martes, 21 de octubre de 2014

RENÉ BURRI, UNO DE LOS MÁS GRANDES FOTÓGRAFOS DE LA HISTORIA, HA MUERTO

ENGLISH


El legendario fotógrafo suizo René Burri ha muerto en Zurich (Suiza) a la edad de 81 años, una triste noticia para los amantes de la buena fotografía, ya que ha sido uno de los más eximios fotoperiodistas de la Agencia Magnum desde que comenzó a trabajar con ella en 1955, con tan sólo 22 años de edad, convirtiéndose  en miembro de pleno derecho en 1959.

La famosa fotografía de Ernesto Che Guevara hecha por René Burri en La Habana en 1963 y que se convirtió en imagen icónica.

Leica M3 número 984743 con Summicron-M 50 mm f/2 número 1708377, una de las cámaras con las que René Burri hizo su mítica fotografía de Ernesto Che Guevara.

Tras una etapa de tres años como realizador de documentales con cámara de cine entre 1953 y 1955,  su carrera profesional como fotógrafo se inició a mediados de los años cincuenta, viajando entre 1956 y 1959 a Turquía, Egipto, Iraq, Jordania, Líbano, Italia, Francia, España, Grecia, Brasil y Japón como fotógrafo de Magnum, publicando reportajes en las revistas Camera, Du, Life, Look, Stern, Paris-Match, Epoca, Sunday Times y el New York Times.

Hombre de muy sólida formación artística, René Burri estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de Zurich (Suiza) de 1949 a 1953, teniendo como profesores a Hans Finsler, Alfred Willimann y Johannes Itten con los que profundizó sus conocimientos sobre pintura y composición, faceta esta última que potenciaría progresivamente a partir de 1954, año en que comenzó a usar cámaras Leica telemétricas de 35 mm (además de trabajar como operador de cámara cinematográfica para Walt Disney en Suiza, actividad que duraría hasta el año siguiente), consolidando su amistad con el genio Werner Bischof, a través del cual en 1955 entró en contacto con Magnum (tras la publicación de un excelente reportaje de Burri sobre la enseñanza a sordomudos, publicado en la revista Science & Vie), donde las fotografías de René Burri causaron un más que notable impacto, especialmente en David Seymour Chim, que se dio cuenta rápidamente de su inmenso talento y se convirtió en su principal mentor, consiguiéndole muchos trabajos, plenamente consciente de que ello potenciaría a Magnum, como así ocurrió.

La familia Ching Chung Hwa comiendo bajo el retrato de Mao Zedong en la comuna ´ Ma Cheo ´, a 40 km de Shanghai (China). Fotografía hecha por René Burri en 1964.

Las hojas de contactos de Burri incluso salieron airosas y con nota del duro examen de Henri Cartier-Bresson. Tal era su ojo fotográfico y maestría.

Y durante sus 60 años de carrera como fotógrafo profesional, René Burri ha cubierto con éxito una amplia gama de temas y sujetos, creando de manera consistente y periódica, semana tras semana, mes tras mes, grandes imágenes en las que además de su innegable don como fotoperiodista, fue un factor muy importante su capacidad de lucha para estar en los lugares adecuados en los momentos precisos, una innata capacidad de improvisación, saber ver la foto (ámbito en el que era un auténtico referente, con una mirada excepcional dotada con capacidad para transmitir opinión) y conseguir hacerla, que es lo más importante de todo, independientemente de la cámara y objetivo utilizados y los aspectos técnicos de su captación.

Carretera de Abud Dhabi a Dubai, a 10 kilómetros de Dubai. Fotografía hecha por René Burri en 1975.

Burri es un clásico de la fotografía, creador de soberbios retratos como los de Ernesto Che Guevara, Pablo Picasso, Le Corbusier, Julio Cortázar, Jean Renoir, Giacometti, etc, pero autor también de fabulosos reportajes como Los Gauchos para la revista Du (la revista ilustrada de mayor nivel cualitativo de la historia junto con Life, Camera y Leica World), su serie sobre la Construcción de Brasilia por el arquitecto Oscar Niemeyer en 1960, Die Deutschen en 1962, Sao Paulo en 1960 (incluyendo su famosa fotografía de varios hombres caminando sobre la azotea de un rascacielos), etc.

                             © René Burri / Magnum Photos

Y todo ello con inefables niveles de humildad y entusiasmo, ya que además de su grandeza como fotógrafo, René Burri fue un hombre de gran humanidad, cordial y accesible, que sabía estar en cada momento, las más veces sonriente, e impregnado de generosidad y de esperanza, pese a que presenció y fotografió en directo muchas de las guerras del siglo XX como la de Korea en 1951, la del Vietnam a mediados de los años sesenta, la de Camboya a principios de los setenta, la del Yom Kippur en 1973, la del Líbano en 1975, etc.

Transporte por aire de tropas sudvietnamitas cerca de Tan Hung Dong, en el Delta del Mekong. Vietnam. Fotografía hecha por René Burri en 1963.

Tras su consolidación como fotógrafo profesional durante la segunda mitad de los años cincuenta, el comienzo de la década de los sesenta supuso para Burri un punto de inflexión, realizando diferentes viajes a Korea y Japón, países de Extremo Oriente en los que permaneció durante muchos meses, evolucionando como fotógrafo e imbuyéndose de la filosofía y concepción vital asiáticos, potenciando una introspección que se vería reflejada en imágenes como las de dos monjes japoneses que se saludan inclinándose en las proximidades de la entrada a un templo sintoísta en Kyoto, complementadas por otras fotografías hechas dentro de dicho templo desde una distancia mucho más corta.

                             © René Burri / Magnum Photos

Gran fotografía de mujeres coreanas entreteniendo a soldados norteamericanos en Tae Song Dong (Corea del Sur) realizada por René Burri en 1961 con su Leica M2 y objetivo Summicron-M 35 mm f/2 SAWOM de 8 elementos en 6 grupos, disparando a f/2.8 y un vívido ejemplo de la máxima aspiración de todo buen fotoperiodista: volverse poco menos que invisible en mitad de la acción, pasando desapercibido y consiguiendo la foto. Puede apreciarse claramente en la imagen la gran pericia y fuerza mental de Burri, que es capaz de soportar la presión y el riesgo de ser visto, eligiendo el diafragma y velocidad más adecuados y sobre todo esperando el momento preciso y más significativo para apretar el botón liberador del obturador de su cámara formato 24 x 36 mm, justo un instante antes de que pueda ser detectado. 

                                  © Leica Camera AG

René Burri ha sido uno de los grandes maestros diacrónicos en el uso de cámaras telemétricas Leica de 35 mm, cuyo tamaño muy pequeño, dimensiones y peso muy livianos, ausencia de espejo basculante que permite una visión constante sin oscurecimiento alguno de la imagen en ningún momento, precisión de su telémetro incluso en condiciones de baja luminosidad, amplio surtido de ópticas fijas muy luminosas, brevísimo shutter lag (tiempo que transcurre desde que el fotógrafo aprieta el botón disparador hasta que se inicia la exposición) y obturador de seda encauchutada de sonoridad prácticamente imperceptible, permiten fotografiar a pulso sin trepidación con muy altos niveles de discreción. Todo ello potenciado sobre todo por la experiencia y talento de este maestro de la fotografía, convertía a las Leicas de visor directo (de las que Burri utilizó diferentes modelos como las M2, M3 y MP analógicas y las M9 y M9-P digitales) en herramientas fotográficas de primerísimo nivel. En la imagen aparece la Leica MP analógica de René Burri, fabricada en 2003. 

Con el tiempo, se convirtió en un reportero muy cosmopolita que viajó por toda Europa, Latinoamérica y Oriente Medio

El arquitecto Oscar Niemeyer construyendo Brasilia (Brasil). Fotografía hecha por René Burri en 1960.

El Ministerio de Salud. Río de Janeiro (Brasil). Fotografía hecha por René Burri en 1960.

Hans-Michael Koetzle, gran experto en la figura del genial fotógrafo suizo y autor del excelente libro René Burri Photographs publicado en 2004 por Editorial Phaidon Press Limited, con nada menos que 448 páginas. Koetzle ha sido durante décadas uno de los máximos impulsores en el conocimiento de la producción fotográfica de René Burri, no sólo en el ámbito editorial sino también en revistas ilustradas como Leica World, de la que fue director, y en cuyo número 1 de Enero de 2004 incluyó su porfolio Three Exhibitions.



Parque de Atracciones en Zurich (Suiza). Fotografía hecha por René Burri en 1981.


© Texto y Fotos José Manuel Serrano Esparza

RENÉ BURRI, ONE OF THE GREATEST PHOTOGRAPHERS IN HISTORY, HAS DIED

SPANISH


The legendary Swiss photographer René Burri has died in Zurich (Switzerland) at the age of 83 years, a sad piece of news for lovers of good photography, because he has been one of the most prominent photojournalists of Magnum Agency since he began working with it in 1955, becoming a full member in 1959.

The famous picture of Ernesto Che Guevara made by René Burri in Havana (Cuba) in 1963 and which became an icon of photography.

The Leica M3 camera Number 984743 with Summicron-M 50 mm f/2 Number 1708377, one of the cameras with which René Burri made his well-known photograph of Ernesto Che Guevara.  

The Ching Chung Hwa family having lunch under Mao Zedong´s portrait in the ´ Ma Cheo ´ commune, 40 km from Shanghai (China). Picture made by René Burri in 1964.

Road from Abu Dhabi to Dubai at 10 km from Dubai. Picture made by René Burri in 1975.

Airlift of South Vietnamese troops in Mekong Delta, near Tan Hung Dong. Vietnam. Picture made by René Burri in 1963.

The architect Oscar Niemeyer building Brasilia (Brazil). Picture made by René Burri in 1960.

Funfair in Zurich (Switzerland). Picture made by René Burri in 1981.


© Text and Photographs José Manuel Serrano Esparza

lunes, 13 de octubre de 2014

GERDA TARO FOTOREPORTERIN DE IRME SCHABER



NOTA DE EDITOR.-

Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Capa im Spanischen Bürgerkrieg, editado por Jonas Verlag en 2013, puede calificarse a nuestro entender como una obra que marca un antes y un después en el estudio de Gerda Taro como fotógrafa.

Su autora, Irme Schaber, máxima experta mundial en la fotoperiodista alemana de origen judío (que encontró una trágica muerte en la salida norte de Villanueva de la Cañada el 25 de Julio de 1937 durante la Batalla de Brunete al ser atropellada accidentalmente por un tanque republicano T-26B) y que comenzó sus muy profundos estudios sobre Gerda Taro a principios de los años noventa, ha escrito un libro de referencia de 245 páginas, fruto de un ímprobo trabajo de investigación de años y de una inmensa recopilación de datos procedentes de una pléyade de fuentes y distribuidos en 21 capítulos, veinte años después de la publicación de su primera biografía sobre Gerda Taro, escrita en 1994 y por la que recibió el Kodak Photo Book Prize y siete años después de ser curator invitada de la primera Exposición de Fotografías de Gerda Taro en el ICP de Nueva York en 2007.

Por otra parte, la documentación gráfica del libro es simplemente soberbia, con 224 ilustraciones, muchas de ellas fotografías inéditas, reproducidas con una excelente calidad, así como todo tipo de documentos, carnets de prensa, páginas de revistas de la época con imágenes hechas por Gerda Taro, hojas de contactos, etc, lo cual complementa muy bien el papel de primera calidad y muy adecuado gramaje de las páginas del libro, habiéndose puesto además mucho esmero en las tapas, de notable grosor y resistencia al paso del tiempo y acorde con la categoría de una obra de este nivel.

A destacar también el gran esfuerzo realizado por Jonas Verlag für Kunst und Literatur GmbH, desde hace décadas una de las más importantes editoriales del mundo desde su fundación en 1978, y que ha destacado tradicionalmente por el lanzamiento al mercado de libros de gran calado relacionados con la literature, el arte, la historia de la arquitectura y la fotografía.

Un libro pues fruto de un titánico esfuerzo, pasión por la fotografía e interés por la singularidad fotoperiodística y humana de la figura de Gerda Taro y en nuestra opinión un hito editorial y obra de lectura imprescindible para cualquier entusiasta de la fotografía o la historia interesado en su biografía, e inefable motivo de alegría, ya que poco a poco se va conociendo cada vez con mayor profundidad su notable dimensión como fotógrafa.

Obviamente, todo lo comentado en las líneas precedentes es con diferencia lo más importante y relevante, por lo que deseamos tanto a Irme Schaber como autora y a Jonas Verlag como editorial el mayor de los éxitos con este extraordinario libro y con otros que puedan aparecer en el futuro.


No obstante, también estamos muy tristes, porque en la página 120 del libro 


se hace referencia a la Finca de Villa Alicia, un kilómetro al sudoeste de Cerro Muriano, como el lugar donde Robert Capa hizo el 5 de Septiembre de 1936 varias fotografías durante una arenga en la que un jefe anarquista habla a abundantes milicianos, sin mencionar la fuente de la información, ya que dicha ubicación fue descubierta en 2010 por José Manuel Serrano Esparza.

De hecho, fue José Manuel Serrano Esparza quien tras muchos años de investigación, esfuerzo y viajes a la zona pudo ubicar todas las fotografías hechas por Capa durante la arenga en la Finca de Villa Alicia, situada aproximadamente un kilómetro al sudoeste del pueblo de Cerro Muriano.

Por tanto, el hallazgo de la ubicación en la Finca de Villa Alicia así como la información de que está situada aproximadamente un kilómetro al sudoeste del pueblo de Cerro Muriano han sido tomados de los distintos artículos que sobre dicha arenga aparecen desde 2010 en elrectanguloenlamano.blogspot.com, al que únicamente se hace referencia en la página 251 del libro en la sección Im Internet, sin que en ningún momento se explique que la persona que descubrió dicha ubicación en la Finca de Villa Alicia fue José Manuel Serrano Esparza en 2010, omisión que podría dar lugar a que los lectores creyeran erróneamente que fue Irme Schaber quien halló la localización.

Gerda Taro: Centenario de su Nacimiento e Identificación en Una Fotografía Hecha el 5 de Septiembre de 1936 en la zona de Cerro Muriano En este artículo publicado el 1 de Agosto de 2010 José Manuel Serrano Esparza informa por vez primera sobre su descubrimiento de la ubicación exacta de las fotografías de La Arenga en la Finca de Villa Alicia el 5 de Septiembre de 1936, así como de su hallazgo de Gerda Taro entre los milicianos.

Cerro Muriano: Identificación y Ubicación de 5 Fotografías Más Hechas por Capa y Taro y aparecidas en el Illustrated London News del 24/10/1936

Cerro Muriano: Hallada y Ubicada una Nueva Fotografía Hecha por Capa o Gerda Taro el 5 de Septiembre de 1936

Dos Fotografías Más Hechas por Gerda Taro en Cerro Muriano y Desconocidas Hasta Ahora, Descubiertas y Ubicadas: Momentos de Premuerte

Cerro Muriano: Descubierta y Ubicada una Nueva Fotografía Hecha por Robert Capa el 5 de Septiembre de 1936. Momentos de Premuerte ( I I )

Momentos de Premuerte ( I I I ): Descubierta la Autoría y Ubicación de Otra Fotografía hecha por Robert Capa en la Zona de Cerro Muriano el 5 de Septiembre de 1936


Por otra parte, en la página 121 del libro

aparece una de las fotos hechas por Capa en la Finca de Villa Alicia durante La Arenga el 5 de Septiembre de 1936, con un pie de foto 


en el que se dice que Gerda Taro está de pie entre varios milicianos y campesinos en mitad de la foto a la izquierda, una vez más sin que se cite la fuente de la información, ya que fue José Manuel Serrano Esparza la persona que descubrió por vez primera en 2010 a Gerda Taro entre dichos milicianos y campesinos armados, lo cual podría inducir a los lectores del libro a que creyeran erróneamente que fue Irme Schaber quien descubrió a Gerda Taro entre dichos milicianos y campesinos durante la arenga del jefe anarquista visible en la imagen. 

Del mismo modo, en la página 120 del libro, en la parte inferior de la columna de la derecha se dice que puede verse a Gerda Taro a la izquierda en una de las fotos:

Auf einem Bilder ist am linken Bildrand Gerda taro zu entdecken, die inmitten der konzentriert zuhörenden Milizionäre stand und von da aus fotografierte.

En una de sus fotografías (se refiere a Robert Capa) puede verse a Gerda Taro en el borde izquierdo de la imagen entre milicianos que escuchan de pie mientras son fotografiados.

Una vez más sin mencionar la fuente de la información, ya que fue José Manuel Serrano Esparza quien en 2010 descubrió a Gerda Taro a la izquierda entre los milicianos. 


Por tanto, fue José Manuel Serrano Esparza quien descubrió en 2010 a Gerda Taro a la izquierda, mirando y escuchando atentamente a dicho jefe anarquista con gorro de la CNT con una cartera de cuero colgada de su hombro izquierdo y hablando a los milicianos desde una posición elevada subido a un tonel. En este artículo José Manuel Serrano Esparza informa además por primera vez de su descubrimiento de la ubicación de la fotografía en la Finca de Villa Alicia, aproximadamente un kilómetro al suroeste del pueblo de Cerro Muriano.

En otro orden de cosas, en la página 120 del libro Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Capa im Spanischen Bürgerkrieg 


se dice que la Finca era importante para la defensa de las colinas próximas, una vez más sin mencionar la fuente de la información, 


que aparece desde 2010 en los diferentes artículos escritos por José Manuel Serrano Esparza sobre este tema en elrectanguloenlamano.blogspot.com en los que hay además abundantes fotografías de ambas colinas hechas por José Manuel Serrano Esparza.

Se trata de las cotas Torréaboles, de 692 m de altura (junto a la Finca de Villa Alicia) y Las Malagueñas, de 589 m de altura (aproximadamente a un km de distancia de la Finca de Villa Alicia, pero en la que se halla el puesto de mando avanzado republicano en la zona con los comandantes Juan Bernal, José Balibrea, Gerardo Armentia y Aviraneta). 

La cima de Torreárboles estaba siendo defendida en esos momentos por abundantes contingentes de fuerzas regulares republicanas y milicianos que luchaban contra tropas franquistas que atacaban ya su vertiente sur (la que da a Córdoba), mientras que la vertiente norte, adyacente  a la Finca de Villa Alicia y zona de muy probable maniobra envolvente (como así ocurrió) era defendida por los milicianos que aparecen en la serie de fotografías de La Arenga, cuya misión era intentar proteger las espaldas de sus compañeros situados en lo alto de Torréarboles. 


Esta zona de la Finca de Villa Alicia fue con diferencia la más peligrosa el 5 de Septiembre de 1936, ya que la táctica de guerra colonial africana de las tropas franquistas, muy experimentadas en combate, requería el avance muy rápido a través de la zona de maniobra envolvente, las más veces sin hacer prisioneros, algo de lo que ya habían sido informados los milicianos que aparecen en imagen (anarquistas alcoyanos de la CNT y de la FAI), Robert Capa y Gerda Taro, que arriesgaron sus vidas haciendo fotos en aquellos momentos. 

Legionarios del Ejército de Africa recién llegados a Andalucía a finales de Julio de 1936. Desde un punto de vista militar eran infantería de choque de élite, con una amplísima experiencia en guerra colonial en Africa, durísimos en la batalla, muy diestros en el manejo de las armas y con una muy alta moral de combate. De ello se infiere que los milicianos que aparecen en las fotos de La Arenga hechas por Capa (y algunas probablemente por Gerda Taro) tuvieron que enfrentarse a tropas muy profesionales, sin absolutamente ninguna posibilidad, y aguantaron todo lo que pudieron, ya que se trataba de hombres procedentes de las profesiones por entonces más comunes (campesinos, albañiles, carpinteros, fontaneros, electricistas, poceros, conductores, impresores, mecánicos, etc), obviamente sin adiestramiento militar alguno ni pericia en el manejo de las armas, por lo que la lucha era desproporcionada y terminaba la mayoría de veces con victoria de las tropas franquistas, como así ocurrió en la Finca de Villa Alicia, Torreárboles y Las Malagueñas el 5 de Septiembre de 1936 y el pueblo de Cerro Muriano el 6 de Septiembre de dicho año, acciones en las que participaron dos jefes legionarios con enorme experiencia en combate: el comandante Sagrado (al mando de la columna atacante franquista de la izquierda) y el comandante Álvarez Rementería (al mando de la columna central del ataque franquista) bajo el mando global del general Varela.

Ello da idea de lo que suponía para los milicianos que aparecen en las fotos de La Arenga el estar al mediodía del 5 de Septiembre de 1936 en la Finca de Villa Alicia (un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano), plenamente conocedores de que dichas tropas franquistas estaban a punto de atacarles.


Soldado de Tabor de Regulares del Ejército de Africa. Los Regulares constituían junto con los Legionarios la élite de la infantería de choque del Ejército de Africa y sus soldados marroquíes fueron muy temidos durante la Guerra Civil Española no sólo por su tremenda ferocidad en los combates luchando siempre a muerte en primera línea de fuego con bayoneta calada, sino por su enorme velocidad y precisión a la hora de realizar las maniobras envolventes que aniquilaban con frecuencia a las unidades enemigas y durante las cuales habitualmente no se hacían prisioneros, así como por su gran puntería con sus fusiles y mosquetones Mauser calibre 7 x 57 mm.

Si tenemos también en cuenta que durante el ataque de las tropas franquistas del día 5 de Septiembre de 1936, el mismísimo coronel Sáenz de Buruaga (máximo especialista en maniobras envolventes del Ejército de Africa) atacó al mando de un tabor de regulares de Melilla, apoyado por el Comandante Gerardo Figuerola (otro mando franquista con muchos años de experiencia en combate en Africa) con el Escuadrón de Regulares de Ceuta nº 3 y el Escuadrón de Regulares de Alhucemas, entenderemos aún mejor lo que suponía para Robert Capa, Gerda Taro y los milicianos que aparecen en las fotografías de la serie La Arenga el estar en la Finca de Villa Alicia en esos momentos, sabedores ya de que las tropas profesionales franquistas del Ejército de Africa estaban a punto de lanzarse sobre ellos, por lo que en las imágenes de este grandioso reportaje de La Arenga, se aprecia en los milicianos anarquistas de la CNT y la FAI de Alcoy y en los milicianos andaluces que aparecen en imagen (algunos de ellos extremadamente jóvenes) un inevitable nerviosismo, temor por dejar sin padre a sus mujeres e hijos, stress y sudor a raudales catalizado por la muy alta temperatura, afán por combatir la tensión fumando por parte de algunos, enorme nivel de furia en los dos oradores (no uno) que pronuncian la arenga, gestos de desesperanza, frote de uñas, respiración acelerada, algunos rostros que revelan rabia en su expresión facial, algunas escopetas de caza de la época cuyo alcance eficaz es de unos 50 metros, mientras que un legionario o soldado de tabor de regulares puede matar con precisión con su fusil Mauser hasta unos 600 metros con relativa facilidad, etc. 

Las imágenes de la serie La Arenga (formada por 12 fotografías, nueve hechas por Capa y tres por Gerda Taro o Capa) son durísimas, muy significativas, captadas con gran maestría y sensibilidad , y muestran a unos hombres procedentes del contexto laboral mísero de la época, caracterizado por la sobreexplotación, el trabajar un promedio de doce, catorce e incluso más por un jornal mísero que conlleva una alimentación deficitaria basada mayormente en pan, legumbres y huevos, condiciones sanitarias e higiénicas las más veces deplorables, muchas horas extras no pagadas bajo la permanente amenaza del despido a la más mínima protesta, hijos que han de empezar a trabajar a los nueve y diez años para ayudar a la familia a subsistir, muy alta tasa de analfabetismo, carencia prácticamente total de oportunidades profesionales para la mujer, envejecimiento muy prematuro tanto de hombres como de mujeres debido a los extenuantes turnos de trabajo, generalmente en fábricas o en las tareas del campo de sol a sol ... 

Han decidido quedarse y enfrentarse a la que es en esos momentos la infantería profesional de choque más experimentada del mundo. 

Gerda Taro está absolutamente alucinada. 

Capa también.

Momentos de PreMuerte ( I ). Imagen 1. Fotografía hecha por Gerda Taro o Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.


Momentos de PreMuerte ( I ). Imagen 2. Fotografía hecha por Gerda Taro o Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.


Momentos de PreMuerte ( I I ). Fotografía hecha por Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.


Momentos de PreMuerte ( I I I ). Fotografía hecha por Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.

GERDA TARO FOTOREPORTERIN BY IRME SCHABER




EDITOR NOTE
Spanish

Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Capa im Spanischen Bürgerkrieg. Die Biografie, published by Jonas Verlag, can be considered in our view as a milestone in the studies on Gerda Taro as a photographer.

Her author Irme Schaber, the greatest expert in the world on the German photojournalist from Jewish descent (who had a tragic death at the north exit of Villanueva de la Cañada on July 25, 1937 during the Battle of Brunete) and who began her deep research on Gerda Taro in early nineties, has written a 245 pages reference-class book fruit of a  strenuous effort of investigation throughout many years and a huge gleaning of data coming from a pleiad of different sources and distributed in twenty-one chapters, twenty years after her first biography on Gerda Taro written in 1994 and for which she won the Kodak Photo Book Prize and seven after being guest curator of the first Gerda Taro Exhibition at the ICP of New York in 2007.

On the other hand, the graphic documentation of the book is simply superb, encompassing 224 illustrations, many of them being unpublished photographs hitherto and reproduced with a top-notch quality along with all kind of documents, press cards, pages of magazines of the time featuring pictures made by Gerda Taro, contacts sheets, etc, wisely enhancing the first-rate paper and very adequate weight of the book pages, with a painstaking labour having likewise been made in the manufacturing of the front and back covers, sporting a big thickness and resistance to the elapse of time and consistent with the category of a work of this level.

Therefore, it must be also highlighted the great effort made by Jonas Verlag für Kunst und Literatur, which has been one of the most important publishers around the world since its foundation in 1978 and has traditionally excelled at the launching into market of far-reaching books related to literature, art, architecture history and photography.

Hence, this is a book being born from a huge endeavour, passion and love for photography and interest for the photojournalistic and human singularity of the figure of Gerda Taro, and in our standpoint a must-read book for any enthusiast of photography or history craving for getting exceedingly lavish information about Gerda Taro´s lifetime and professional evolution and an unutterable reason for joy, since little by little Gerda Taro´s stature as a photojournalist is being known more in-depth.

Obviously, all the things commented in the preceding lines are by far the most significant and relevant ones, so we do wish both Irme Schaber as an author and Jonas Verlag as an editorial every success regarding this extraordinary book and others which could appear hereafter.


But we are also very sad, because on page 120 of the book 


there is a reference to the Finca de Villa Alicia, one kilometer in the southwest of Cerro Muriano as the place where Robert Capa made on September 5, 1936 some pictures during a harangue in which an anarchist chief speaks to abundant militiamen, without mentioning the source of the information, because that location was discovered in 2010 by José Manuel Serrano Esparza.

As a matter of fact, it was José Manuel Serrano Esparza the person who after many years of research, strenuous effort and a number of travels to Cerro Muriano area could locate in the Finca de Villa Alicia, placed around one kilometer in the southwest of Cerro Muriano village, all the pictures of the harangue photographed by Capa on September 5, 1936.

Therefore, the discovery of the exact location in the Finca of Villa Alicia along with the information that it is around one kilometer in the southwest of Cerro Muriano have been gleaned from the different articles on that harangue appearing from 2010 in elrectanguloenlamano.blogspot.com, which is only cited on page 251 at the end of the book in its Im Internet section, without explaining at any moment that the person who discovered the location of The Harangue in the Finca of Villa Alicia was José Manuel Serrano Esparza in 2010, an omission which could make the readers of the book think wrongly that it was Irme Schaber the person who found the location in the Finca of Villa Alicia.

Gerda Taro: Centenary of Her Birth and Identification on a September 5, 1936 Picture Made in Cerro Muriano Area In this article published on August 1, 2010 José Manuel Serrano Esparza reports for the first time about his discovery of the exact location of the pictures of The Harangue made on September 5, 1936 in the Finca of Villa Alicia, approximately one kilometer in the south of Cerro Muriano, as well as reporting his finding of Gerda Taro among the militiamen.

Cerro Muriano: Identification and Location of Five More Photographs Made by Capa and Taro and Appeared in the 24/10/1936 Illustrated London News

Cerro Muriano: A New Photograph Made by Capa or Gerda Taro on September 5, 1936 Found and Located

Two More Pictures Made By Gerda Taro in Cerro Muriano and Unknown Till Now Discovered and Located: Moments of PreDeath

Cerro Muriano: Discovered and Located a New Photograph Made by Robert Capa on September 5, 1936. Moments of PreDeath ( I I )

Moments of PreDeath ( I I I ): Discovered the Authorship and Location of Another Picture Made by Robert Capa in Cerro Muriano Area on September 5, 1936

On the other hand, on page 121 of the book


appears one of the photographs made by Capa during the harangue in the Finca de Villa Alicia on September 5, 1936, with a caption 


in which it is said that Gerda Taro is standing among a lot of militiamen and peasants in the middle of the picture on the left, once more without mentioning the source of the information, because it was José Manuel Serrano Esparza the person who made that finding in 2010, which could make the readers wrongly think that it was Irme Schaber the person who discovered Gerda Taro among the militiamen and armed peasants during the harangue of the anarchist chief visible in the image.

In the same way, on page 120 of the book, on the lower right column it is said that Gerda Taro can be seen in one of the photos on the left side:

Auf einem seiner Bilder ist am linken Bildrand Gerda Taro zu entdecken, die inmitten der konzentriert zuhörenden Milizionäre stand und von da aus fotografierte. 

In one of his pictures can be seen Gerda taro in the left border of the image among standing militiamen while they are photographed.

Once again without mentioning the source of the information, because it was José Manuel Serrano Esparza who in 2010 discovered Gerda Taro on the left among the militiamen.


Therefore, it was José Manuel Serrano Esparza the person who discovered in 2010 for the first time Gerda Taro on the left, looking at the anarchist chief (wearing a CNT cap, with a big leather bag hanging from his left shoulder) and listening to his speech delivered from an elevated position climbed on a large barrel.  In this article José Manuel Serrano Esparza also reports for the first time his discovery of the exact location of the picture in the Finca de Villa Alicia, approximately one kilometer in the southwest of Cerro Muriano village.

Moreover, on page 120 of the book Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Cap im Spanishen Bürgerkrieg 


it is also said that the Finca was important for the defense of the nearby hills, once again without mentioning the source of the information, which appears in the different articles on this subject written by José Manuel Serrano Esparza since 2010 in elrectanguloenlamano.blogspot.com


Those hills are Torreárboles featuring a height of 692 m (beside the Finca of Villa Alicia) and Las Malagueñas featuring a height of 589 m (being at a distance of approximately 1 km rom the Finca de Villa Alicia, but in which was the Republican advanced command post in the area, with the majors Juan Bernal, José Balibrea, Gerardo Armentia and Aviraneta).

The summit of Torreárboles hill was being defended at those moments by abundant contingents of Republican regular forces and militiamen fighting against the Francoist troops attacking its south side (the one nearest to Córdoba City), while the north side, adjacent to the Finca de Villa Alicia and area of highly probable encircling manoeuver (as it happened) was defended by the militiamen appearing in The harangue series of pictures, and whose mission was trying to protect the back of their comrades located on top of Torreárboles hill.


This zone of Finca de Villa Alicia was by far the most dangerous one on September 5, 1936, because the ruthless African colonial war carried out by the very experienced in combat Francoist troops, required a exceedingly fast advance across the encircling manoeuver area, most times without doing prisoners, something already known by the militiamen appearing in image (both Alcoyanos and Andalusian peasants), Robert Capa and Gerda Taro, who risked their lives getting pictures there at those moments.


Legionnaries from the Army of Africa just arrived at Andalusia in late July 1936. From a military viewpoint they were clash elite infantry featuring a huge experience in ruthless colonial war in Africa, being very tough in fight, exceedingly skillful in the handling of guns and had a very high combat morale. Therefore, the militiamen appearing in the pictures of The Harangue made by Capa (and a few ones probably by Taro) had to face highly professional troops, with no chance whatsoever, and they withstood them all they could, since they were men belonging to the most common occupations at the time (peasants, masons, carpenters, plumbers, electricians, sewermen, drivers, printers, mechanics, etc), obviously lacking any military drill or prowess in the handle of guns, so the fight was uneven from scratch and vast majority of times ended with victory of the Francoist troops, as happened in the Finca de Villa Alicia, Torreárboles hill and Las Malagueñas hill on September 5, 1936 and in the village of Cerro Muriano on September 6, 1936, actions in which took part two highly experienced legionnaries commanders with many years of combat experience; major Sagrado (commanding the left Francoist attacking column coming from Córdoba city) and major Álvarez Rementería (commanding the central column of the Francoist attack) under the global command of general Varela.

It provides an idea of what meant for the militiamen depicted in the pictures of the series The Harangue to be at midday of September 5, 1936 in the Finca de Villa Alicia (one kilometer in the southwest of Cerro Muriano), utterly aware about the fact that those Francoist troops were about to attack them.


Soldier of Tabor of Regulares from the Army of Africa. The Regulares Moroccan soldiers made up with the legionnaries the elite clash infantry of the Army of Africa and his men were very feared during the Spanish Civil War not only because of their tremendous ferocity in combats, always fighting to the death in front line with fixed bayonets, but also for their amazing speed and accuracy on performing the encircling manoeuveres which often annihilated enemy units and during which prisoners weren´t made, without forgetting their great marksmanship with their Mauser 7 x 57 mm caliber rifles.

If we also bear in mind that during the attack of the Francoist three columns departing from Córdoba city on September 5, 1936, colonel Sáenz de Buruaga himself (top expert in encircling manoeuvers of the Army of Africa) had the command of the right attacking column and made his onslaught with a Tabor of Regulares from Melilla, being supported by major Gerardo Figuerola (another Francoist commander featuring a lot of years of combat experience in Africa) with the Squadron of regulares of Ceuta nº 3 and the Squadron of regulares of Alhucemas, we can understand even better what meant for Robert Capa, Gerda Taro and the militiamen appearing in the The Harangue series of pictures  to be in the Finca de Villa Alicia at those moments, already knowing that the professional Francoist troops of the Army of Africa were on the brink of assaulting them, so in the images of this amazing reportage of The Harangue, can be seen both in the CNT and FAI anarchist militiamen from Alcoy (Alicante) and the Andalusian militiamen (mostly armed peasants) an inevitable fidgety, fear of leaving his wife and children without a father, tons of stress and sweat enhanced by the very high temperature, efforts to reduce the anxiety through smoking in some of them, a huge level of rage in the two anarchist chiefs giving the harangue (not one), gestures of despair, nails rubbing, some gunshots of the time whose efficient range doesn´t exceed 50 meters, while a legionary or Tabor of Regulares Moroccan soldier can accurately kill a man in a relatively easy way up to a distance of 600 meters, etc.

The pictures of The Harangue reportage (made up by twelve images, nine by Capa and three by Gerda Taro or Capa) are exceedingly hard and meaningful, made with great mastery and sensitiveness and show men coming from the miserable working context of that epoch, marked by the overexploitation, to work a daily average of twelve, fourteen and even more hours for a paltry salary resulting in a deficient feeding mostly based on bread, legumes and eggs, shameful sanitary and hygienic conditions, a lot of not paid overtime under the permanent menace of being sacked at the minimum protest, sons and daughters who have to start working at the age of nine or ten years to help their families to survive, very high percentage of illiteracy, almost utter lack of professional opportunities for women, premature aging in men and women as a consequence of exhausting working shifts usually in factories or in the countryside from dawn to dusk …

They have decided to stay there, in the Finca of Villa Alicia, and fight against the troops that are at the moment the most experienced infantry in existence, knowing in advance that there is a very high probability of death for them in the battle.

Gerda Taro is utterly stunned and thrilled.

Capa too. 


Moments of PreDeath ( I ). Picture 1. Photograph made by Gerda taro or Robert Capa during The Harangue in the Finca of Villa Alicia (one kilometer in the south of Cerro Muriano) on September 5, 1936. The authorship and location of this photograph was discovered by José Manuel Serrano Esparza.

Moments of PreDeath ( I ). Picture 2. Photograph made by Gerda Taro or Robert Capa during The Harangue in the Finca of Villa Alicia (one kilometer in the south of Cerro Muriano) on September 5, 1936. The authorship and location of this photograph was discovered by José Manuel Serrano Esparza. 



Moments of PreDeath ( I I ). Picture made by Robert Capa during The Harangue in the Finca of Villa Alicia (one kilometer in the south of Cerro Muriano) on September 5, 1936. The authorship and location of this photograph was discovered by José Manuel Serrano Esparza.

Moments of PreDeath ( I I I ). Picture made by Robert Capa during The Harangue in the Finca of Villa Alicia (one kilometer in the south of Cerro Muriano) on September 5, 1936. The authorship and location of this photograph was discovered by José Manuel Serrano Esparza.