lunes, 18 de septiembre de 2023

MANUEL PÉREZ MOLINA " EL ROQUE " : UN HOMBRE MUY QUERIDO Y AÑORADO EN CERRO MURIANO

Por José Manuel Serrano Esparza 


23 años después del fallecimiento en Cerro Muriano (Córdoba) de Manuel Pérez Molina, conocido, como " El Roque ", una de las personas más excepcionales, representativas, queridas y añoradas en toda la historia de este entrañable pueblo situado 15 km al norte de Córdoba capital, su esposa Francisca Castillo Nevado, sus hijos Bárbara Pérez Castillo y Rafael Pérez Castillo, su hermana Helena Pérez Molina y su nieta Noelia han querido homenajear su recuerdo. 

Porque Manuel Pérez Molina " El Roque " fue un ser humano que dejó su extraordinaria impronta altruista y su huella imperecedera en todos los que tuvieron la suerte de conocerle y constatar a diario su sincera camaradería y afán por ayudar a todo aquel que lo necesitara, además de destacar por su gran sentido del humor, su inefable gracia, su inimitable duende y un gran don para el canto en diferentes ámbitos, incluida la copla. 

Sin olvidar por supuesto el motor impulsor y eje diacrónico de gran parte de su existencia : el tremendo cariño hacia su esposa Francisca y la lucha a brazo partido para sacar adelante a sus seís hijos, con frecuencia en circunstancias de gran adversidad, que con gran coraje, tesón y descomunal amor por sus vástagos transformó en virtud, dando hasta el último átomo de su energía hasta el mismo instante de su óbito, con el objetivo de intentar conseguir para su prole un futuro lo mejor posible. 

Esta es la historia, enormemente emotiva y fascinante, de un hombre sencillo pero muy grande, dotado de un corazón que no le cabía en el pecho, inquebrantable humanidad, capacidad de lucha y alma de guerrero de la vida que alcanzó sus mayores cotas tras quedarse ciego con 35 años.  

NACIMIENTO EN CERRO MURIANO

16 de Junio de 1945. La Segunda Guerra Mundial ha terminado en Europa, pero no en el Teatro de Operaciones del Pacífico, donde sólo faltan cinco días para que las tropas estadounidenses consigan derrotar a las fuerzas japonesas en la Batalla de Okinawa, tras casi tres meses de combates. 

Dicho día, nace en Cerro Muriano (Córdoba) Manuel Pérez Molina " El Roque ", en el seno de una familia muy humilde, como son la inmensa mayoría de habitantes del pueblo, en el que prácticamente la totalidad de las casas son chozos. 

Sus padres son Matías Pérez y Amada Molina y tiene un hermano mayor llamado Antonio Pérez Molina. 

Después, nacerán otros tres hermanos más : Rafael, Helena y Francisco. 

Durante la segunda mitad de los años cuarenta, la población civil de Cerro Muriano lleva una vida extremadamente dura, inmersa en plena posguerra, ya que la Guerra Civil Española ha terminado tan sólo seis años antes, en 1939, lo cual sumado al abandono en 1919 por parte de la compañía inglesa Córdoba Copper Company de las Minas de Cobre del pueblo (la más importante fuente de trabajo para sus habitantes durante muchas décadas) ha generado en Cerro Muriano una economía de mera subsistencia, sin ningún tipo de industria, sin apenas materias primas, con alimentos muy limitados y una dieta basada esencialmente en pan, cereales y frutos silvestres, donde se lucha a diario contra el hambre y se sobrevive como se puede a través del trabajo en el campo, la caza, la cría de cerdos y cabras, la elaboración del picón y muy pocas cosas más. 

Es un contexto vital terrible, de necesidad por doquier y en el que muchas familias consiguen la supervivencia gracias a la frecuente ayuda de sus vecinos.

Se trabaja a destajo, de sol a sol, por muy poco dinero, porque la economía está por los suelos, y con frecuencia las mujeres tienen que ayudar en las faenas del campo (además de lavar la ropa y hacer las comidas), colaborar en la elaboración del picón o ir a Córdoba a limpiar casas para poder obtener unos ingresos extras que permitan sobrevivir a sus hijos. 

INFANCIA Y JUVENTUD

El anteriormente mencionado contexto económico de mediados de los años cuarenta del siglo XX en Cerro Muriano hace que Manuel Pérez Molina no pueda ir al colegio, y tras cumpir los siete años de edad tiene que ponerse a trabajar cuidando marranos y en la fabricación artesanal del picón, todo un arte que llega a dominar en sus distintas fases. 

El picón salva del frío invierno tras invierno a los habitantes de Cerro Muriano, que no tienen dinero para calefacción de ningún tipo ni combustible alguno, por lo que usan ancestrales braseros hechos a mano y alimentados con este material, viviendo a duras penas en chozos cuyos suelos son mayormente de tierra y cuyas habitaciones están habitualmente separadas por cortinas. 

Manuel Pérez Molina " El Roque " se queda huérfano de padre siendo niño, no hay nada, y su madre Amada Molina tiene que trabajar de día y de noche para poder sacar adelante a sus hijos.

Así pues, apenas puede disfrutar de su infancia, no hay tiempo para jugar, disfrutar ni para ocio alguno. 

La prioridad absoluta es ayudar como puede a su madre y a sus hermanos, trabajando en lo que sale.

Tras cumplir los 11 años, comienza a trabajar como aprendiz de albañil.

La situación de pobreza generalizada, tanto en su familia como en las demás de Cerro Muriano, es tal, que madura a marchas forzadas y no hay transición entre adolescencia y edad adulta. 

Tiene que centrarse exclusivamente en trabajar en lo que sea para poder traer comida a casa. 

                         Manuel Pérez Molina " El Roque " posando en bañador en Cerro Muriano (Córdoba) en 1961, con dieciséis años de edad.  

Esta extenuante labor física diaria durante muchas horas hace que Manuel Pérez Molina desarrolle un impresionante físico enormemente atlético, más propio de un atleta de decathlon. 

Tiene muchísima fuerza, agilidad y resistencia a la fatiga para su edad, lo cual le permite hacer grandes cantidades de picón con su hermano mayor Antonio Pérez Molina. 

Manuel Pérez Molina " El Roque " bromeando con un amigo en 1962, con 17 años de edad, dentro de una peluquería en Cerro Muriano (Córdoba). 

Pero también destaca por su gracia e inefable sentido del humor, en simbiosis con un notable talento natural para el canto, de modo que desde los 14 años ha cantado en muchas bodas, bautizos y comuniones, ganando un dinero con el que poder ayudar a su madre y a su hermano Antonio Pérez Molina en la economía doméstica. 

AÑOS COMO EMIGRANTE EN BARCELONA (1965-1970)

Manuel Pérez Molina " El Roque " en Barcelona en 1965, con 20 años de edad, rodeado por varias primas. Es el hombre más a la derecha de la imagen.  

Tras cumplir los 20 años de edad, Manuel Pérez Molina " El Roque " emigra a Barcelona con su hermano Rafael, trabajando durante varios años en la fabricación de mesas, ámbito en el que se convierte en un gran especialista. 

La ciudad condal es en esos momentos una de las ciudades de Europa que ofrece mayores oportunidades de trabajo, y es en ella donde Manuel Pérez Molina " El Roque " gana buen dinero, con el que ayuda mes a mes a su madre Amada Molina, que sigue viviendo en Cerro Muriano, trabajando día y noche para poder sacar adelante a sus demás hijos. 

" El Roque " se integra plenamente en la vida laboral de Barcelona, conoce muchísima gente interesante y tiene el apoyo de su hermano Rafael y de varias primas que también han ido a Barcelona en busca de un futuro mejor. 

Pero cada día que pasa echa más de menos a Cerro Muriano, el pueblo que le vió nacer y por el que siente un gran amor y pasión, además de sufrir al estar a casi 900 km de su madre Amada Molina, que lucha a brazo partido, día y noche, y se va haciendo cada vez mayor. 

Le invade también una profunda tristeza al no poder estar en contacto directo con sus hermanos Antonio, Helena y Francisco. 

Barcelona tiene de todo : lujosas tiendas, grandes restaurantes, un puerto marítimo internacional al que llegan diariamente muchas personas del extranjero, cines, suntuosos hoteles, enormes fábricas y centros de producción por doquier, etc. 

Y sobre todo, gana mucho más dinero que en Cerro Muriano. 

Pero además del factor familiar (que siempre fue lo más importante de todo para " El Roque "), añora muchísimo el campo de Cerro Muriano y sus alrededores, por el que siempre sintió un gran fervor desde su más temprana infancia. 

Y al igual que ocurrirá con su gran amigo el mítico Señor Recortes, otro personaje importante y muy representativo de la historia de Cerro Muriano, que emigró a Barcelona durante los años sesenta para aprender el oficio de herrero, ganando mucho dinero en la Ciudad Condal, Manuel Pérez Molina " El Roque " sufre muchísimo y no deja de pensar en Cerro Muriano, por lo que regresa al pueblo a mediados de los años setenta. 

BODA CON FRANCISCA CASTILLO NEVADO : EL MÁS IMPORTANTE PUNTO DE INFLEXIÓN DE SU VIDA

A principios de 1970 " El Roque " regresa a Cerro Muriano.

Y esta nueva toma de contacto con su pueblo natal alegra su alma, catalizando un gran optimismo que invade todo su ser. 

                                                                                                                                               © jmse

Porque El Muriano es su biotopo, la tierra milenaria de sus antepasados y con diferencia el lugar del mundo donde mejor se siente.  


Manuel Pérez Molina " El Roque " en Cerro Muriano en 1971, con 26 años de edad.

Vuelve a reir, a sentirse bien, a charlar con sus amigos del pueblo a los que conoce desde su infancia, va de nuevo todos los días a Las Gachas Negras, a Piedra Horadada, a los Lavaderos y Fundiciones de la Córdoba Copper Company, a Los Llanos del Conde, al Pozo de las Pilas, a Campo Bajo, al Cerro de la Coja, al Ronquillo Bajo, a la Antigua Estación de Tren de Obejo, sube de nuevo a Las Malagueñas y Torreárboles y respira el maravilloso aire puro de esa brisa de ensueño de Cerro Muriano que nunca tendrán Nueva York, Londres, París, Tokyo, Mónaco, Berlín, Marina del Rey ni Singapur, al igual que sucede con el salmorejo regado con aceite de oliva virgen extra y acompañado por la imbatible telera, pan de ensueño donde los haya, sin olvidar por supuesto los peroles con arroz caldoso, de los que es un gran entusiasta. 

Y " El Roque "comienza a trabajar una vez más en distintos oficios, incluyendo el de camarero en el Bar Bruno. 

Pero de nuevo inserto en este incomparable marco natural y humano que es Cerro Muriano, pocos años más tarde se produce un hecho que va a convertirse pronto en el punto de inflexión vital de Manuel Pérez Molina " El Roque " : 

Fotografía de soltera de Francisca Castillo Nevado, hecha en Córdoba a principios de los años setenta. En 1978 se casaría con Manuel Pérez Molina " El Roque " , convirtiéndose en su más importante apoyo, además de darle seis hijos que siempre les llenaron de felicidad. 

la consolidación de su relación con Francisca Castillo Nevado, seis años más joven que él y nacida en Los Pedroches (Córdoba) el 14 de diciembre de 1951, a la que conoce desde 1975, cuando se la presentó Raimundo, fontanero de Cerro Muriano, durante un concierto en Córdoba.  

La química y amor sincero entre ambos es extraordinaria y deciden casarse. 

Preciosa tarjeta de invitación de la boda entre Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, que Paqui ha conservado como nueva durante cuarenta y cinco años. Puede observarse a la izquierda la preciosa ornamentación en relieve referente a ambos cónyuges sobre el papel de muy alta calidad enmarcado por flores doradas, así como la mención a los padres de ambos. 

La boda, celebrada en la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba, 

Francisca Castillo Nevado el 15 de octubre de 1978, bellísima y vestida de novia en el interior de su casa en Cerro Muriano, lista para acudir a su boda en la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba a las 17:30 h de la tarde de dicho día. 

se convierte en un evento inolvidable y de gran belleza, con asistencia no sólo de sus familiares más allegados, sino también de cientos de amigos y personas de Cerro Muriano que desean arropar a ambos cónyuges en un día tan importante para ellos.  


Instante en que Francisca Castillo Nevado llega en coche a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba el 15 de octubre de 1978 para contraer matrimonio con Manuel Pérez Molina " El Roque ". 


Momento de entrada de Manuel Pérez Molina " El Roque " en la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba. Lleva del brazo a su hermana Helena Pérez Molina. 


Francisca Castillo Nevado hace su entrada en la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba, llevada del brazo por Antonio Martín Castaño, esposo de Helena Pérez Molina. 


De izquierda a derecha : Antonio Martín Castaño (marido de Helena Pérez Molina), Manuel Pérez Molina " El Roque ", Francisca Castillo Nevado y Helena Pérez Molina durante la Misa previa a la firma de ambos cónyuges.  


De izquierda a derecha : Teresa Nevado Obejo (madre de Francisca), Manuel Pérez Molina " El Roque ", Francisca Castillo Nevado y José Castillo Avilés (padre de Francisca, visiblemente emocionado y al borde del llanto) posando ante el fotógrafo pocos minutos antes de la firma en sacristía por ambos cónyuges. 


De izquierda a derecha : Antonio Pérez Molina (hermano mayor de " El Roque " ), Manuel Pérez Molina " El Roque ", Francisca Castillo Nevado y Amada Molina (madre de " El Roque " ).


Manuel Pérez Molina " El Roque " firmando en el interior de la sacristía de la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba el 15 de octubre de 1978. Obsérvese la expresión facial de absoluta felicidad de Francisca Castillo Nevado, en momentánea introspección fruto de la enorme emoción. 


Francisca Castillo Nevado firmando dichosa en el interior de la sacristía de la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba el 15 de octubre de 1978. 


Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado posando felices junto al altar tras contraer nupcias. El ya esposo, no puede verla, está ciego desde varios años antes de conocerla, pero la mira con el corazón y el alma, porque está enamorado de ella con todo su ser. 

Esta es una bellísima historia, una auténtica epopeya vital fuertemente impregnada de estratosférica dimensión humana. 

Se están viviendo instantes de tremenda emoción, con varias historias paralelas que jalonan de modo simultáneo esta boda. 



Francisca Castillo Nevado con su padre José Castillo Avilés (a la izquierda de la imagen) y su madre Teresa Nevado Obejo (a la derecha de la misma). 


Tras contraer matrimonio con Manuel Pérez Molina " El Roque ", Francisca Castillo Nevado posa radiante en el jardín adyacente a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba. 


Retrato de Francisca Castillo Nevado en el jardín adyacente a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba tras casarse con Manuel Pérez Molina " El Roque " .


Francisca Castillo Nevado posa ante las cámaras apoyada en la balaustrada metálica del jardín adyacente a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba pocos minutos después de su boda con Manuel Pérez Molina " El Roque " el 15 de octubre de 1978. 


Manuel Pérez Molina " El Roque " con su esposa Francisca Castillo Nevado en el patio contiguo a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba, pocos minutos después de su boda. El semblante de ambos refleja claramente que están exultantes de alegría. 


Otra imagen de Manuel Pérez Molina " El Roque " con su esposa Francisca Castillo Nevado en el patio contiguo a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba, pocos minutos después de su boda. El semblante de ambos refleja claramente que están exultantes de alegría. 

Fotografía familiar de grupo en el patio contiguo a la Iglesia Parroquial de San Juan de Ávila en Córdoba, pocos minutos después de la boda de Manuel Pérez Molina " El Roque " con Francisca Castillo Nevado. Además de ambos cónyuges, aparecen Helena Pérez Molina (hermana de " El Roque ") con su marido Antonio Martín Castaño, Teresa Nevado Obejo (madre de Francisca) y Amada Molina (madre de " El Roque " ). 


Interior del Bar Larrea en Córdoba, sede de la cena nupcial. En imagen aparecen Helena Pérez Molina (hermana de " El Roque " ) con su marido Antonio Martín Castaño, Francisca Castillo Nevado, Manuel Pérez Molina " El Roque ", Teresa Nevado Obejo (madre de Francisca) y José Castillo Avilés (padre de Francisca). 


Otra imagen de la cena nupcial en el interior del Bar Larrea de Córdoba el 15 de octubre de 1978, tras la boda de Manuel Pérez Molina " El Roque " con Francisca Castillo Nevado. Ambos aparecen rodeados por Helena Pérez Molina (hermana de " El Roque, a la izquierda del todo de la fotografía), Teresa Nevado Obejo (Madre de Francisca) y José Castillo Avilés (padre de Francisca). 

José Castillo Avilés, hombre de gran elegancia y clase, está enormemente emocionado y al borde del llanto. Los recuerdos se acumulan en su mente. Nacido en 1916, vivió la Guerra Civil Española, que marcó su vida, pero desde 1951 su hija Francisca Castillo Nevado se ha convertido en la más importante razón y motivación de su existencia. 

Así pues, hoy se casa la niña de sus ojos y es el día más feliz de su vida tanto para él como para su esposa Teresa Nevado Obejo. 


Otra imagen más muy significativa de Manuel Pérez Molina " El Roque " y su esposa Francisca Castillo Nevado en el interior del Bar Larrea de Córdoba durante la cena nupcial de ambos el 15 de octubre de 1978. 

1979 : MANUEL PÉREZ MOLINA Y FRANCISCA CASTILLO NEVADO COMIENZAN A CREAR UNA FAMILIA

Mil novecientos setenta y nueve es un año de gran felicidad para " El Roque " y su esposa Francisca Castillo Nevado, 

Imagen del bautizo de Manuel Pérez Castillo, primer hijo de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado en 1979 en el interior de la Parroquia de Santa Bárbara en Cerro Muriano. De izquierda a derecha : Francisca Castillo Nevado, Helena Pérez Molina (hermana de " El Roque, con Manuel Pérez Castillo en brazos) y Manuel Pérez Molina " El Roque ". Tras ellos puede verse a Teresa Nevado Obejo (madre de Francisca), José Castillo Avilés (padre de Francisca), una tía de Francisca, y el cuñado de su abuela. 

porque nace Manolo Pérez Castillo, 

                              Preciosa fotografía de estudio de Manuel Pérez Castillo, con 1 año de edad, hecha en Córdoba en 1979. 

su primer hijo, 

Manuel Pérez Molina " El Roque " con su hijo Manuel y su esposa Francisca Castillo Nevado en casa de una compañera de trabajo en Córdoba, que había estado enferma y a la que fueron a ver para enseñarle el niño. Año 1979.

al que seguirán otros cinco más : Matías, Bárbara, Paco, Tere y Rafael.  

Francisca Castillo Nevado dando de comer a su hijo Paco (el cuarto que tuvo) con un año de edad en casa de la abuela de un amigo en Cerro Muriano (Córdoba). 



Manuel Pérez Castillo, hijo mayor de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, el 11 de marzo de 1979 durante la celebración de su primer cumpleaños en la casa donde vivían entonces, cerca del Cerro de la Coja en Cerro Muriano (Córdoba). 

Manuel Pérez Molina tiene ahora 34 años. Su vida ha sido muy dura, trabajando a destajo desde que era un niño, y nunca pudo ir al colegio. 

Pero su existencia da un gran cambio a mejor, porque Francisca Castillo Nevado se convierte en su principal apoyo vital y fiel compañera, que le anima constantemente y que comparte con él la ilusión de ver crecer a sus hijos. 

A punto de adentrarse en la década de los ochenta, " El Roque " es muy feliz con su esposa Francisca, que le demuestra una y otra vez su inquebrantable amor, además de darle un total de seis hijos : 


Manuel Pérez Molina " El Roque " sujetando entre sus brazos a Matías, hijo de su hermano Rafael y primo de los hijos de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado. 


Francisca Castillo Nevado con su hijo Manuel a los tres años de edad, en 1982, en su casa de Cerro Muriano (Córdoba)


Manuel Pérez Castillo ( a la izquierda de la imagen) y Matías Pérez Castillo ( a la derecha), hijos de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado en una foto de estudio hecha en Córdoba en 1983.  


Manuel Pérez Molina " El Roque " y su esposa Francisca Castillo Nevado en 1984 en una foto de estudio en Córdoba con sus hijos Bárbara (a la izquierda de la imagen), Manolo, Matías y Francisco.

Después tendrían dos hijos más : Teresa Pérez Castillo y Rafael Pérez Castillo. 


Otra fotografía de estudio de Manuel Pérez Castillo ( a la izquierda de la imagen) y Matías Pérez Castillo ( a la derecha), hijos de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado en una foto de estudio hecha en Córdoba en 1983. 


Fotografía de estudio hecha en Córdoba en 1984. De izquierda a derecha : Matías Pérez Castillo, Francisco Pérez Castillo, Manuel Pérez Castillo y Bárbara Pérez Castillo, hijos de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado. 

Posteriormente tendrían dos hijos más : Teresa Pérez Castillo y Rafael Pérez Castillo. 


Fotografía de Bárbara Pérez Castillo con 2 años de edad y Francisco Pérez Castillo con un año de edad, hecha en el mismo estudio fotográfico de Córdoba en 1984. 


Bautizo de Rafael Pérez Castillo en la Parroquia de Santa Bárbara en Cerro Muriano (Córdoba). La mujer que sujeta el niño en brazos es la tía Mary, madrina del bebé y cuñada de su madre Francisca Castillo Nevado. 


Rafael Pérez Molina, hijo de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, con dos años de edad, en 1992, jugando con un vecino de Cerro Muriano. 


Rafael Pérez Castillo con dos años de edad junto a su hermana Teresa Pérez Castillo, hijos de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado en casa de sus vecinos Mary y Paco, cerca del Bar Cuatro Vientos en Cerro Muriano (Córdoba). 


Manuel Pérez Molina " El Roque " en 1982 en el jardín adyacente a la Parroquia de Santa Bárbara en Cerro Muriano (Córdoba). Pese a estar totalmente ciego desde dos años antes, ver crecer a sus seis hijos con el corazón y el alma junto a su esposa Francisca Castillo Nevado, fue la mayor alegría de toda su existencia y compensó con creces la vida muy dura que llevó a partir de la muerte de su padre Matías Pérez en su más temprana infancia. 



Bellísima y repleta del duende de Andalucía, aquí aparece Bárbara Pérez Castillo con 4 años de edad, en 1987, vestida de flamenca. 


Fotografía de 1984 en la que aparecen José Castillo Avilés (padre de Francisca Castillo Nevado), que sujeta entre sus brazos a Matías Pérez Castillo, Manuel Pérez Molina " El Roque ", el chico con corbata roja es Antonio, que vive hoy en día en Madrid, sobrino de Francisca por parte de una prima suya, y el chico más alto es su hermano Paco.  



Matías Pérez Castillo, hijo de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, con 4 años de edad, en 1985, dentro de su clase en el Colegio Público Santa Bárbara de Cerro Muriano (Córdoba). 


Manuel Pérez Castillo el día de su Primera Comunión en 1988. Fotografía de estudio realizada en Fotos Conde en Los Llanos del Conde (Cerro Muriano). 


Fotografía de grupo durante la Primera Comunión de Matías Pérez Castillo en la Iglesia Parroquial de Cerro Muriano (Córdoba) en 1990. 


Recreo en el Colegio Público Santa Bárbara de Cerro Muriano (Córdoba). En la fila inferior de niños, en la zona central de la imagen, vestido con camiseta blanca y franjas rojas, está Francisco Pérez Castillo, hijo de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado. 


Fotografía de estudio de Matías Pérez Castillo el día de su Primera Comunión en  Cerro Muriano en 1991. 


Bello recordatorio de la Primera Comunión de Bárbara Pérez Castillo en Cerro Muriano en 1993. 


Imagen absolutamente definitoria. Manuel Pérez Molina " El Roque ", con 48 años de edad, apoyado en su bastón junto a su hija Bárbara Pérez Castillo a pocos metros de la sucursal de Caja Sur en Cerro Muriano (Córdoba) el día de su Primera Comunión en 1993. 

Como consecuencia de dos accidentes, " El Roque " está totalmente ciego desde 1980, año en que empezó a vender cupones para poder ganarse la vida, pero ve a su hija con el corazón y con toda su alma, porque la quiere a morir. 


Rafael Pérez Castillo con 8 años de edad durante una fiesta en el Colegio Público de Cerro Muriano en 1995. Es el chico que va vestido de rojo en la zona central de la fila superior de la imagen. 


Rafael Pérez Castillo, hijo de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, con 4 años de edad en el Cortijo de Suerte Altas (Cerro Muriano). 


Fotografía de estudio de Francisco Pérez Castillo el 7 de mayo de 1995, día de su Primera Comunión, en la Parroquia de Santa Bárbara en Cerro Muriano (Córdoba). 


Teresa Pérez Castillo, hija de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado el día de su Primera Comunión en 1996 en la Ermita de Los Pinares en Torreárboles (Cerro Muriano). Hoy en día vive en Rascafría (Madrid). 


Teresa Pérez Castillo, hija de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, en una fotografía de estudio hecha en Córdoba en 2004. 

Hoy en día tiene dos niños preciosos llamados Aitana y Manuel, sobrinos de los demás hijos de " El Roque " y Francisca Castillo Nevado. 


Rafael Pérez Castillo, hijo de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, en Cerro Muriano a principios de los años noventa, disfrazado de D´Artagnan. 




Rafael Pérez Castillo dando muestras de su proverbial sentido del humor en Cerro Muriano a finales de los años ochenta. 


Rafael Pérez Castillo con 20 años de edad en Cerro Muriano (Córdoba). 


Antonia Castillo Nevado, hermana de Francisca Castilla Nevado, esposa de " El Roque ",  a finales de los años setenta.

Francisca siempre tuvo en ella un gran apoyo, tanto en las duras como en las maduras. 



Fotografía de estudio hecha en Córdoba en 1981 de Pablo Martín Pérez, hijo de Helena (hermana de " El Roque " ), muy querido por " El Roque " y su esposa Francisca, y personaje muy entrañable que tuvo una gran relación con su abuelo, el mítico Antonio Martín Cabanillas, al igual que sus hermanos Auxi Martín, Helena Martín y el gran peluquero Antonio Martín. Hoy en día vive en Madrid. 


Francisca Castillo Nevado con Nuria, hija de Bárbara Pérez Castillo y hermana de Noelia, en 2006 en su casa de Cerro Muriano (Córdoba). Junto a ambas está Teresa Nevado Obejo, madre de Francisca y abuela de Bárbara. 


Pedro y Paco, hijos de una prima de Francisca Castillo Nevado, en Valdemoro (Madrid), en 1973. 


Manuel Pérez Castillo, hijo de Manuel Pérez Molina " El Roque " y Francisca Castillo Nevado, durante su servicio militar en Cerro Muriano en 1999. 

ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA DE MANUEL PÉREZ MOLINA " EL ROQUE "  

Manuel Pérez Molina " El Roque " el 9 de mayo del año 2000 con su hijo Manuel Pérez Castillo el día de la Primera Comunión de su hermano pequeño Rafael Pérez Castillo.

La segunda mitad de la década de los noventa, entre 1995 y el año 2.000 en que fallece, son cinco años en los que la figura de " El Roque " alcanza una dimensión verdaderamente estratosférica.

Ha estado desde 1980 vendiendo cupones para sacar adelante a sus hijos, dejándose la piel todos los días, levantándose a las 6:00 h de la mañana y volviendo a casa a la una. 

Siempre sonriente, siempre cantando, siempre alegrando la vida de todas las personas que le rodeaban, tanto de sus familia como de los muchísimos amigos que tuvo en Cerro Muriano y en Córdoba. 

Se le detecta un cáncer de pulmón, contra el que lucha con todas sus fuerzas. 

Sabe que quizá le quedan pocos años de vida. 

Le gustaría estar en todo momento con sus hijos, pero tiene que seguir vendiendo todos los cupones posibles para poder ayudarles en momentos en los que la mayoría están todavía en la etapa delicada de la adolescencia, por lo que opta por dividir su tiempo entre dicha labor y estar con sus vástagos y su mujer Francisca, que es lo que más le motiva. 

Del gran atleta que fue, ya casi no queda nada. 

La enfermedad le va deteriorando cada vez más, pero este hombre verdaderamente grandioso e irrepetible sigue luchando sin tregua por su familia, con más que admirable coraje y pundonor. 

Percibe que probablemente no podrá ver a la mayoría de sus nietos y nietas, pero intenta no exteriorizarlo, sigue mostrándose jovial en todo instante y cantando con frecuencia. 

Es un hombre de los que jamás se rinden, que si cae 1.000 veces, 1.000 veces se vuelve a levantar, pero sobre todo con un amor sin límites por su familia, sus muchísimos amigos y Cerro Muriano, su pueblo.


De vez en cuando sale al campo con su fiel perro Alexander, 

Manuel Pérez Molina " El Roque " en el Cortijo de Suerte Altas en 1997, tres años antes de su muerte el año 2.000. Va acompañado por su muy querido perro Alexander. 

un precioso pastor alemán blanco por el que siente auténtica devoción, que es recíproca. 

Y en el año 2.000 fallece en Cerro Muriano a la edad de 55 años, rodeado de los suyos, que le expresan su más sincero cariño. 

EL LEGADO DE UN CAMPEÓN

Tal y como suele suceder con las personas verdaderamente grandes que fueron capaces de transformar la necesidad en virtud ( y la historia de Cerro Muriano está llena de ellos), Manuel Pérez Molina " El Roque ", un hombre sin lugar a dudas extraordinario, dejó una huella muy profunda en Cerro Muriano y en Córdoba, no se le ha olvidado en absoluto y se le sigue recordando con mucho cariño. 

Hombres y mujeres como él, con esa increíble capacidad de lucha, entereza ante la adversidad y profundo amor por sus familias fueron en gran medida artífices de la notable mejoría en todos los ámbitos que experimentó Cerro Muriano desde principios de los años ochenta y de que hoy en día sus habitantes tengan una mayor calidad de vida y prosperidad. 

" El Roque " fue un ser humano excepcional que lo dió todo por su familia, hasta su último aliento, para que tuvieran un futuro lo mejor posible.   

Éste es su legado : 



Manuel Pérez Castillo sujeta entre sus brazos a Nuria, hija de su hermana Bárbara Pérez Castillo, en el patio de la casa de Francisca Pérez Castillo en Cerro Muriano (Córdoba). Año 2004. 


Francisco Pérez Castillo con Nuria Pérez, hija de su hermana Bárbara Pérez Castillo, junto al Pantano del Guadalnuño, cerca de la Estación de Obejo, en 2008, cuando la niña tenía 4 años. 



Martina Pérez Ruano y su hermana pequeña Vera Pérez Ruano, hijas de Matías Pérez Castillo y María Ruano, en la casa de la madre de Mary (tía de Noelia Pérez, hija de Bárbara Pérez Molina) en el campo, más allá de Los Villares.

Vera Pérez Ruano nació durante la pandemia, en primavera de 2021. 


Alonso Pérez Sojo, hijo de Francisco Pérez Molina y Nuria Sojo Pampín, con diez días de edad, en 2019, año de su nacimiento. 


Iglesia de los Padres de Córdoba en 2010. De izquierda a derecha : Rafael Pérez Castillo, Bárbara Pérez Castillo, Francisco Pérez Castillo, María Ruano (mujer de Matías), Matías Pérez Castillo con su mano izquierda apoyada en Nuria Pérez (hija mayor de Bárbara Pérez Castillo), Francisca Castillo Nevado, Manuel Pérez Castillo y Teresa Pérez Castillo con su hija Aitana. 


Matías Pérez Castillo en 2010 el día de su boda con  María, en casa de su madre Francisca junto a Nuria Pérez y Noelia Pérez, hijas de su hermana Bárbara Pérez Castillo. 



Alba Pérez Sojo, hija de Francisco Pérez Castillo y de Nuria Sojo Pampín. Nacida el año 2013, aparece en esta imagen en el Colegio Público Santa Bárbara en Cerro Muriano el año 2017. 


Martina Pérez Ruano, hija de Matías Pérez Castillo y su esposa María Ruano. Nacida en 2017, aparece en esta fotografía con tan sólo diez días de edad. 
 

Noelia Pérez, hija de Bárbara Pérez Molina, el día de su Primera Comunión el 28 de junio de 2021, posando en una de las casetas de madera de Los Villares (Córdoba). 


Francisco Pérez Molina y Nuria Sojo Pampín con su hija Alba Pérez Sojo en 2016. 



Matías Pérez Castillo con su hija Martina. Fotografía hecha en la casa de Francisca Castillo Nevado en Cerro Muriano (Córdoba). Año 2017. 



Aitana Cabrera Pérez, hija de Teresa Pérez Castillo y Pablo Cabrera García, con dos años de edad. Fotografía de estudio hecha en 2012. 


Aitana Cabrera Pérez, hija de Teresa Pérez Castillo y Pablo Cabrera García en septiembre de 2020 el día de su Primera Comunión en Rascafría (Madrid). 

" El Roque " se sentiría muy orgulloso de todos ellos. 




Así pues, 23 años después de su fallecimiento en el año 2000, el recuerdo de Manuel Pérez Molina " El Roque " está más vivo que nunca,  




y será recordado también con mucha ilusión y cariño por sus nietos, nietas y futuros descendientes. 

lunes, 7 de agosto de 2023

DESCUBIERTA LA PRESENCIA DE FRANZ BORKENAU Y CLEMENTE CIMORRA EN UNA FOTOGRAFÍA HECHA POR GEORG REISNER EL 5 DE SEPTIEMBRE DE 1936 A UNA MADRE QUE INTENTA SUBIR A UN AUTOBÚS A SUS DOS HIJAS GEMELAS Y DOS HIJOS PEQUEÑOS APROXIMADAMENTE A 100 METROS DEL PASO A NIVEL PRÓXIMO AL CAMPAMENTO MILITAR MÁS ALLÁ DE LA CALLE ACERA EUCALIPTOS (LLANOS DEL CONDE) EN DIRECCIÓN A LA ESTACIÓN DE TREN OBEJO Y EL VACAR, CON EL CERRO DE LOS SANTOS VISIBLE AL FONDO DE LA IMAGEN

Por José Manuel Serrano Esparza 

Tras descubrir el 10 de mayo de 2023 la presencia de Hans Namuth en la misma imagen : 

https://elrectanguloenlamano.blogspot.com/2023/05/descubierta-la-ubicacion-de-una.html

José Manuel Serrano Esparza ha podido descubrir la presencia de Franz Borkenau y Clemente Cimorra en una fotografía hecha por Georg Reisner el 5 de septiembre de 1936 a una madre que intenta subir a un autobús a sus dos hijas pequeñas y dos hijos pequeños aproximadamente a 100 metros del paso a nivel próximo al campamento militar más allá de la calle Acera Eucaliptos (Llanos del Conde) en dirección a la Estación de Tren de Obejo y El Vacar, con el Cerro de los Santos visible al fondo de la imagen : 

                                                                                                                          Foto : Georg Reisner 




                                                                                                  © José Manuel Serrano Esparza



El análisis comparativo de dos fotografías existentes de Franz Borkenau ( una durante el Juicio de Nuremberg en 1946 y otra con unos 50 años de edad) y otras dos de Clemente Cimorra con aproximadamente 50 años de edad con los dos hombres que ocupan la zona central de la imagen captada por Georg Reisner el 5 de septiembre de 1936 no dejan lugar a dudas : son Franz Borkenau (escritor austríaco, nacido el 15 de diciembre de 1900 en Viena y fallecido el 22 de mayo de 1957 en Zurich, que solía llevar boina durante los años treinta, y cuya baja estatura, así como su bigote recortado, eran sus principales rasgos físicos) y Clemente Cimorra (escritor republicano nacido en Oviedo en 1900 y fallecido en Buenos Aires en 1957, alto y delgado, que solía vestir con traje y sombrero, e incluso a veces con pajarita) : 










jueves, 27 de julio de 2023

DESCARTADA TOTALMENTE LA HIPÓTESIS DE QUE DOS MILICIANOS DE ESPALDAS FOTOGRAFIADOS POR HANS NAMUTH / GEORG REISNER CERCA DE CERRO MURIANO EL 5 DE SEPTIEMBRE DE 1936 PUEDAN SER ROBERT CAPA Y GERDA TARO

Por José Manuel Serrano Esparza 

                                                                                                                    Foto : Hans Namuth / Georg Reisner

Juan José Obrero Castro ha descubierto la presencia de una anciana con cofia negra y sus dos hijas (cada una de las cuales lleva un niño en brazos y van ataviadas también con cofia negra) 


en una fotografía hecha por Hans Namuth / Georg Reisner el 5 de septiembre de 1936 en un tramo de la calle Acera Eucaliptos (Los Llanos del Conde), aproximadamente 1 km al norte de Cerro Muriano (Córdoba), a través de la cual discurría entonces la antigua carretera N-432a Granada-Badajoz. 

Esta misma anciana y sus dos hijas cada una con un niño en brazos aparecen en otra foto hecha por Robert Capa el 5 de septiembre de 1936 y que aparece en la zona superior izquierda de la página 1107 del número 445 de la revista francesa Vu del 23 de septiembre de 1936 : 




                                                                                                             Photo : Robert Capa / ICP New York

Imagen más conocida de esta fotografía hecha por Robert Capa el 5 de septiembre de 1936 y de la que no se conserva el negativo original 24 x 36 mm expuesto por Robert Capa con su Leica II (Model D) acoplada a un objetivo Leitz Elmar 50 mm f/3.5 de 4 elementos en 3 grupos, diseñado por Max Berek. 

Se trata de un escaneo de la fotografía tal y como aparece en la zona superior izquierda de la revista Vu del 23 de septiembre de 1936 junto con otras tres fotos más hechas por Robert Capa y una por Hans Namuth / Georg Reisner.

Pero esta imagen tiene muy mala calidad, y además, no se distingue el fondo, aunque es evidente que fue hecha por Robert Capa durante el masivo éxodo de la población civil de Cerro Muriano a partir de las 15:30 h del 5 de septiembre de 1936.  


La misma fotografía con muchísima más calidad de imagen, reproducida en una de las páginas del número 2 de la revista ilustrada Nova Iberia gran formato 26 x 36 cm de febrero de 1937, con sus rasgos totalmente discernibles y un fondo con fotomontaje añadido que no tiene nada que ver con el lugar donde Capa hizo la foto, probablemente entre la calle Acera del Cuartel Viejo ( Los Llanos del Conde) y la Estación de Tren de Obejo. 

La fotografía muestra claramente que ambas hijas (que visten ropa y cofia negra sobre la cabeza, al igual que su madre) son bastante más altas que la madre. 


En la foto hecha por Hans Namuth / Georg Reisner, la hija más alta con ropa negra y cofia negra camina a la izquierda de su madre (a la derecha, tal y como se ve en la imagen) con su niña de unos 4 años en brazos (tapada en gran medida por el miliciano más bajo con espaldas y hombros muy anchos), la anciana con ropa y cofia negra (madre de ambas mujeres jóvenes) camina todavía por su cuenta muy lentamente, y la hija más joven camina a la derecha (a la izquierda según se ve en imagen) de su madre con su bebé en brazos, tapada casi totalmente por el cuerpo del miliciano más alto.  

Ambas hijas vigilan de cerca a su madre ( la hija más alta, que lleva en brazos a su niña rubia de unos 4 años de edad, es la que está más próxima a ella), que todavía puede caminar por sí misma.  

Esta fotografía hecha por Hans Namuth / Georg Reisner y en la que aparecen la anciana con sus dos hijas (la más alta con su hija rubia de aproximadamente 4 años de edad y la otra hija que lleva en brazos a un bebé muy pequeño) tapadas por los dos milicianos de espaldas, fue la primera imagen en ser captada, con los dos milicianos de espaldas caminando con dirección sur hacia Cerro Muriano,  

                                                                                Photo : Robert Capa / ICP New York

mientras que la imagen hecha por Robert Capa fue captada después, 


más al norte, lo cual descarta totalmente el que los dos milicianos de espaldas puedan ser Robert Capa y Gerda Taro, 



porque se aprecia perfectamente en la foto hecha por Hans Namuth / Georg Reisner que ninguno de los dos milicianos de espaldas que caminan con dirección sur hacia Cerro Muriano no llevan ninguna cámara en sus manos o colgada del cuello en ese momento ni están haciendo fotos, ni siquiera Robert Capa, que en las cinco guerras en que participó, entre 1936 y 1954, llevaba siempre su cámara colgada del cuello, metida dentro de su estuche de cuero, semiabierto, con su herramienta fotográfica dispuesta para fotografiar en cualquier momento y no perder momentos definitorios. 


                                                                                                                Photo : Robert Capa / © ICP New York

La fotografía hecha por Capa es muy significativa, porque ha llegado un momento en que la anciana con cofia negra ya no puede seguir avanzando más por sí misma, lo cual ha generado una nueva configuración de supervivencia, repleta de stress y angustia, en la que ahora la hija más alta ya no lleva a su niña rubia de unos 4 años de edad entre sus brazos, sino que la ha apoyado en su costado derecho y la transporta a pulso con su brazo derecho (que al ser diestra, es el que tiene más fuerza) y ha situado a su madre a su izquierda (en la foto de Hans Namuth /Georg Reisner iba a su derecha), agarrándola con su mano izquierda para evitar que caiga al suelo. 

Esta nueva configuración de supervivencia obliga a la hija más alta a realizar un brutal, esfuerzo, cuyo objetivo es conseguir poner a salvo cuanto antes tanto a su niña rubia de unos 4 años como a su madre (exhausta, sudando a mares y con la boca abierta porque le falta el resuello) a la que agarra con su brazo izquierdo luchando para que no caiga al suelo, pero a la vez tiene que llevar a pulso a su niña que pesa aproximadamente 30 kilos.

Robert Capa, con gran maestría, capta este momento decisivo repleto de dramatismo, situando en el centro de la composición a la hija más alta, al borde de la extenuación, con los ojos cerrados, sudando también a mares, con la boca abierta y jadeante, mientras la otra hija camina detrás, con su bebé muy pequeño entre sus brazos. 

Por otra parte, 

                                                                                                               © Robert Capa / ICP New York 

tanto en esta foto hecha por Robert Capa 


como en la anterior hecha por Hans Namuth / Georg Reisner, se utilizó 








película cinematográfica de blanco y negro Eastman Kodak Panchromatic Nitrate con sensibilidad Weston 32, equivalente a aproximadamente ISO 40, con grano muy visible a pesar de su muy baja sensibilidad, pero con una gran acutancia que permitía discernir muy bien contornos, además de exhibir una muy bella estética de imagen vintage.  

Robert Capa y Gerda Taro de espaldas en Cerro Muriano : ¿ Son ellos realmente ?

Confirmado : No son ni Robert Capa ni Gerda Taro de espaldas