satisfacer al momento las indicaciones de los clientes, porque cada uno tiene sus gustos y preferencias. 

 

                                  DELICIOSOS POSTRES CASEROS 

La elaboración de exquisitos postres caseros es también una de las especialidades del Bar Cinema, y entre ellos figuran por méritos propios 

su sensacional tarta de queso, 


la tarta de frambuesa con cerezas, 


la tarta de chocolate con nata, el flan de huevo artesanal, el calzone nutella, la panacotta, el pastel casero de Selva Negra con Crema Chantillí, y el postre del día, 

sin olvidar su tiramisú con fragmentos de chocolate negro, que se ha convertido en un clásico del Bar Cinema. 


             SERVICIO ESPECIAL DE COMIDA A DOMICILIO

Además de todo lo mencionado anteriormente, el Bar Restaurante Cinema ofrece un servicio especial de comida a domicilio, idóneo para aquellas personas que bien por comodidad o por falta de disponibilidad de tiempo prefieran esta opción, 


que alberga una extensa gama de hamburguesas y pizzas artesanales (de las cuales  la más famosa y vendida es la Pizza Gaucha Cinema), así como arroz frito al wok con cerdo al provenzal y tallarines al wok con ternera. 

Pizza Gaucha, una referencia gastronómica del Bar Cinema muy del gusto de la mayoría de sus clientes.

Las sabrosas hamburguesas del Bar Cinema se caracterizan por sus ingredientes de primera calidad, así como por su significativo tamaño. Se da además la circunstancia de que constantemente experimentan con distintos tipos de panes y recetas para mejorar el producto : Pan Brioche Cordobés, Veggie Burger de 80 g, Burger Semilla Amapola de 54 g, Burger Sésamo Blanco de 54 g, Burger Multicereal de 80 g, Burger Semilla Amapola de 100 g, Burger Basic de 80 g, Burger Malta Tostada de 80 g, Potato Roll de 80 g, Burger Juanito 100 g, etc. E incluso fueron pioneros en 2016 de la receta original de su popular hamburguesa gigante con patatas. 

A tal punto llega la vocación de servicio al cliente por parte del staff del Bar Restaurante Cinema, que consiguieron a mediados de 2020, con ímprobo esfuerzo, crear pizzas especiales de kebab y piña para personas celíacas, que en vez de llevar masa de trigo, incorporan masa con harina de arroz, pero preservando a la vez un sabor prácticamente idéntico.  


                               BELLOS ESPECTÁCULOS NOCTURNOS

Las personas que acuden a cenar al Bar Restaurante Cinema tienen muchos fines de semana la posibilidad de disfrutar en su gran terraza música en vivo, con distintos espectáculos artísticos que les amenizarán la noche (grupos de flamenco, conciertos de guitarra, cantantes, etc), en simbiosis con la maravillosa luminosidad generada por los distintos colores que proyecta la preciosa fuente central rodeada de flores y que se reflejan constantemente por toda la zona : 
 



Con la opción añadida de poder probar cualquiera de las exóticas bebidas que integran su variada carta de diez cócteles artesanales distintos, 100% originales.