lunes, 17 de septiembre de 2018

PHOTOKINA 2018 : LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE OSCAR BARNACK SE EXTIENDEN TAMBIÉN EN PLENA ERA DIGITAL

José Manuel Serrano Esparza
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La fotografía mundial vive momentos de máxima expectación, tras los movimientos realizados por Nikon y Canon, que han presentado muy recientemente sus cámaras Nikon Z7 mirrorless EVF formato 24 x 36 mm con sensor de 45.7 megapíxels y Canon EOS R mirrorless EVF formato 24 x 36 mm con sensor de 30.3 megapíxels, al tiempo que hay abundantes rumores sobre una posible cámara también mirrorless EVF formato 24 x 36 mm que Panasonic podría presentar también en breve. Por su parte, Fuji ha presentado también hace pocos días su cámara mirrorless EVF Fujifilm XT-3 con un nuevo sensor X-Trans CMOS 4 de 26 megapíxels y dsp tres veces más rápido, un modelo que supone un importante salto cualitativo y en prestaciones (incluyendo video 4K UHD a 60 fps) con respecto a su modelo predecesor, la Fuji XT-2.

E incluso quizá se presentará una cámara Leica digital de formato medio con sensor entre 60 y 100 megapíxels.

Todo ello ha generado un clímax de interés que tendrá su apogeo durante la próxima Photokina 2018, que se celebrará muy pronto, entre los días 26 y 29 de Septiembre de 2018.


Noviembre de 1935. Oscar Barnack, un hombre de 57 años, ha sido informado por varios doctores de que morirá muy pronto, en uno o dos meses, y se halla en estos momentos sobre el andén de la estación de tren de Wetzlar (Alemania).

Julius Huisgen (fotógrafo de Ernst Leitz Wetzlar además de ser el experto de cuarto oscuro que revela los rollos de película de blanco y negro expuestos por Barnack y autor de sus retratos) está junto a él.

Oscar Barnack se encuentra muy débil, sin energía, tosiendo constantemente y caminando fatigosamente mientras sujeta entre sus manos una cámara telemétrica Leica IIIa formato 24 x 36 mm con objetivo Leitz Summar 5 cm f/2 diseñado por Professor Max Berek.

Por su parte, Julius Huisgen empuña una cámara telemétrica Zeiss Ikon Contax I acoplada a un objetivo Carl Zeiss Jena Sonnar 5 cm f/1.5 diseñado por Ludwig Bertele.

Ambos están esperando la llegada de trenes para hacer pruebas a diferentes velocidades de obturación y comprobar la precisión del obturador en ambas cámaras, ya que Oscar Barnack, plenamente consciente de la proximidad de su muerte, quiere mejorar al máximo posible la exactitud del obturador de su Leica IIIa antes de su óbito.

La temperatura es de -6º C. El genio Oscar Barnack está aterido de frío, pero sigue haciendo fotos.

Hace nueve meses ha sido capaz de crear un maravilloso mecanismo de escape, inspirado en las mejores manufacturas relojeras suizas, con forma de pequeño dial en la zona delantera de la cámara para velocidades lentas 1 s, 1/2 s, 1/4 s, 1/8 s y 1/20 s, una asombrosa hazaña tecnológica para la época y que potenciará enormemente las posibilidades de fotografiar a pulso no sólo en la Leica IIIa, sino también en los futuros modelos de cámaras Leica de rosca.

Barnack sabe que la fiabilidad de dicho obturador será decisiva para el futuro de Ernst Leitz Wetzlar como empresa, y hará un ímprobo esfuerzo hasta los últimos días de su vida para optimizar su precisión.

De repente, Oscar Barnack le dice a Julius Huisgen :



" Desde 1914 creo que el formato 24 x 36 mm tendrá una enorme permanencia en el tiempo y no nos debería importar si otras muchas marcas lo utilizan para sus cámaras fotográficas ".


LA PHOTOKINA MÁS IMPORTANTE EN TODA LA HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA DIGITAL HASTA LA FECHA

La próxima Photokina 2018 que tendrá lugar en Köln (Alemania) entre el 26 y el 29 de Septiembre de 2018 va a ser sin ningún género de dudas la más trascendental celebrada hasta la fecha y un hito en la Historia de la Fotografía Digital, además de confirmar el enorme talento e inefable visión de futuro de un genio de la mecánica, el diseño industrial, la miniaturización de componentes y los más avanzados mecanismos de relojería de la época llamado Oscar Barnack, que en 1914, hace 105 años, creó en Wetzlar la cámara Ur Leica, que utilizaba película de blanco y negro formato 24 x 36 mm, tras hacer abundantes pruebas con película cinematográfica formato 18 x 24 mm, decidiendo doblar su longitud hasta 36 mm, engendrando así el formato 24 x 36 mm con proporción áurea 2:3.

El standard 24 x 36 mm se convertiría con el tiempo en el formato de película más extendido a nivel mundial durante todo el siglo XX, siendo masivamente adoptado por las principales marcas de la industria fotográfica : Leica, Zeiss Ikon, Ihagee, Kodak, Nikon, Canon, Pentax, Olympus, Argus, Voigtländer, Agfa y muchas otras.

Aunque cada formato fotográfico tiene sus pros y sus contras, el 24 x 36 mm se convirtió en el más versátil jamás fabricado, notablememnte superior en esta faceta a los diferentes grandes formatos y formatos medios que habían sido utilizados con anterioridad.

Es cierto que coexistió sobre todo con dos excelentes sistemas fotográficos cuyo formato de película era distinto y de mayor tamaño que el 24 x 36 mm :

a) El gran formato 4 x 5 " (10 x 12 cm), encarnado por las soberbias cámaras Graflex Speed Graphic, muy utilizadas por los fotoperiodistas y corresponsales de guerra.

b) La cámara Rolleiflex de formato medio 6 x 6 cm (ampliamente usada en una extensa gama de géneros fotográficos como fotoperidismo, moda, retrato, estudio, fotografía callejera, paisaje, fotografía de guerra, etc).


Pero el formato fotográfico más revolucionario y difundido durante el siglo XX fue sin duda el 24 x 36 mm, cuya asombrosa versatilidad y capacidad para hacer frente con garantías a una amplísima variedad de géneros fotográficos (fotoperiodismo, fotografía de guerra, fotografía de deportes, fotografía de fauna salvaje, fotografía callejera, fotografía aérea, retrato, micro fotografía, macro fotografía, fotografía de boda y otras), le convirtieron en la elección común por parte de la mayoría de marcas de la industria fotográfica, que fabricaron millones de cámaras fotográficas en formato 24 x 36 mm así como una pléyade de objetivos acoplables a ellas.

Tras el lanzamiento al mercado de la Leica 1 Model A en 1925 (primera cámara de 35 mm producida en serie y disponible en el mercado fotográfico) durante la Feria de Leipzig, Oscar Barnack creó en 1932 la Leica II (Model D), primer sistema de cámara mirrorless de la historia, dotada con visor óptico, telémetro y un vasto surtido de ópticas fijas con montura de rosca LTM39 acoplables.

Era una cámara muy pequeña y ligera, compacta a más no poder, siendo simultáneamente capaz de albergar película formato 24 x 36 mm y siguiendo fielmente el principio fundamental establecido por Oscar Barnack 19 años antes con la Ur Leica : Pequeños Negativos, Grandes Fotos.


La Leica II (Model D) y sus muy luminosos objetivos para la época permitieron a los fotógrafos disparar a pulso con grandes niveles de estabilidad, ausencia de repidación y seguridad a la hora de captar las imágenes, con algunas importantes ventajas : las 36 exposiciones de cada rollo de película de 35 mm (24 más que las 12 posibles con un rollo de película 120 de formato medio 6 x 6 cm), la muy escasa vibración de su mecanismo de obturación y el ruido casi imperceptible hecho por el botón liberador del obturador al ser presionado, que permitía fotografiar desde distancias muy próximas, con grandes niveles de discreción.

En comparación con las voluminosas y pesadas cámaras de gran formato y formato medio que habían reinado antes de la llegada del formato 35 mm, la ingente creatividad y filosofía de trabajo de Barnack con esta revolucionaria estirpe de cámaras Leica telemétricas sin espejo con montura de rosca, proporcionaron a los fotógrafos una mucho mayor libertad de movimientos y capacidad de reacción para plasmar los momentos decisivos, una muy superior comodidad de transporte y uso y niveles de discreción desconocidos anteriormente.

Todo ello gracias a su increíble compacidad (133 x 67 x 33 mm) y peso muy ligero (406 g) en pleno equilibrio con objetivos muy luminosos para la época y también bastante pequeños y livianos.

Ni que decir tiene que cámaras como la Leica II Model D (1932-1948), Leica III Model F (1933-1939), Leica IIIA Model G (1935-1948), Leica IIIC (1940-1951), Leica IIIF (1950-1957), Leica IIIG (1957-1960) y otras, al ser los negativos de película utilizados de tamaño muy pequeño 24 x 36 mm, precisaban objetivos de dimensiones y peso muy reducidos y gran calidad optomecánica para combinarse adecuadamente con las proporciones muy reducidas de los cuerpos de cámara.

Pero al mismo tiempo, estos diminutos objetivos tenían que producir un gran rendimiento óptico para extraer todo el potencial viable del entonces denominado " formato miniatura " (es decir, el 35 mm), generando una impresionante cifra de líneas / mm para la época, en comparación con las cámaras de gran formato y formato medio, que a causa de su gran superficie de negativo, no necesitaban un poder de resolución tan alto para conseguir excelente calidad de imagen.

Por mencionar sólo un ejemplo,



el objetivo Tessar 105 mm f/4.5 permanentemente acoplado a la cámara plegable de formato medio 6 x 9 cm Zeiss Super Ikonta C 530/2 de 1934 alcanza aproximadamente 34 líneas/mm en el centro a plena abertura, 36 líneas/mm en el centro a f/5.6 y 38 líneas/mm a f/8. Desde un punto de vista téorico, es un bajo poder de resolución, pero el tamaño muy grande de negativo (casi séis veces más grande que el formato 24 x 36 mm) y el encomiable centrado de los componentes ópticos del objetivo de 4 elementos en 3 grupos, permite ampliaciones de gran calidad en tamaño póster.

Obviamente, los mejores objetivos para las cámaras formato 24 x 36 mm Leica y Contax de los años treinta,

diseñados por Professor Max Berek (especialmente el Leitz Elmar 50 mm f/3.5) y


el Dr. Ludwig Bertele (sobre todo el Carl Zeiss Jena Sonnar 5 cm f/1.5, Carl Zeiss Jena Sonnar 5 cm f/2 y Carl Zeiss Jena Sonnar 8,5 cm f/2) necesitaban generar un poder de resolución mayor que las cámaras de formato medio y gran formato para que se pudieran hacer grandes ampliaciones a partir de los mucho más pequeños negativos formato 24 x 36 mm.


Después, Ernst Leitz Wetzlar lanzó al mercado la trascendental Leica M3 mirrorless telemétrica durante la Photokina Köln de 1954. Es con diferencia la mejor cámara telemétrica jamás fabricada (incluyendo tanto la era analógica como la digital) junto con la Nippon Kogaku Nikon SP, pero una raza diferente con respecto a las Leica con montura de rosca de 39 mm y distancia de brida de 28.8 mm.

La Leica M3, también para formato 24 x 36 mm, fue la primera cámara de la empresa alemana que combinó visor y telémetro en una sola ventana.

Ofrecía un extraordinario visor óptico con magnificación 0.92x y un soberbio telémetro constituido por más de 150 piezas individuales de alta precisión, además de haber sido una cámara primordial para la expansión del formato 35 mm durante la segunda mitad de los años cincuenta, hasta la llegada de la excelente cámara réflex formato 24 x 36 mm


Nikon F en 1959, que consolidó definitivamente la difusión mundial del formato 24 x 36 mm, junto con el dominio de la industria fotográfica por las cámaras réflex de 35 mm desde principios de la década de los sesenta, una firme tendencia que aumentó todavía más durante los años setenta, ochenta y noventa, con cámaras buques insignia como la Nikon F2, Canon F1, Olympus OM-1, Olympus OM-2, Nikon F3, Pentax LX, Canon New F-1, Canon T-90, Canon EOS-1, Nikon F4, Nikon F5 y la Nikon F6, que fue la última cámara slr analógica profesional de 35 mm.

Pero a finales de los años noventa, se produce un hecho trascendental : están ya bien asentados los fundamentos electrónicos y digitales que catalizarán un punto de inflexión con la fortísima llegada de la fotografía digital, que ha venido para quedarse y sustituirá en gran medida a la fotografía química tras 150 años de andadura.

A partir de esos momentos, se desarrolla una rapidísima evolución integral del mercado fotográfico hacia las cámaras digitales que no utilizan emulsiones químicas, sino sensores digitales, y que son alimentadas por pequeñas tarjetas de gran capacidad, que contienen una cantidad de disparos equivalente a muchos rollos de película.

Es una nueva tecnología fotográfica que destaca por su enorme versatilidad, impresionante velocidad de resultados, y cuyas imágenes obtenidas pueden ser tratadas por medio de ordenadores personales en simbiosis con softwares de imagen cada vez más potentes como Adobe Photoshop 2.5 y sus versiones posteriores.

Ello dará origen a un nuevo concepto : el cuarto oscuro digital, que permitirá sinergizar con nuevas y cada vez mejores impresoras, nutridas con papeles de calidad profesional como Hannemühle y Canson Infinity, con la sustancial ventaja que ello implica desde el punto de vista del ahorro económico y de instalaciones, puesto que la captura directa de imágenes con este nuevo tipo de cámaras no precisa de ningún tipo de revelado químico o caras digitalizaciones de negativos o diapositivas con scanners de gama alta.

Asimismo, dichas imágenes pueden ser enviadas electrónicamente, a gran velocidad, a través de internet, lo cual acorta enormemente los tiempos de entrega por parte de los fotógrafos profesionales a los departamentos editoriales de sus medios de comunicación en el ámbito fotoperiodístico, además de permitirles suministrar archivos de muy alta calidad optimizados para la creación de adecuadas separaciones de color a la hora de imprimir, mientras que de modo simultáneo, se abren nuevas y fascinantes posibilidades creativas a los fotógrafos aficionados.


De este modo, el siglo XX termina con el lanzamiento al mercado por Nikon en Junio de 1999 (después de una fase de diseño de tres años) de su cámara réflex profesional digital Nikon D1 con sensor CCD de 2,7 megapixels y tamaño 23,7 x 15.6, que en ese momento fue una auténtica revolución.


Dos años más tarde, en Noviembre de 2001, Canon presentó su nueva cámara réflex profesional, la Canon EOS-1D con CCD de 4 megapíxels y tamaño 28,7 x 19,1 mm, con factor de recorte 1,3x.

Desde entonces hasta ahora, la tecnología digital ha mantenido un tremendo y constante desarrollo, habiendo introducido las diferentes marcas de la industria fotográfica muchas cámaras digitales distintas, sobre todo en tres formatos : APS-C, Micro Cuatro Tercios y 24 x 36 mm.

Pero por increíble que pueda parecer, el mercado mundial de cámaras fotográficas y objetivos digitales del siglo XXI, especialmente en el ámbito profesional y aficionado avanzado, ha experimentado un constante y progresivo rumbo hacia la difusión del formato 24 x 36 mm.

Los esfuerzos encaminados a la obtención de cámaras profesionales digitales formato 24 x 36 mm fueron realizados sobre todo por tres empresas : Canon, Nikon y Leica.

Las dos empresas japonesas empezaron con cámaras digitales profesionales dotadas con sensores formato APS-C como la


Nikon D1H de 2.7 megapíxels, presentada en Febrero de 2001,


la Nikon D1x, la Canon 1 D en 2001,


la Canon 1D Mark II en 2004, y otras.

En Diciembre de 2002, Canon lanzó al mercado la


Canon EOS-1 Ds, primera cámara digital formato 24 x 36 mm de la historia.

Nikon siguió produciendo más cámaras réflex digitales profesionales con sensor APS-C como la Nikon D2H, D2X, D2HS, D2XS, D200, D300 y D300s.

Pero en Julio de 2008, Nikon presentó su primera cámara reflex full frame :


la Nikon D3 en Agosto de 2007, que fue seguida por la


Nikon D700 en Julio de 2008, la Nikon D3X en Diciembre de 2008, la Nikon D3S en Octubre de 2009, la Nikon D4 en Enero de 2012,


la Nikon D800 en Febrero de 2012, la Nikon D800E en Abril de 2012, la Nikon D600  en Septiembre de 2012, la Nikon D610 en Octubre de 2013,


la Nikon Df en Noviembre de 2013, la Nikon D4S en Febrero de 2014, la Nikon D810 en Junio de 2014, la Nikon D750 en Septiembre de 2014, la Nikon D810A en Febrero de 2015, la Nikon D5 en Enero de 2016, la Nikon D810A en Febrero de 2015 y


la Nikon D850 en julio de 2017.

Por su parte, Canon también ha lanzado al mercado muchas cámaras digitales réflex full frame como las


1Ds MkII en 2004, 1Ds MkIII en 2007, 1D X en 2012, 1D C en 2012, 1D X Mk II en 2016,


5D en 2005, 5D Mk II en 2008, 5D Mk III en 2012,


5D Mk IV en 2016, 5Ds en 2015, 5Ds R en 2015, 6D en 2012, 6D Mk II en 2017, etc, sin olvidar las excelentes cámaras formato APS-C Canon 7D en 2009 y Canon 7D Mk II en 2014.

Mientras tanto, en 2008, nació un nuevo linaje de herramienta fotográfica con sensor más pequeño que el formato 24 x 36 mm : la cámara digital sin espejo y con visor electrónico, de la que fue pionera Panasonic con su


Lumix G1 formato Micro Cuatro Tercios, lanzada al mercado en Japón en Octubre de 2008 y seguida por Olympus en Junio de 2009 con
la Olympus Pen E-P1, su primera cámara Micro Cuatro Tercios.

Desde un punto de vista tecnológico, este muy pequeño formato Micro Cuatro Tercios con sensor de imagen tamaño 18 mm x 13.5 mm y diagonal de 22.5 mm con aspect ratio 4:3, supuso una enorme innovación, permitiendo diseñar y fabricar cámaras muy pequeñas y ligeras con objetivos de dimensiones y peso también muy reducidos y creados específicamente para el sensor digital, además de destacar por su amplia variedad de prestaciones electrónicas muy avanzadas y grabación de video de primerísimo nivel, tanto Full HD como 4K UHD.

De este modo, entre 2008 y 2018 han aparecido en el mercado fotográfico muchas cámaras formato Micro Cuatro Tercios, habiendo sido especialmente relevantes hasta ahora :

la Panasonic Lumix GH5 de 10 megapíxels (primera cámara digital en grabar video 4K), presentada en Enero de 2017,


la Panasonic G9 de 20.3 megapíxels (capaz de grabar video 4K UHD a 60 fps, además de ofrecer un AF continuo de referencia, que alcanza los 20 fps, así como un muy eficaz estabilizador de imagen de 5 ejes en cuerpo y un sellado anti lluvia y polvo), lanzada al mercado en Diciembre de 2017,


la Olympus E-M5 Mark II de 16 megapíxels, presentada en Febrero de 2015,
la Olympus OM-D EM-1 Mark II de 20 megapíxels (que alcanza los 18 fps en AF continuo, está dotada con estabilizador de imagen de 5 ejes en cuerpo, graba video 4K UHD y cuyo cuerpo de cámara está sellado frente a lluvia o polvo) introducida en 2016 y la Olympus Pen-F de 20 megapíxels, presentada en 2016.

Si todo este maelstrom digital no fuera suficiente, cuatro movimierntos más tuvieron lugar en el seno del entorno de cámaras digitales profesionales :


a) El renacimiento digital de la legendaria familia Leica M de cámaras telemétricas, gracias a la insólita perspicacia, coraje y talento empresarial de un visionario : el Dr. Andreas Kaufmann, que tras luchar a brazo partido para convertirse en accionista principal de Leica Camera AG, así como Presidente de la Junta de Accionistas y propietario, salvó a la empresa fotográfica alemana en 2005.


El Dr. Andreas Kaufmann se esforzó al máximo por conseguir hacer realidad un sueño : la creación de una cámara telemétrica Leica M digital formato 24 x 36 mm que produjera una excepcional calidad de imagen y a la que pudieran acoplarse un amplio catálogo de objetivos de superlativo rendimiento optomecánico, preservando a la vez los valores inherentes a esta mítica raza de cámaras y que habían sido obtenidos durante los días gloriosos de la fotografía analógica del siglo XX.

Conseguirlo fue uno de los mayores retos técnicos imaginables en el ámbito de las cámaras fotográficas digitales, y fue necesario empezar desde cero en 2006, presentando la


Leica M8 con factor de recorte 1.3x y la Leica M8.2 en 2008.

Desde el principio, se hizo evidente que el objetivo a lograr era una cámara digital Leica M telemétrica mirrorless formato 24 x 36 mm, algo de extrema complejidad, ya que Las cámaras Leica M tienen un diseño muy compacto  y los rayos de luz que entran en los bordes de la imagen alcanzan la superficie del sensor de modo oblicuo, por lo que era virtualmente imposible captarlos adecuadamente usando micro lentes convencionales.

Así pues, se tuvo que crear una nueva arquitectura de sensor con micro lentes especialmente diseñadas y caracterizadas por un bajo índice de refracción en simbiosis con un desplazamiento lateral de las microlentes ubicadas en los bordes del sensor para adaptarse con la mayor precisión posible a las características de los objetivos Leica M.

Ello tuvo como resultado una muy meritoria brillantez a lo largo de todo el campo de imagen, además de evitar viñeteo alguno en los bordes y esquinas, y después de tres años de duro trabajo por parte de Jesko von Oeynhausen (Director de Producto de la Leica M9, Leica Monochrom y Leica M10 para Leica Camera A.G), Stefan Daniel (Director de Gestión de Producto de Leica Camera A.G) y otros, en sinergia con los objetivos Leica M específicamente diseñados para ella por Peter Karbe, Leica pudo crear


la Leica M9, primera cámara telemétrica digital formato 24 x 36 mm de la historia, lanzada al mercado en 2009 y que se convirtió en sensación en el mismo momento de su aparición.

Y durante los nueve años transcurridos entre 2009 y 2018, Leica ha conseguido mejorar constantemente la excelente gama de cámaras telemétricas de su Sistema M Digital. hasta gestar su cúspide evolutiva : la Leica M10, mucho más esbelta que las Leica M9, M9-P, M Monochrom, M-E, M-P Typ 240, M Typ 262 y M-D Typ 262 previas.

Esta obra maestra con un espesor de tan sólo 33.74 mm ha sido una auténtica hazaña optomecánica y tecnológica, hasta el punto de que entre Enero de 2017 (cuando fue presentada) y el momento presente,


la Leica M10 se ha convertido en un gran éxito de ventas por todo el mundo, culminando el proyecto a largo plazo acometido por el Dr. Andreas Kaufmann y que ha situado a Leica como una de las marcas líderes del sector de la fotografía digital a nivel internacional, con el beneficio añadido de obtener año tras año una significativa mejora económica y gran solvencia que ha fortalecido enormemente su posición, siempre entendiendo que Leica Camera A.G es una empresa de tamaño relativamente pequeño en comparación con las grandes multinacionales de la industria fotográfica, además de desarrollar su labor mediante parámetros de funcionamiento en buena medida artesanales y en la que todos y cada uno de sus trabajadores se consideran como parte de una familia.

b) La introducción por Fuji de su soberbia línea de cámaras mirrorless EVF de serie X con sensor X-Trans CMOS formato APS-C con la


Fuji X100 en Marzo de 2011, que ha sido seguida desde entonces hasta hoy día por muchas más cámaras, entre las que cabe destacar :
la Fujfilm X-Pro 1 en Marzo de 2012, la Fujifilm X100S en Enero de 2013, la Fujifilm X-T1 en Enero de 2014,
la Fujifilm X-Pro 2 en Enero de 2016,


la Fujifilm XT-2 en Julio de 2016 y


la Fujifilm XT-3 en Septiembre de 2018.

Estas cámaras son muy pequeñas y ligeras, productoras de gran calidad de imagen y los objetivos Fuji para este sistema fotográfico son de primer nivel, además de ofrecer un muy buen equilibrio con respecto al pequeño tamaño de cámara, gracias a sus muy reducidas dimensiones y peso.

c) La introducción por Sony en Octubre de 2013 de la


cámara Sony A7 de 24.3 megapíxels y


la A7R de 24.3 megapíxels (primeras cámaras full frame mirrorless EVF) que tuvieron un gran éxito y permitieron a Sony aumentar su presencia en el mercado fotográfico, bien apoyada además en su enorme potencial económico con cash-flow permanente para invertir tanto en el diseño y fabricación de nuevos modelos de cámaras como en I + D, sin olvidar su tremenda experiencia y know-how electrónico, y la ventaja añadida de ser la empresa de referencia a nivel mundial en la fabricación de sensores de imagen formato 23 x 36 mm.

Durante los seis años transcurridos entre 2014 y 2018, Sony ha lanzado al mercado un vasto repertorio de cámaras pertenecientes a esta serie como la Sony A7S, A7II, A7RII, A7SII, A7III y
la A7RIII, cima cualitativa de todas ellas, con su excelente sensor de 42.4 megapíxels.

Con el paso del tiempo, más y más opticas nativas han estado disponibles para el Sistema Fotográfico Sony Mirrorless EVF formato 24 x 36 mm, pero con frecuencia tanto los objetivos fijos como los zooms eran grandes o muy grandes con respecto a las muy pequeñas dimensiones y peso de la cámara.

Ello ha tenido un efecto increíble, impensable hace tan sólo diez años : aproximadamente un 25%  de la cifra total de cámaras de la serie Sony A7 vendidas hasta ahora, fueron adquiridas por profesionales y aficionados avanzados que anhelaban acoplarlas mediante adaptadores a legendarias ópticas fijas de enfoque manual que ya poseían,
como los objetivos Leica M, los Takumar Super Multi Coated de los años setenta, los Canon FD de los setenta y ochenta, los Leica R y otros.

Cualquiera de estas ópticas de enfoque manual conectadas a la Sony A7RIII permite equilibrar adecuadamente el tamaño y peso de los objetivos con las muy pequeñas dimensiones y liviandad de la cámara, creando una combinación mucho más proporcionada y cómoda para fotografiar a pulso, sin trepidación, incluso a los ISOS más bajos y a velocidades de obturación muy lentas.


c) La creación por Leica de una gran cámara profesional mirrorless full frame EVF en 2015 : la Leica SL, dotada con el mejor visor electrónico del mundo, espectacular calidad constructiva, uno de los más rápidos AF del mercado y las más perfectas ópticas fotográficas fabricadas hasta la fecha : la amplia gama de objetivos Leica SL diseñados por Peter Karbe (Director Óptico de Leica Camera A.G), que significaron el comienzo de una nueva era óptica en 2015, confirmada por los recientes movimientos hechos por Nikon con el lanzamiento al mercado de su Nikon Z7 mirrorless full frame EVF y Canon con su cámara Canon EOS R mirrorless formato 24 x 36 mm, ambas con monturas muy grandes, distancias de brida muy cortas y mejores objetivos que sus ópticas anteriores con montura F y Canon EOS desde el punto de vista de la calidad de imagen y la construcción mecánica.


Si a ésto se añade el hecho de que Leica ya había presentado en 2008 su cámara réflex de formato medio S2 de 37.5 megapíxels y CCD formato 30 x 45 mm, objetivos estado del arte creados por Peter Karbe (el mejor diseñador óptico del mundo) e idéntica aspect ratio 2:3 que el formato 24 x 36 mm, además de obtener una calidad de imagen comparable al gran formato 4 x 5 " (10 x 12 cm), aunque con diferente estética de imagen y bokeh, parece claro que Leica se ha convertido en uno de los más importantes actores de la industria fotográfica digital.

Y por último pero no menos importante, recientemente se han producido dos jugadas más totalmente decisivas, realizadas por Nikon y Canon, que han orientado definitivamente el mercado fotográfico de cámaras y objetivos hacia el formato Barnack 24 x 36 mm :


Nikon ha presentado a finales de Agosto de 2018 la Nikon Z7 de 45.7 megapíxels, su primera cámara profesional mirrorless full frame digital con visor electrónico.



Y a principios de Septiembre de 2018, Canon ha presentado la Canon EOS R, su primera cámara profesional mirrorless full frame con visor electrónico.


La Nikon Z7 tiene una nueva montura de gran tamaño, con un diámetro de nada menos que 55 mm (mucho mayor que la montura F previa) y una extremadamente corta distancia de brida de 16 mm que permite que la máxima cantidad de luz posible entre a través de los objetivos Nikkor S y llegue al sensor 24 x 36 mm con gran pureza, sin olvidar sus once contactos que potencian notablemente la comunicación entre cámara y ópticas acopladas.

Por tanto, la luz llegará al sensor en más cantidad, con más intensidad y con mucha más uniformidad lumínica entre centro, bordes y esquinas del fotograma.

Además, esta cámara incorpora un soberbio visor electrónico en el que Nikon ha hecho un arduo esfuerzo por conseguir gran nitidez y muy cómodo visionado para los fotógrafos. Es un visor excelente, sólo superado en el segmento de cámaras mirrorless EVF formato 24 x 36 mm por el de la Leica SL.

Asimismo, la Nikon Z7 se caracteriza por su muy buena ergonomía, gracias a la zona de empuñadura de notable tamaño, cuya misión es conseguir un manejo de cámara lo más equilibrado posible al acoplar objetivos de gran apertura y peso.


Por su parte, la Canon EOS R también inaugura una nueva montura de gran tamaño, con un diámetro de 54 mm y una muy corta distancia de brida de 20 mm, ofreciendo igualmente un visor de gran calidad y muy buena ergonomía, gracias a la empuñadura de notables dimensiones optimizada para su uso con objetivos grandes y pesados de gran abertura o bien teleobjetivos medios y largos.

No obstante, en mi opinión, el aspecto más relevante de la Nikon Z7 y la Canon EOS R no son los cuerpos de cámara, su AF ni sus capacidades electrónicas, sino los sistemas fotográficos introducidos, con nuevos tipos de montura bastante más grandes que sus predecesoras Nikon F y Canon EOS, además de una nueva y mucho más corta distancia de brida, así como



soberbios visores electrónicos que han reducido enormemente las distancias con respecto a la calidad de observación ofrecida por los mejores visores ópticos de las más destacadas cámaras dslr formato 24 x 36 mm como la Nikon D850, Canon EOS 5D Mark IV, Pentax K-1, etc, y tanto los fotógrafos que usen la Nikon Z7 como la Canon EOS R no tendrán problema alguno, ya que sus visores electrónicos son espléndidos.

Nikon y Canon han seguido la senda iniciada por Leica con su cámara SL mirrorless EVF formato 24 x 36 mm, cuyos objetivos diseñados por Peter Karbe seguirán siendo la referencia óptica y mecánica durante muchos años, con una calidad de imagen estratosférica, habiendo trascendido las extraordinarias cotas optomecánicas alcanzadas por los objetivos Leica M.


Una nueva era en la Historia de las Ópticas Fotográficas comenzó en Octubre de 2015 con esos objetivos Leica SL de calidad incontestable como el Summilux-SL 50 mm f/1.4 ASPH, el Apo-Summicron-SL 75 mm f/2, el zoom Vario-Elmarit-SL 24-90 mm f/2.8-4 ASPH y otros.

Las extraordinarias calidades de imagen obtenidas con estas cámaras mirrorless EVF formato 24 x 36 mm de Leica, Nikon y Canon son comparables al formato medio 6 x 9 cm digitalizado con scanner virtual Hasselbblad Imacon Flextight X1 o X5.

Pero todo ello es a costa de un gran tamaño y peso de los objetivos en relación a los cuerpos de cámara, notablemente más pequeños, con lo que se produce una mayor fatiga operativa progresiva en los fotógrafos que utilizan estas cámaras sin espejo formato 24 x 36 mm que en los fotógrafos que usan cámaras formato APS-C y Micro Cuatro tercios, bastante más pequeñas y ligeras, así como notablemente más cómodas de manejar fotografiando a pulso.

No es menos cierto que desde un punto de vista de calidad de imagen global, el formato 24 x 36 mm (denominado formato " miniatura " durante la segunda mitad de los años veinte y treinta con las cámaras mirrorless Leica con montura de rosca) generalmente supera a los formatos más pequeños en cuanto a mayor rango dinámico, muchas más posibilidades de obtener grandes ampliaciones sin degradación de imagen , mejor calidad de imagen a ISOS altos y muy altos y una mayor adaptación a géneros fotográficos como moda, retrato y deportes de acción en los que la habilidad para generar foco selectivo y dar protagonismo a las personas o temas fotografiados son a menudo factores cruciales.

Tanto Canon como Nikon han decidido entrar en el mercado de las cámaras mirrorless sin espejo y con visor electrónico continuando con el formato 24 x 36 mm en sus Nikon Z7 y Canon EOS R, aunque siguiendo a efectos prácticos, en mayor o menor medida, la ruta del telecentrismo, creando



nuevas monturas más grandes con una distancia de brida mucho más corta, por lo que los objetivos necesitan dosis de telecentrismo para ser capaces de extraer el máximo potencial cualitativo de ambos factores, a diferencia de las monturas previas Nikon F y Canon EOS, que son mucho más pequeñas y cuya distancia de brida es bastante más larga.

Es decir, Nikon y Canon han decidido sumarse al rumbo telecéntrico adoptado por Olympus en 2002 con su cámara E-1 en sinergia con objetivos como el formidable


Zuiko Digital ED 300 mm f/2.8 de 13 elementos en 11 grupos y sobre todo a los parámetros establecidos por la Leica SL en 2015 con su gran montura L y muy corta distancia de brida, que permite el suficiente espacio para la inserción de un sensor 24 x 36 mm así como de objetivos casi telecéntricos y con grandes elementos ópticos traseros.

Es también la ruta óptima con la tecnología existente hoy en día para conseguir los mejores objetivos para formato 24 x 36 mm jamás fabricados, porque el potencial de esta nueva era óptica iniciada por Leica con su cámara SL mirrorless de formato completo y visor electrónico en Octubre de 2015, ha sido ahora refrendado por Nikon y Canon, y parece que Panasonic se unirá probablemente a esta fuerte tendencia de cámaras mirrorless EVF formato 24 x 36 mm.

Por su parte, Sony, aprovechando sus enormes recursos económicos, intentará recuperar terreno lo antes posible en el aspecto óptico, algo que no será fácil, ya que los objetivos luminosos y ultraluminosos para los sistemas Nikon Z y Canon EOS R figuran en el estado de arte óptico en estos momentos, especialmente el


Noct Nikkor 58 mm f/0.95 y el


zoom Canon 28-70 mm f/2

Algunas voces están proclamando que estos dos objetivos son muy grandes y pesados, lo cual obviamente es cierto.

Pero, siempre entendiendo que por supuesto cada cual es libre de expresar su opinión, la realidad es que de ningún modo podrían dichas ópticas ser pequeñas, ligeras ni baratas.

Los objetivos de calidad optomecánica extraordinaria y gran abertura máxima de diafragma son extremadamente difíciles de diseñar y fabricar, con un muy alto porcentaje de elementos ópticos fuera de tolerancia desechados (especialmente los elementos asféricos de gama alta hechos con vidrios exóticos muy caros), por lo que su altísimo coste de producción en serie apenas permite márgenes de beneficio interesantes con su venta.

Este tipo de objetivos estandarte son un nicho de producto en sí mismos, y por precio y prestaciones, sólo están normalmente al alcance de profesionales con gran poder adquisitivo o bien muy consolidadas agencias o empresas del sector fotográfico, moda o publicidad, que puedan amortizar el coste de compra.

Son ante todo y para todo una cuestión de prestigio con la que las empresas fotográficas muestran sus galones en lo tocante a experiencia y know-how ópticos.

Tanto el Noct Nikkor f/0.95 S como el Canon 28-70 mm f/2, obtendrán su mejor rendimiento, es decir, el estratosférico, estando firmemente apoyados sobre un robusto trípode o monopié, lo cual no significa que no puedan utilizarse a pulso con muy buenos resultados, gracias a las impresionantes capacidades de las cámaras digitales formato 24 x 36 mm a ISOS altos y muy altos , ámbitos en los que aventajan claramente a las cámaras profesionales APS-C y Micro Cuatro Tercios.

Pero el éxito de los sistemas Nikon S y Canon EOS R (muy por detrás de Panasonic, Olympus y Fuji en avances electrónicos, estabilización de imagen, AF continuo y video) dependerá sobre todo de la calidad de imagen obtenida por sus objetivos f/1.4 y f/1.8 (en menor medida los f/1.2), así como sus zooms profesionales 24-70 mm f/2.8 y 70-200 mm f/2.8, cuyo precio será alto, pero mucho más barato que los f/0.95, f/1.2 y el 28-70 mm f/2, convirtiéndoles en una opción muy interesante para aquellos fotógrafos profesionales que deseen la mejor calidad de imagen disponible hoy en día en el segmento 24 x 36 mm y sólo superada por las ópticas fijas y zooms del Sistema Leica SL.

No obstante, aunque la ergonomía de las cámaras Nikon Z y Canon EOS R es admirable,


los objetivos Nikon S y


Canon R son muy grandes y pesados en comparación con los cuerpos de cámara, rompiendo de modo significativo la filosofía de compacidad inmanente a las cámaras digitales mirrorless EVF, cuya principal seña de identidad (heredada conceptualmente de las Leicas con montura de rosca del siglo XX a partir de la Leica II Model D de 1932) siempre ha sido su encomiable equilibrio entre el pequeño tamaño y peso del cuerpo de cámara y las reducidas dimensiones y ligereza de las ópticas acoplables.

En estos momentos, parece que el que no tenga una cámara mirrorless EVF formato 24 x 36 mm no está a la moda, o que simplemente el resto de cámaras mirrorless EVF de formatos más pequeños son " peores ", lo cual es una verdad a medias, ya que cada sistema fotográfico tiene sus ventajas e inconvenientes.

Evidentemente, parece claro que el mercado fotográfico se ha decantado mayormente por cámaras mirrorless EVF formato 24 x 36 mm con grandes monturas y distancias de brida muy cortas, con un objetivo prioritario por encima de todos : obtener una calidad de imagen superlativa, comparable al formato medio analógico 6 x 9 cm.

Obviamente, dicha enorme calidad de imagen es un objetivo loable y deseable.

Pero una cosa es el potencial de un equipo fotográfico y otra lo que el fotógrafo profesional o aficionado avanzado pueda extraer de él, sobre todo cuando se fotografía a pulso.

Hoy en día, tanto las cámaras digitales formato 24 x 36 mm (sean réflex con visor óptico o mirrorless con visor electrónico) de Sony, Leica, Nikon y Canon como las mirrorless EVF de Fuji (formato APS-C), Leica (formato APS-C), Panasonic (Micro Cuatro Tercios) y Olympus (Micro Cuatro Tercios) producen una calidad de imagen plenamente profesional.

La adecuación de los equipos fotográficos dependerá del tipo de trabajo a realizar, del tamaño en papel al que vayan a realizarse las ampliaciones, de la distancia de observación y muchos otros factores, de los cuales el ojo del fotógrafo, su experiencia, intuición y talento para ver la foto, seguirán siendo los más importantes.

Por mencionar solo un ejemplo, no parece que una Nikon Z7, una Canon EOS R o una Leica SL con sus grandes y pesados objetivos con respecto a los cuerpos de cámara sean " mejores " que una Fuji X-Pro 2, una Leica M10, una Olympus OM-D EM-1 Mark II, una Panasonic G9, una Leica CL o una Ricoh GR II para hacer fotografía callejera con los mayores niveles de discreción posibles.

En mi opinión, sería deseable la coexistencia de todos los sistemas fotográficos existentes en estos momentos, independientemente de las tendencias.

Las cámaras Nikon Z7 y Canon EOS R recién aparecidas son productos todavía por madurar, en los que lo verdaderamente relevante más que los cuerpos de cámara son el enorme potencial de futuro de ambos sistemas, sobre todo desde un punto de vista óptico.

Pero no es menos cierto que los precios de cuerpos de cámara y objetivos para dichos sistemas fotográficos mirrorless EVF formato 24 x 36 mm son muy elevados, aproximadamente el doble o incluso algo más que los modelos cumbre APS-C mirrorless EVF de Fuji y Leica y los buques insignia Cuatro Tercios de Panasonic y Olympus, cuyo equilibrio de tamaño y peso cámara/objetivos es bastante mejor y notablemente más cómodo de uso para los fotógrafos.

Durante la época analógica no era necesario ofrecer descomunales calidades de imagen obtenidas con cámaras de gran formato en la mayoría de trabajos fotográficos para que los resultados obtenidos pudieran ser considerados profesionales, ya que además, no todo es resolución y contraste. También existe la acutancia o sensación visual de nitidez, las calidades y direcciones de luz, la precisión de color, la estética de imagen, etc.

Yousuf Karsh utilizó sobre todo una cámara Calumet de gran formato 8 x 10 " (20 x 25 cm) para hacer sus míticos retratos en blanco y negro con película ortocromática, pero durante todo el siglo XX, la fotografía de deportes y fauna salvaje fue mayormente hecha con cámaras formato 24 x 36 mm, mientras que en la fotografía de estudio predominaron cámaras de formato medio 6 x 6 cm como las Rolleiflex, Hasselblads, etc, así como la Pentax 6 x 7, mientras que para paisajes la mejor opción era el gran formato, con ilustres especialistas como Ansel Adams, Edward Weston, etc.


Evidentemente, las nuevas cámaras mirrorless EVF formato 24 x 36 mm recién presentadas por Nikon y Canon corroboran una nueva era optomecánica de la que fue pionera en 2015 Leica con su cámara SL mirrorless EVF también en formato 24 x 36 mm y sus objetivos que son hoy por hoy el estado del arte, y todo ello alcanzará su punto álgido durante la próxima Photokina Köln entre el 26 y el 29 de Septiembre de 2018.

Pero no es menos cierto que dicho contexto va a catalizar muy probablemente un gran esfuerzo por parte de Fuji, Leica, Panasonic y Olympus para mejorar al máximo los sensores de sus cámaras APS-C y Micro Cuatro Tercios.

Fuji ha adquirido sobre todo durante los últimos seis años una impresionante competencia óptica, acreditada por objetivos de muy pequeño tamaño y peso y gran rendimiento óptico como el Fujifilm XF 16 mm f/1.4 R WR (equivalente a un 24 mm f/1.4) de 13 elementos en 11 grupos, el zoom Fujinon XF 16-55 mm f/2.8 R LM WR de 17 elementos en 12 grupos o el Fujinon 23 mm f/2 R WR de 10 elementos en 6 grupos.

Todos ellos ofrecen una loable relación calidad/precio, especialmente el Fujinon 23 mm f/2 R WR, indudablemente uno de los mejores objetivos de la historia en esta faceta.

En muy poco tiempo, Fuji ha conseguido aproximarse en plena era digital al nivel que la situó entre los grandes de las ópticas fotográficas durante la era analógica del siglo XX, en la que fabricó objetivos de primerísimo nivel que ya destacaban por su compacidad y ligereza, como el Super-EBC Fujinon 60 mm f/4 para la cámara telemétrica Fuji GA645 AF, el objetivo para fotografía de retrato Fujinon 240 A acoplable a cámaras de gran formato 4 x 5 (10 x 12 cm) y cuyo peso era de tan sólo 245 g, además de poderse utilizar como óptica standard con cámaras de gran formato 5 x 7 (13 x 18 cm) y angular en cámaras de gran formato 8 x 10 (contacto de 20 x 25 cm), etc.

Por su parte, Olympus, que también en la época analógica fue uno de los referentes ópticos del mercado fotográfico con fabulosos objetivos como el Olympus Zuiko OM 100 mm f/2, Olympus OM Zuiko Auto-T 180 mm f/2, Olympus OM Zuiko Auto-T 250 mm f/2 y otros, tiene ahora para sus cámaras digitales formato Micro Cuatro Tercios un amplio catálogo en el que existen ópticas de gran nivel, como el M. Zuiko Digital ED 17 mm f/1.2 Pro, el M. Zuiko Digital ED 25 mm f/1.2 Pro, el M. Zuiko Digital ED 45 mm f/1.2 Pro, el M. Zuiko Digital ED 7-14 mm f/2.8 Pro, el M. Zuiko Digital ED 12-40 mm f/2.8 Pro, el M. Zuiko Digital ED 40-150 mm f/2.8 Pro y el M. Zuiko Digital ED 300 mm f/4 IS Pro, el M. Zuiko Digital ED 75 mm f/1.8 y otros.

Especialmente meritorio es el esfuerzo realizado por Olympus en el diseño y construcción de sus objetivos f/1.2 angulares, standard y teles cortos, con los que intenta minimizar todo lo posible la mayor facilidad que frente al formato Micro Cuatro Tercios tienen el formato APS-C y sobre todo el 24 x 36 mm a la hora de generar foco selectivo.

Sea como fuere, es indudable que la aparición de la Nikon Z7 y la Canon EOS R mirrorless EVF formato 24 x 36 mm consolidan un cambio de paradigma de formatos a efectos de calidad de imagen.

De ahí la enorme trascendencia de la próxima Photokina 2018.

De ahora en adelante, las cámaras profesionales digitales mirrorless EVF full frame van a generar una calidad de imagen de formato medio similar a la obtenida por la cámara analógica telemétrica Fuji 690 III sobre trípode con película Fuji Velvia ISO 32, y las cámaras profesionales formato APS-C y Micro Cuatro Tercios producirán una calidad de imagen similar a la producida por las cámaras analógicas formato 127 y probablemente se aproximarán al nivel cualitativo del formato medio 6 x 4.5 cm a principios de 2020, tal y como sugiere el nuevo sensor Fujifilm X-Trans CMOS 4 de 26.1 megapíxels que alberga la recién presentada cámara Fujifilm XT-3, cuya CPU quad core es tres veces más rápida que la del resto de cámaras de serie Fujifilm X.

Por increíble que pueda parecer, la fotografía digital está logrando a efectos de calidad de imagen una tremenda expansión de los dos formatos favoritos de Oscar Barnack (el 24 x 36 mm y el 18 x 24 mm, este último representado por el similar en tamaño sensor Fuji X-Trans APS-C 15.6 x 23.6 mm).

Y lo mismo ocurre con el formato Micro Cuatro Tercios con su tamaño de sensor 18 mm x 13.5 mm y aspect ratio 4:3.

Las actuales cámaras mirrorless EVF Panasonic, Olympus y Fuji son soberbias, con una formidable relación calidad/precio, y la calidad de imagen que consiguen es de sobra profesional, aunque no alcancen los niveles de cámaras sin espejo y visor electrónico formato 24 x 36 mm como la Sony A7RIII, Leica SL, Nikon Z, Canon EOS R, etc, pero su rendimiento óptico es realmente muy bueno, sobre todo si se tiene en cuenta los muy pequeños tamaños de sensor, y más que suficiente para la mayoría de misiones fotográficas.

Y sobre todo, sus cuerpos de cámara son mucho más pequeños y ligeros, están dotados con muy avanzadas funciones electrónicas, AF continuo de referencia, video, estabilización de imagen de 5 ejes, su manejo es mucho más cómodo y sus pequeños objetivos ofrecen un mejor equilibrio con respecto al tamaño y dimensiones de las cámaras.
Incluso, Leica ha diseñado y fabricado excelentes objetivos para el Sistema Micro Cuatro Tercios, como el fabuloso Leica DG Elmarit 200 mm f/2.8 (equivalente a un 400 mm f/2.8 en formato 35 mm) que acoplado a la Panasonic G9 constituye una combinación de compacidad desconocida hasta la fecha, obteniendo una excelente calidad de imagen y oportunidades únicas de fotografiar a pulso fauna salvaje, aviones, aves, deportes, etc,  desde gran distancia, con total comodidad y sin trepidación.

Tal es el rendimiento óptico de este objetivo, que incluso acoplado al convertidor 1.4 x DMW-TC14 que le transforma en un 560 mm f/4, la calidad de imagen conseguida sigue siendo excelente y ligeramente inferior al soberbio Olympus M. Zuiko Digital ED 300 mm f/4 IS Pro.


A pesar de la crisis económica y de que está lejos de alcanzar las enormes cifras de participación de empresas y volumen de visitantes de su época dorada durante los años ochenta y noventa, la próxima Photokina Köln 2018 será el acontecimiento más importante en toda la Historia de la Fotografía Digital.

Un contexto así resulta por momentos fascinante y ha sido principalmente estimulado por la reciente presentación de los nuevos sistemas fotográficos Nikon Z y Canon EOS R y el momento de inflexión óptico en la industria fotográfica que está aconteciendo.


Pero todavía más insólita resulta la preservación en gran medida, ya bien entrado el siglo XXI, de los postulados fundamentales de Oscar Barnack en cuatro tipos diferentes de cámaras fotográficas digitales :

a) Las muy evolucionadas cámaras réflex formato 24 x 36 mm con visor óptico como la


Nikon D850,

Canon EOS 5D Mark IV y


Pentax K-1 Mark II.

Sinceramente, no creo que estas sensacionales cámaras, todavía utilizadas por muchos fotógrafos profesionales, vayan a desaparecer pronto, tal y como están anticipando algunas voces.

Son productos muy maduros en los que las empresas del sector han sacado provecho durante décadas del feedback transmitido por fotógrafos con mucho recorrido, que las han utilizado a diario en los más diversos contextos, y siguen siendo con diferencia las cámaras mayormente utilizadas en eventos del máximo nivel como Juegos Olímpicos, Campeonatos del Mundo de Atletismo, Mundiales de Fútbol, etc.

b) Las cámaras mirrorless EVF formato 24 x 36 mm. Parecen ser de modo muy claro la tendencia predominante del mercado fotográfico a partir de ahora, con Sony, Canon, Nikon y Leica habiendo ya adoptado el formato Barnack 24 x 36 mm en sus sensores digitales, y Panasonic probablemente presentará pronto una cámara full frame mirrorless EVF que podría ser algo verdaderamente espectacular si han utilizado el know-how de su extraordinaria G9 mirrorless EVF Micro Cuatro Tercios escalando conceptos y quizá con ópticas de gran nivel diseñadas y fabricadas por Leica.

Las cámaras Nikon Z7 y Canon EOS R formato 24 x 36 mm obtendrán junto con la Leica SL nuevas cotas de referencia en cuanto a calidad de imagen, gracias a la gran experiencia óptica y conocimientos de las tres empresas, en sinergia con las nuevas monturas de gran tamaño y las muy cortas distancias de brida.

Pero tal y como se ha comentado anteriormente, los objetivos para estas cámaras sin espejo con visor electrónico y formato 24 x 36 mm son muy grandes y pesados, por lo que su equilibrio con respecto al cuerpo de cámara está lejos del conseguido por las cámaras del Sistema Leica M 24 x 36 mm, el Sistema Fujifilm X-Trans APS-C, el Sistema Leica CL APS-C y los Sistemas Micro Cuatro Tercios de Panasonic y Olympus.

c) La Leica M 24 x 36 mm digital, representada en estos momentos sobre todo por la Leica M10, la Leica Monochrom y la Leica M10-P.

d) Las cámaras mirrorless EVF Fujifilm de serie X con sensor formato APS-C y el Sistema Leica CL APS-C. Son hoy en día junto a las cámaras Leica M digitales y sus ópticas, los sistemas fotográficos más relacionado con los principios fundamentales de Oscar Barnack, cuya piedra angular era la simbiosis entre cámaras muy pequeñas y ligeras y objetivos acoplables de dimensiones muy reducidas, en equilibrio con el cuerpo de cámara, criterio seguido en gran manera por Fuji con sus muy compactas cámaras y ópticas de serie X y tamaño de sensor similar al del formato cinematográfico 18 x 24 mm.

De hecho, Barnack intentó en un principio crear una Ur Leica para película de cine 18 x 24 mm de blanco y negro, pero no fue posible hacer ampliaciones sobre papel fotográfico más allá de 13 x 18 cm con calidad aceptable, por lo que decidió doblar su longitud hasta 36 mm, generando así el formato 24 x 36 mm con proporción áurea 2:3.


Oscar Barnack amaba tanto el formato 24 x 36 mm como el 18 x 24 mm, y tres años antes de la Ur Leica formato 24 x 36 mm, diseñó y construyó en Wetzlar en 1911 una cámara cinematográfica formato 18 x 24 mm realizada en aluminio, rodando películas para probar los proyectores hechos por su amigo Emil Mechau.

e) Las cámaras Olympus y Panasonic formato Micro Cuatro Tercios, con diminuto sensor tamaño 18 mm x 13.5 mm.

Curiosamente, aunque no utilizan el formato 24 x 36 mm ni el 18 x 24 mm, estas cámaras están también incluso más relacionadas con los principios de Oscar Barnack que las réflex y mirrorless EVF de formato 24 x 36 mm, ya que su muy pequeño tamaño y peso tanto de cuerpo de cámara como de ópticas acoplables en encomiable equilibrio, potencia notablemente sus capacidades fotografiando a pulso sin trepidación, así como un manejo muy cómodo y un uso prolongado durante muchas horas sin fatiga, conceptos todos que nacieron con la Leica II (Model D) mirrorless con telémetro de 1932, progenitora conceptual de todas las cámaras mirrorless compactas de sistema con ópticas intercambiables del siglo XXI.

De hecho,


Panasonic,


Olympus



y Fuji son marcas más maduras que Sony, Canon, Nikon y Leica en el ámbito de las cámaras mirrorless EVF con objetivos intercambiables, especialmente en lo que respecta a innovación tecnológica, ya que las dos primeras iniciaron su actividad en esta esfera en 2008, mientras que Fuji lo hizo en 2012.

Panasonic, Olympus y Fuji fueron las empresas pioneras en el lanzamiento al mercado de estas muy sofisticadas cámaras que son la referencia desde el punto de vista de avances tecnológicos, estabilizadores de imagen de cinco ejes, fps en AF continuo, video UK UHD a 60 fps y muchas más cosas, por lo que merecen pleno reconocimiento.

Por otra parte, a mi modesto entender el Canon 28-70 mm f/2 será con diferencia el objetivo más relevante de todos los mostrados durante la próxima Photokina Köln.

Nadie había diseñado ni fabricado hasta ahora un zoom standard profesional con abertura máxima f/2.
El zoom Canon 28-70 mm f/2 es sin duda un hito en la Historia de las Ópticas Fotográficas y todo indica que su calidad de imagen, incluso a plena abertura, será estratosférica sobre monopié o trípode y muy buena disparando a pulso.

En la época de la fotografía analógica, el potencial de un objetivo zoom de estas características se habría visto muy mermado, porque sus dimensiones y peso habrían hecho realmente difícil usarlo a pulso con películas químicas de sensibilidad inferior a ISO 800 fotografiando a pulso, por lo que la calidad de imagen se habría visto degradada, pero las grandes capacidades de la Canon EOS R a ISOS altos y muy altos realzarán notablemente el potencial de este objetivo disparando a pulso, aunque los resultados no alcanzarán el nivel de excelencia que los conseguidos sobre trípode o monopié.

Ni que decir tiene que un objetivo como éste puede alcanzar un rendimiento sensacional en géneros fotográficos como moda, retrato y fotorafía de producto, donse su máxima abertura f/2 puede marcar la diferencia a la hora de generar enfoque selectivo.

Este objetivo Canon 28-70 mm f/2 es probablemente el mayor tour de force óptico realizado durante los últimos cinco años junto con el Canon EF 11-24 mm f/4L USM, el Summilux-SL 50 mm f/1.4 ASPH, el Leica DG Elmarit 200 mm f/2.8 y el Olympus M. Zuiko Digital ED 300 mm f/4 IS Pro.

Se ha iniciado una nueva y trascendental etapa de la fotografía digital que va a revitalizar enormemente el mercado de cámaras y objetivos fotográficos, porque el contexto presente hace que todas y cada una de las marcas del sector fotográfico en sus distintos formatos tengan que hacer un ímprobo esfuerzo por ofrecer productos de primer nivel que generen excepcional calidad de imagen.

Y ello será muy beneficioso para los usuarios.