lunes, 13 de octubre de 2014

GERDA TARO FOTOREPORTERIN DE IRME SCHABER

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NOTA DE EDITOR.-

Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Capa im Spanischen Bürgerkrieg, editado por Jonas Verlag en 2013, puede calificarse a nuestro entender como una obra que marca un antes y un después en el estudio de Gerda Taro como fotógrafa.

Su autora, Irme Schaber, máxima experta mundial en la fotoperiodista alemana de origen judío (que encontró una trágica muerte en la salida norte de Villanueva de la Cañada el 25 de Julio de 1937 durante la Batalla de Brunete al ser atropellada accidentalmente por un tanque republicano T-26B) y que comenzó sus muy profundos estudios sobre Gerda Taro a principios de los años noventa, ha escrito un libro de referencia de 245 páginas, fruto de un ímprobo trabajo de investigación de muchos años y de una inmensa recopilación de datos procedentes de una pléyade de fuentes y distribuidos en 21 capítulos, veinte años después de la publicación de su primera biografía sobre Gerda Taro, escrita en 1994 y por la que recibió el Kodak Photo Book Prize, y siete años después de ser curator invitada de la primera Exposición de Fotografías de Gerda Taro en el ICP de Nueva York en 2007.

Por otra parte, la documentación gráfica del libro es simplemente soberbia, con 224 ilustraciones, muchas de ellas fotografías inéditas, reproducidas con una excelente calidad, así como todo tipo de documentos, carnets de prensa, páginas de revistas de la época con imágenes hechas por Gerda Taro, hojas de contactos, etc, lo cual complementa muy bien el papel de primera calidad y muy adecuado gramaje de las páginas del libro, habiéndose puesto además mucho esmero en las tapas, de notable grosor y resistencia al paso del tiempo y acorde con la categoría de una obra de este nivel.

A destacar también el gran esfuerzo realizado por Jonas Verlag für Kunst und Literatur GmbH, un referente en calidad, diseño y contenido desde su fundación en 1978, y que ha destacado tradicionalmente por el lanzamiento al mercado de libros de gran calado relacionados con la literatura, el arte, la historia de la arquitectura y la fotografía. 

Un libro pues producto de un titánico esfuerzo, pasión por la fotografía e interés por la singularidad fotoperiodística y humana de la figura de Gerda Taro y en nuestra opinión un hito editorial y obra de lectura imprescindible para cualquier entusiasta de la fotografía o la historia interesado en su biografía, e inefable motivo de alegría, ya que poco a poco se va conociendo cada vez con mayor profundidad su notable dimensión como fotógrafa, por lo que deseamos tanto a Irme Schaber como autora y a Jonas Verlag como editorial el mayor de los éxitos con este extraordinario libro y con otros que puedan aparecer en el futuro.


No obstante, también estamos muy tristes, porque en la página 120 del libro 


se hace referencia a la Finca de Villa Alicia, un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano, como el lugar donde Robert Capa hizo el 5 de Septiembre de 1936 varias fotografías durante una arenga en la que un jefe anarquista habla a abundantes milicianos, sin mencionar la fuente de la información, ya que dicha ubicación en la Finca de Villa Alicia fue descubierta en 2010 por José Manuel Serrano Esparza.

De hecho, fue José Manuel Serrano Esparza quien tras muchos años de investigación, esfuerzo y viajes a la zona pudo ubicar en la Finca de Villa Alicia, aproximadamente un kilómetro al suroeste del pueblo de Cerro Muriano, las fotografías hechas por Capa durante dicha arenga.

Por tanto, el hallazgo de la ubicación en la Finca de Villa Alicia así como la información de que está situada aproximadamente un kilómetro al suroeste del pueblo de Cerro Muriano han sido tomados de los distintos artículos que sobre dicha arenga aparecen desde 2010 en elrectanguloenlamano.blogspot.com, al que únicamente se hace referencia en la página 251 del libro en la sección Im Internet, sin que en ningún momento se explique que la persona que descubrió dicha ubicación en la Finca de Villa Alicia fue José Manuel Serrano Esparza en 2010, omisión que podría dar lugar a que los lectores creyeran erróneamente que fue Irme Schaber quien halló la localización.

Gerda Taro: Centenario de su Nacimiento e Identificación en Una Fotografía Hecha el 5 de Septiembre de 1936 en la zona de Cerro Muriano En este artículo publicado el 1 de Agosto de 2010 José Manuel Serrano Esparza informa por vez primera sobre su descubrimiento de la ubicación exacta de las fotografías de La Arenga en la Finca de Villa Alicia el 5 de Septiembre de 1936, así como de su hallazgo de Gerda Taro entre los milicianos.

Cerro Muriano: Identificación y Ubicación de 5 Fotografías Más Hechas por Capa y Taro y aparecidas en el Illustrated London News del 24/10/1936

Cerro Muriano: Hallada y Ubicada una Nueva Fotografía Hecha por Capa o Gerda Taro el 5 de Septiembre de 1936

Dos Fotografías Más Hechas por Gerda Taro en Cerro Muriano y Desconocidas Hasta Ahora, Descubiertas y Ubicadas: Momentos de Premuerte

Cerro Muriano: Descubierta y Ubicada una Nueva Fotografía Hecha por Robert Capa el 5 de Septiembre de 1936. Momentos de Premuerte ( I I )

Momentos de Premuerte ( I I I ): Descubierta la Autoría y Ubicación de Otra Fotografía hecha por Robert Capa en la Zona de Cerro Muriano el 5 de Septiembre de 1936

Por otra parte, en la página 121 del libro

aparece una de las fotos hechas por Capa en la Finca de Villa Alicia durante La Arenga el 5 de Septiembre de 1936, con un pie de foto 


en el que se dice que Gerda Taro está de pie entre varios milicianos y campesinos en mitad de la foto a la izquierda, una vez más sin que se cite la fuente de la información, ya que fue José Manuel Serrano Esparza la persona que descubrió por vez primera en 2010 a Gerda Taro a la izquierda entre dichos milicianos y campesinos armados, lo cual podría inducir a los lectores del libro a que creyeran erróneamente que fue Irme Schaber quien descubrió a Gerda Taro entre dichos milicianos y campesinos durante la arenga del jefe anarquista visible en la imagen. 

Del mismo modo, en la página 120 del libro, en la parte inferior de la columna de la derecha se dice que puede verse a Gerda Taro a la izquierda en una de las fotos:

Auf einem Bilder ist am linken Bildrand Gerda taro zu entdecken, die inmitten der konzentriert zuhörenden Milizionäre stand und von da aus fotografierte.

En una de sus fotografías (se refiere a Robert Capa) puede verse a Gerda Taro en el borde izquierdo de la imagen entre milicianos que escuchan de pie mientras son fotografiados.

Una vez más sin mencionar la fuente de la información, ya que fue José Manuel Serrano Esparza quien en 2010 descubrió a Gerda Taro a la izquierda entre los milicianos. 


Por tanto, fue José Manuel Serrano Esparza quien descubrió en 2010 a Gerda Taro a la izquierda, mirando y escuchando atentamente a dicho jefe anarquista con gorro de la CNT con una cartera de cuero colgada de su hombro izquierdo y hablando a los milicianos desde una posición elevada subido a un tonel. En este artículo José Manuel Serrano Esparza informa además por primera vez de su descubrimiento de la ubicación de la fotografía en la Finca de Villa Alicia, aproximadamente un kilómetro al suroeste del pueblo de Cerro Muriano.

En otro orden de cosas, en la página 120 del libro Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Capa im Spanischen Bürgerkrieg 


se dice que la Finca era importante para la defensa de las colinas próximas, una vez más sin mencionar la fuente de la información, 


que aparece desde 2010 en los diferentes artículos escritos por José Manuel Serrano Esparza sobre este tema en elrectanguloenlamano.blogspot.com en los que hay además abundantes fotografías de ambas colinas hechas por José Manuel Serrano Esparza.

Se trata de las cotas Torréaboles, de 692 m de altura (junto a la Finca de Villa Alicia) y Las Malagueñas, de 589 m de altura (aproximadamente a un km de distancia de la Finca de Villa Alicia, pero en la que se halla el puesto de mando avanzado republicano en la zona con los comandantes Juan Bernal, José Balibrea, Gerardo Armentia y Aviraneta). 

La cima de Torreárboles estaba siendo defendida en esos momentos por abundantes contingentes de fuerzas regulares republicanas y milicianos que luchaban contra tropas franquistas que atacaban ya su vertiente sur (la que da a Córdoba), mientras que la vertiente norte, adyacente  a la Finca de Villa Alicia y zona de muy probable maniobra envolvente (como así ocurrió) era defendida por los milicianos que aparecen en la serie de fotografías de La Arenga, cuya misión era intentar proteger las espaldas de sus compañeros situados en lo alto de Torréarboles. 


Esta zona de la Finca de Villa Alicia fue con diferencia la más peligrosa el 5 de Septiembre de 1936, ya que la táctica de guerra colonial africana de las tropas franquistas, muy experimentadas en combate, requería el avance muy rápido a través de la zona de maniobra envolvente, las más veces sin hacer prisioneros, algo de lo que ya habían sido informados los milicianos que aparecen en imagen (anarquistas alcoyanos de la CNT y de la FAI y campesinos andaluces), Robert Capa y Gerda Taro, que arriesgaron sus vidas haciendo fotos en aquellos momentos. 

Legionarios del Ejército de Africa recién llegados a Andalucía a finales de Julio de 1936. Desde un punto de vista militar eran infantería de choque de élite, con una amplísima experiencia en guerra colonial en Africa, durísimos en la batalla, muy diestros en el manejo de las armas y con una muy alta moral de combate. De ello se infiere que los milicianos que aparecen en las fotos de La Arenga hechas por Capa (y algunas probablemente por Gerda Taro) tuvieron que enfrentarse a tropas muy profesionales, sin absolutamente ninguna posibilidad, y aguantaron todo lo que pudieron, ya que se trataba de hombres procedentes de las profesiones por entonces más comunes (campesinos, albañiles, carpinteros, fontaneros, zapateros, electricistas, poceros, conductores, impresores, mecánicos, etc), obviamente sin adiestramiento militar alguno ni pericia en el manejo de las armas, por lo que la lucha era desproporcionada y terminaba la mayoría de veces con victoria de las tropas franquistas, como así ocurrió en la Finca de Villa Alicia, Torreárboles y Las Malagueñas el 5 de Septiembre de 1936 y el pueblo de Cerro Muriano el 6 de Septiembre de dicho año, acciones en las que participaron dos jefes legionarios con enorme experiencia en combate: el comandante Sagrado (al mando de la columna atacante franquista de la izquierda) y el comandante Álvarez Rementería (al mando de la columna central del ataque franquista) bajo el mando global del general Varela.

Ello da idea de lo que suponía para los milicianos que aparecen en las fotos de La Arenga el estar al mediodía del 5 de Septiembre de 1936 en la Finca de Villa Alicia (un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano), plenamente conocedores de que dichas tropas franquistas estaban a punto de atacarles.


Soldado de Tabor de Regulares del Ejército de Africa. Los Regulares constituían junto con los Legionarios la élite de la infantería de choque del Ejército de Africa y sus soldados marroquíes fueron muy temidos durante la Guerra Civil Española no sólo por su tremenda ferocidad en los combates luchando siempre a muerte en primera línea de fuego con bayoneta calada, sino por su enorme velocidad y precisión a la hora de realizar las maniobras envolventes que aniquilaban con frecuencia a las unidades enemigas y durante las cuales habitualmente no se hacían prisioneros, así como por su gran puntería con sus fusiles y mosquetones Mauser calibre 7 x 57 mm.

Si tenemos también en cuenta que durante el ataque de las tropas franquistas del día 5 de Septiembre de 1936, el mismísimo coronel Sáenz de Buruaga (máximo especialista en maniobras envolventes del Ejército de Africa) atacó al mando de un tabor de regulares de Melilla, apoyado por el Comandante Gerardo Figuerola (otro mando franquista con muchos años de experiencia en combate en Africa) con el Escuadrón de Regulares de Ceuta nº 3 y el Escuadrón de Regulares de Alhucemas, entenderemos aún mejor lo que suponía para Robert Capa, Gerda Taro y los milicianos que aparecen en las fotografías de la serie La Arenga el estar en la Finca de Villa Alicia en esos momentos, sabedores ya de que las tropas profesionales franquistas del Ejército de Africa estaban a punto de lanzarse sobre ellos, por lo que en las imágenes de este grandioso reportaje de La Arenga, se aprecia en los milicianos anarquistas de la CNT y la FAI de Alcoy y en los milicianos andaluces que aparecen en imagen (algunos de ellos extremadamente jóvenes) un inevitable nerviosismo, temor por dejar sin padre a sus mujeres e hijos, stress y sudor a raudales catalizado por la muy alta temperatura, afán por combatir la tensión fumando por parte de algunos, enorme nivel de furia en los dos oradores (no uno) que pronuncian la arenga, gestos de desesperanza, frote de uñas, respiración acelerada, algunos rostros que revelan rabia en su expresión facial, algunas escopetas de caza de la época cuyo alcance eficaz es de unos 50 metros, mientras que un legionario o soldado de tabor de regulares puede matar con precisión con su fusil Mauser hasta unos 600 metros con relativa facilidad, etc. 

Las imágenes de la serie La Arenga (formada por 12 fotografías, nueve hechas por Capa y tres por Gerda Taro o Capa) son durísimas, muy significativas, captadas con gran maestría y sensibilidad , y muestran a unos hombres procedentes del contexto laboral mísero de la época, caracterizado por la sobreexplotación, el trabajar un promedio de doce, catorce e incluso más horas por un jornal mísero que conlleva una alimentación deficitaria basada mayormente en pan, legumbres y huevos, condiciones sanitarias e higiénicas las más veces deplorables, muchas horas extras no pagadas bajo la permanente amenaza del despido a la más mínima protesta, hijos que han de empezar a trabajar a los nueve y diez años para ayudar a la familia a subsistir, muy alta tasa de analfabetismo, carencia prácticamente total de oportunidades profesionales para la mujer, envejecimiento muy prematuro tanto de hombres como de mujeres debido a los extenuantes turnos de trabajo, generalmente en fábricas o en las tareas del campo de sol a sol ... 

Han decidido quedarse y enfrentarse a la que es en esos momentos desde un punto de vista militar una infantería profesional de choque muy experimentada, cuyos mandos llevan combatiendo en África desde principios de los años veinte. 

Gerda Taro está absolutamente alucinada. 

Capa también.

Momentos de PreMuerte ( I ). Imagen 1. Fotografía hecha por Gerda Taro o Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.


Momentos de PreMuerte ( I ). Imagen 2. Fotografía hecha por Gerda Taro o Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.



Momentos de PreMuerte ( I I ). Fotografía hecha por Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.


Momentos de PreMuerte ( I I I ). Fotografía hecha por Robert Capa durante La Arenga en la Finca de Villa Alicia (aproximadamente un kilómetro al suroeste de Cerro Muriano) el 5 de Septiembre de 1936. Autoría y ubicación de la foto descubiertas por José Manuel Serrano Esparza.



Addenda 9 de Diciembre de 2014.- Nos comunican desde la editorial Jonas Verlag für Kunst und Literatur GmbH que el no citar la fuente de las informaciones ha sido un error y que en las próximas ediciones del libro Gerda Taro Fotoreporterin. Mit Robert Capa im Spanischen Bürgerkrieg de Irme Schaber tanto en alemán como en otros idiomas se indicará en las páginas 120 y 121 que fue José Manuel Serrano Esparza quien descubrió en Agosto de 2010 a Gerda Taro a la izquierda entre los milicianos durante La Arenga del 5 de Septiembre de 1936 y que fue también José Manuel Serrano Esparza quien descubrió que todas las fotografías de la serie La Arenga fueron hechas en la Finca de Villa Alicia, aproximadamente 1 km al suroeste del pueblo de Cerro Muriano, lo cual agradecemos.