domingo, 11 de agosto de 2013

DESCUBIERTA LA UBICACIÓN DE OTRA FOTOGRAFÍA MÁS HECHA POR ROBERT CAPA EN LA ZONA DE CERRO MURIANO EL 5 DE SEPTIEMBRE DE 1936 Y DEMOSTRADA SU AUTORÍA

ENGLISH


Gracias a la reproducción rectangular vertical con aspect ratio 2:3 sin recorte alguno, con idéntico contenido que el negativo original 24 x 36 mm y en muy alta calidad existente en una de las páginas del libro La Lucha del Pueblo Español por su Libertad de A. Ramos Oliveira (editado por el Servicio de Publicaciones de la Embajada Española en Londres en 1937) de una fotografía - de la que no se indica ni su autoría ni el lugar en el que fue hecha- en la que se aprecia a varios milicianos escuchando una arenga, imagen que también fue publicada - aunque en formato cuadrado- en la página 727 de la revista inglesa The Illustrated London News 


del 24 de Octubre de 1936 (que reproduce cinco fotografías - una de las cuales es objeto de este artículo, y de las que tampoco se menciona la autoría ni el lugar donde fueron hechas-, bajo el titular Spanish Manhood in Civil War: Types of Government Soldiers), elrectanguloenlamano.blogspot.com ha podido descubrir la ubicación de dicha imagen, así como demostrar prácticamente sin margen para la duda que Robert Capa fue su autor, autoría que por otra parte se consideraba bastante probable en esta fotografía que ya era conocida, pero cuya ubicación no había sido posible precisar hasta que elrectanguloenlamano.blogspot.com la situó en la finca de Villa Alicia

Finca de Villa Alicia, lugar donde fue hecha la fotografía por Robert Capa el 5 de Septiembre de 1936.

La inmensa mayoría de hombres que aparecen en esta imagen son milicianos andaluces, así como milicianos anarquistas de la CNT y la FAI procedentes de Alcoy. 

Y están en la Finca de Villa Alicia, aproximadamente 1 km al suroeste de Cerro Muriano (Córdoba) el 5 de Septiembre de 1936, alrededor de las 12:30 h del mediodía, ubicación que fue descubierta por elrectanguloenlamano.blogspot.com en Abril de 2011.

En otro orden de cosas, aunque se tenía la certeza de que estas cinco fotografías fueron hechas por Robert Capa y Gerda Taro (tres son obra de Capa, que trabaja desde una posición elevada, mientras que Gerda Taro se mueve entre los milicianos a pie de tierra y hace dos fotografías prácticamente a bocajarro), las dificultades para discernir detalles en las fotos eran grandes, debido al hecho de que al estar las cinco fotografías reproducidas en una misma página, su tamaño no es muy grande, y además, en aquella época era muy frecuente (algo que también se hizo con estas cinco fotos) reencuadrar la imagen con respecto al negativo original, recortándola en zonas concretas para dejarlas en distintas aspect ratios que se adaptaran mejor a las necesidades de paginación y maquetación, con lo cual se perdía contenido con respecto al negativo original y algo de calidad debido al abundante grano de las películas químicas de blanco y negro de la época, que se hacía aún más visible al ampliar a partir de zonas específicas del negativo.

Todo ello ha hecho que con cierta frecuencia sea extremadamente difícil precisar con 100% de veracidad si la autoría de algunas fotos correspondía a Capa o a Taro, algo que porcentualmente perjudicó más a Gerda Taro, sobre todo durante 1936, año en que trabajó en España con una Rolleiflex Old Standard de formato medio 6 x 6 cm y objetivo Carl Zeiss Jena 7,5 cm f/3.5 (mientras que Capa trabajó con dos cámaras telemétricas de 35 mm, una Leica II (Model D) con objetivo Leitz Elmar 5 cm f/2 y una Leica III con objetivo Leitz Summar 5 cm f/2), a lo cual hay que sumar el hecho de que por el acuerdo a que había llegado con Capa (pacto del que ella fue gran artífice e impulsora) todas las fotos hechas por ambos llevaban el crédito Robert Capa, para intentar venderlas mejor.

En cualquier caso, elrectanguloenlamano.blogspot.com ha podido demostrar que Robert Capa fue el autor de la primera fotografía que aparece en la página del mencionado diario londinense, concretamente en su zona superior izquierda y en formato cuadrado.

Por otra parte, en otra imagen conocida existente de esta misma fotografía, pese a que su formato es 2:3 rectangular vertical, 



hay bastante recorte: 

a) A la izquierda (de tal manera que el reencuadre corta prácticamente la totalidad de la cara del miliciano de la FAI con barba de varios días y bigote, hasta tal punto que los tres botones de su mono claro coinciden con el borde izquierdo -mientras que en el negativo original sobra bastante espacio- ,cortando además la cara y boina oscura del miliciano andaluz con escopeta de caza del calibre 16 y un solo cañón de la esquina superior izquierda).

b) A la derecha (cortando la mano izquierda del miliciano andaluz que sujeta un cigarrillo entre sus dedos, dejando fuera del reencuadre la cabeza del miliciano anarquista de la CNT con gorro ubicado justo delante de la cabeza del soldado republicano con casco situado en la esquina superior derecha del negativo original, recortando también bastante superficie de la manta del miliciano cuyo brazo derecho aparece en la zona inferior derecha de la imagen, así como aproximadamente un tercio de la manga y todo el pequeño área de la muñeca que sí que incluye el negativo original).

c) En la zona inferior (aproximadamente un 3% menos de contenido que en el negativo original, en el que existe visiblemente más espacio entre la manga del miliciano cuyo brazo derecho aparece en la zona inferior derecha de la imagen y el borde inferior de la misma).

Así pues, a nuestro entender, la imagen de la fotografía objeto de este artículo reproducida con gran calidad de detalle y casi a página completa en el libro La Lucha del Pueblo Español por su Libertad de A. Ramos Oliveira resulta definitiva para poder afirmar sin margen para la duda que dicha imagen fue captada por Robert Capa, ya que aparece sin recorte alguno y con idéntico contenido que el negativo original 24 x 36 mm con el cual se trabajó en fotomecánica en el Servicio de Publicaciones de la Embajada Española en Londres en 1937.

En nuestra opinión, el descubrimiento realizado por elrectanguloenlamano.blogspot.com del lugar donde se hizo tanto esta fotografía como las otras cuatro que aparecen en la página 727 de la revista The Illustrated London News del 24 de Octubre de 1936, que fue en la finca de Villa Alicia (aproximadamente 1 km al suroeste del pueblo de Cerro Muriano), es importante, porque demuestra sin ningún género de dudas que Capa y Gerda Taro arriesgaron grandemente sus vidas para poder hacer las fotos aquel 5 de Septiembre de 1936, ya que la Finca de Villa Alicia era una zona extremadamente peligrosa en aquellos momentos, y mientras se desarrollaba esta arenga, se escuchaban ya los disparos de fusil, ametralladoras y morteros de los combates que a pocos cientos de metros estaban teniendo lugar entre la columna franquista de la izquierda del comandante Sagrado (que atacaba a través de la vertiente sur de Torreárboles) y los defensores republicanos ubicados en la cima de dicha colina.  

Reproducción de la fotografía en formato cuadrado en la revista The Illustrated London News del 24 de Octubre de 1936.

Ello ha sido posible gracias a la comparación con la reproducción de esta misma fotografía que aparece en el libro La Lucha del Pueblo Español por su Libertadde A. Ramos Oliveira, editado por el servicio de publicaciones de la Embajada Española en Londres en 1937, y en la que tampoco se indica su autoría ni el lugar donde fue hecha.

Reproducción de la fotografía en formato rectangular aspect ratio 2:3 sin recorte alguno y con contenido idéntico al del negativo original 24 x 36 mm utilizado en fotomecánica en el libro La Lucha del Pueblo Español por su Libertad de A. Ramos Oliveira, editado por el Servicio de Publicaciones de la Embajada Española en Londres en 1937.

La imagen que aparece en este libro, a tamaño bastante más grande y con una calidad mucho mayor en poder de resolución, nitidez y acutancia que la publicada por The Illustrated London News del 24 de Octubre de 1936, muestra un aspect ratio 2:3 que se corresponde con el negativo original de película Eastman Kodak Nitrate Panchromatic de 24 x 36 mm utilizada por Capa en las dos Leicas que llevaba el 5 de Septiembre de 1936, si bien esta fotografía la hizo con la Leica II (Model D) y su objetivo Leitz Elmar 5 cm f/3.5.

La imagen que aparece en este libro ofrece un gran nivel de detalle para su tamaño de  reproducción vertical casi a página completa, en formato rectangular, y es muy clarificadora, ya que presenta aproximadamente un 6% más de zona expuesta en su zona superior, en la que se aprecia perfectamente la totalidad del gorro oscuro de la CNT del miliciano anarquista de Alcoy con mono oscuro y un gran pañuelo blanco alrededor de su cuello, a diferencia de esta misma fotografía reproducida en formato cuadrado en The Illustrated London News del 24 de Octubre de 1936, que fue algo recortada en su zona alta y en la que el borde superior de la imagen corta el gorro del miliciano de tal manera que no se ve aproximadamente el 65 % de su superficie.

Por otra parte, la comparación entre ambas fotografías revela claramente que la imagen que aparece en el periódico inglés fue notablemente recortada en su zona inferior (aproximadamente un 15%, más del doble que en la superior), ya que entre el dedo índice de la mano derecha del miliciano andaluz con chaqueta oscura, escopeta de caza y boina con diseño de cuadros y el borde inferior de la imagen existe bastante menos espacio que en la imagen reproducida a partir de negativo original de 35 mm en el libro La Lucha del Pueblo Español por su Libertad, de A. Ramos Oliveira, algo que sucede también con respecto a la distancia desde el botón más bajo de la indumentaria clara del milicianoanarquista de la FAI que aparece a la izquierda del todo del fotograma con barba de varios días y bigote hasta el borde inferior del fotograma, pudiéndose constatar igualmente que en la imagen reproducida en el por entonces periódico semanal londinense el brazo derecho de un miliciano cubierto con indumentaria clara visible en la esquina inferior derecha del fotograma es cortado horizontalmente bastante por encima de la zona de la manga en la reproducción del periódico inglés, mientras que en la reproducción de gran tamaño y muy alta calidad del libro La Lucha del Pueblo Español por su Libertad, de A. Ramos Oliveira, la zona de imagen expuesta llega hasta bastante más abajo, pudiendo apreciarse el borde de la manga de la indumentaria clara, parte de la muñeca derecha de este miliciano e incluso algo de la zona superior derecha de su pantalón.


Resulta verdaderamente espectacular el poder de definición del Leitz Elmar 5 cm f/3.5 utilizado por Capa para hacer la fotografía, gran diseño del Profesor Max Berek. Este objetivo era en 1936 el referente mundial de las focales standard para formato 35 mm junto con el Carl Zeiss Jena Sonnar 5 cm f/1.5 y el Carl Zeiss Jena Sonnar 5 cm f/2 diseñados por Ludwig Bertele.

PLACA DE MEDIO TONO HECHA A PARTIR DEL NEGATIVO ORIGINAL DE 35 MM
En otro orden de cosas, los indicios apuntan claramente a que con esta imagen (a diferencia de otras que aparecen en el libro), el servicio de publicaciones de la Embajada Española en Londres trabajó a partir del negativo original 24 x 36 mm Eastman Kodak Nitrate Panchromatic, que fue enviado desde París a la capital británica por Maria Eisner, Directora de la Agencia Alliance Photo, que en esos momentos comercializaba las fotos de Capa y Taro.


Pero una vez más, la figura de un gran hombre discreto, metódico a más no poder, con gran nivel de autoexigencia, notable destreza manual y parámetros artesanales de trabajo de altísimo nivel cualitativo en todo lo que hacía, que siempre quiso mantenerse en segundo plano, aparece en escena.

La soberbia calidad de reproducción en el mencionado libro de esta fotografía en formato rectangular vertical en gran tamaño, 100% idéntico contenido sin recorte alguno y aspect ratio 2:3 del negativo original de 24 x 36 mm expuesto por Capa con su Leica II (Model D) fue posible gracias a Csiki Weisz, laboratorista y positivador de Robert Capa y Gerda Taro,

Cassette metálico Leitz 1936 para película pancromática de nitrato blanco y negro de 35 mm cargada a granel




que fue quien reveló en París dicho negativo (perteneciente al rollo de película Eastman Kodak Nitrate Panchromatic de 35 mm cargado a granel), 


Tanque de revelado Leitz Correx de 1936 para película de 35 mm, fabricado en bakelita, con su espiral. 

optimizando la acutancia mediante el uso de revelador Agfa Rodinal, lo cual permitió que el servicio de publicaciones de la Embajada Española en Londres pudiera trabajar con un excelente negativo original (recortado por Csiki Weisz y entregado a Maria Eisner, que a su vez lo envió a Londres) a partir del cual se hizo una placa de medio tono para impresión fotomecánica plena de detalle, sin que prácticamente hubiera pérdida de definición pese al notable tamaño de reproducción para la época de dicha imagen en el libro, algo más grande que un 18 x 24 cm.

UNA IMAGEN FIEL REFLEJO DE LO QUE EN REALIDAD ES LA GUERRA Y LAS REACCIONES Y SENTIMIENTOS QUE PRODUCE EN QUIENES PARTICIPAN EN ELLA
Al igual que en el resto de imágenes captadas por Robert Capa y Gerda Taro en la Finca de Villa Alicia durante la arenga de dos jefes anarquistas milicianos distintos, la angustia, tensión y preocupación son palpables en los rostros de las personas que aparecen en esta fotografía, 


que es además relevante ya que Capa realiza el encuadre de tal manera que (a diferencia del resto de fotos de esta serie en las que la presencia de milicianos de Alcoy de la CNT y de la FAI es numéricamente mayoritaria y aparecen a mayor tamaño) son los milicianos andaluces los que mayoritariamente cobran protagonismo y se hallan más próximos a la cámara:

- El miliciano andaluz que preside la mitad inferior de la imagen. Está mirando al jefe miliciano anarquista que pronuncia la arenga para darles ánimo antes del combate. Lleva camisa clara, una especie de capa oscura delgada con todos sus botones desabrochados con excepción del más próximo al cuello, pantalón oscuro y boina con diseño a cuadros sobre su cabeza.

Su arma es una simple escopeta de caza de dos cañones – que sobresalen por detrás de la boina- , cuyo alcance eficaz es de unos 40-50 metros, y con la que lleva años cazando conejos, liebres y pequeñas aves para poder comer algo de carne, ya que la enorme precariedad económica de la época impedía generalmente el acceso de campesinos, jornaleros, agricultores, trabajadores de todo tipo de fábricas y albañiles del sector de la construcción a la carne de vacuno, pescado y frutas con que poder complementar su deficitaria alimentación, basada esencialmente en pan, legumbres y sopas, con lo que con frecuencia las madres tenían que hacer milagros con los ingredientes y las cantidades de comida para que las familias pudieran subsistir.

Sobre su hombro izquierdo descansa una cazadora color claro.

Su semblante indica clara preocupación.

El contexto es dramático a más no poder y por momentos macabramente surrealista, ya que este hombre con su escopeta de caza calibre 12 no tiene absolutamente ninguna opción frente a las tropas profesionales franquistas del Ejército de Africa (constituidas por los legionarios y tabors de regulares, que desde un punto de vista militar son infantería de élite de choque, especialmente en misiones ofensivas), dotadas con fusiles Mauser Modelo 1893 calibre 7 x 57 mm de cañón largo y mosquetones Mauser Modelo 1916 calibre 7 x 57 mm con alcance letal hasta los 2.000 metros, con los que son capaces de matar con precisión hasta los 600 metros a pulso y hasta aproximadamente los 900 metros e incluso más si disponen de una base firme en la que apoyar el arma. Si a ello añadimos que tanto los tercios legionarios desde Casabona (1921) como los tabors de regulares buscaban siempre acortar la distancia con el enemigo para luchar a la bayoneta, se entenderá mejor la situación y lo que significaba estar en la Finca de Villa Alicia en esos instantes.

Por ello, los milicianos alcoyanos y andaluces fotografiados por Capa, merecen un respeto, ya que aún conscientes de sus muy escasas posibilidades, decidieron quedarse y proteger las espaldas de sus compañeros que luchaban en esos momentos en Torreárboles haciendo frente al ataque del comandante Sagrado a través de la vertiente sur de dicha colina. 

- El miliciano andaluz que aparece a la derecha de la imagen, con boina negra iluminada por el sol y que sujeta un cigarrillo (quizá el último que pueda fumar) entre los dedos índice y anular de su mano izquierda. Lleva ropa clara que aparece bastante sucia y arrugada por el uso. 

Aunque este hombre aparenta unos 40-45 años, probablemente no tiene más de 30, debido a las durísimas condiciones de vida de la época,  tanto en el campo como en las fábricas, que catalizaban un envejecimiento prematuro. 

Su rostro está muy curtido por años de trabajo a destajo, de sol a sol y sometido a todo tipo de privaciones.

Obviamente, este contexto inmediatamente previo a la batalla es totalmente ajeno a su experiencia vital. 

Aparece con la mirada perdida, y ya no observa en absoluto al orador, sino que está pensando para sus adentros, probablemente en sus seres queridos. Su gesto es de evidente preocupación. Lógicamente, teme por su vida, ya que sabe que las tropas franquistas profesionales del Ejército de Africa les atacarán muy pronto, y tiene miedo de no ver más a los suyos y dejar a su familia desamparada.

- El miliciano andaluz con sombrero claro de paja que aparece tras la boina con diseño a cuadros del miliciano andaluz con la escopeta de caza. Está escuchando con atención las palabras del jefe miliciano que les dirige la arenga y es ya plenamente consciente de la enorme gravedad de la situación que se avecina.

Producto del stress, se ha desabrochado el segundo botón de su camisa, pero no el más alto.

La tensión es palpable en su rostro: 

´ This is a very serious business ´ .

- El miliciano andaluz con camisa blanca de manga larga, boina y barba de varios días, ubicado justo detrás del que lleva sombrero típico de paja. Está mirando al orador y escuchando atentamente sus palabras, con honda preocupación.

No obstante, aparecen también (no podía ser de otro modo, ya que había muchos de ellos tanto en Villa Alicia como en Torreárboles y Las Malagueñas y fueron los que en gran medida consiguieron frenar durante unas diez horas las acometidas de legionarios y tabors de regulares) milicianos alcoyanos de la CNT y la FAI:

a) El miliciano alcoyano de la FAI que aparece en primer plano a la izquierda de la fotografía, con pañuelo rojo alrededor de su cuello y un mono claro con grandes bolsillos, del que se aprecian tres botones y que está muy sucio desde la zona del abdomen hacia abajo. 

Sólo vemos aproximadamente la mitad de su cuerpo, que es cortado verticalmente por el borde izquierdo del negativo. 

Este hombre lleva barba de varios días y no está mirando a la cámara, ni tampoco al orador, sino que Capa le ha captado pensando para sus adentros, muy preocupado y en profunda introspección, con su mente probablemente centrada en sus familiares más allegados, a los que sabe que existe una posibilidad bastante alta de que no vuelva a ver. 

b) El miliciano alcoyano de la CNT que ocupa la mitad superior de la fotografía y aparece justo detrás del hombro izquierdo del miliciano andaluz con escopeta de caza y boina con diseño de cuadros.

Viste mono oscuro y gorro de la CNT también oscuro, al tiempo que un gran pañuelo blanco rodea su cuello.

El gesto de este miliciano de Alcoy es elocuente a más no poder y repleto de angustia. Está escuchando con mucha atención las palabras del orador, cuyo mensaje ha entendido perfectamente, pero ya no le mira, sino que se halla visiblemente pensativo y preocupado.

c) El miliciano muy joven con gorra de plato militar y camisa blanca de manga corta, que aparece justo al lado del miliciano alcoyano con gran pañuelo blanco alrededor de su cuello.

No es fácil saber la procedencia de este miliciano, cuya gorra de plato militar fue probablemente capturada en el asalto a algún cuartel durante las semanas previas, a finales de Julio o durante Agosto de 1936.

Aunque pueda parecer que este hombre está mirando a la cámara, en realidad no lo está, sino que ha sido captado por Capa en profunda introspección y con la boca abierta por la ansiedad, ya que ha entendido perfectamente el mensaje del jefe anarquista que pronuncia la arenga para darles ánimo antes del inminente combate: las tropas franquistas del Ejército de África vienen para matarles y ellos tendrán que matar también si quieren sobrevivir.

El impacto emocional que han generado en este joven miliciano las palabras del jefe anarquista que pronuncia la arenga es tan grande, que ya no le mira, sino que ha girado la cabeza 90º con respecto a él y se halla pensativo, con un semblante que refleja claramente honda preocupación.

Este es un contexto totalmente distinto al que prevaleció en la retaguardia sobre todo durante el primer año de Guerra Civil, en el que se cometieron abundantes asesinatos por ambos bandos.

Lo que se ve en estas imágenes es a hombres sin apenas instrucción militar ni pericia en el manejo de las armas, que están a punto de enfrentarse a las tropas franquistas del Ejército de África, cuyos mandos tienen una gran experiencia en combate en primera línea de fuego desde principios de los años veinte, lo cual hace que la batalla sea muy desproporcionada.

Resulta verdaderamente insólito y por momentos alucinante que los hombres que se aprecian en la imagen (y que fueron finalmente arrollados por los legionarios de los comandantes Sagrado y Baturone durante la tarde-noche del 5 de Septiembre de 1936), pudieran aguantar tantas horas las embestidas de las tropas franquistas muy profesionales del Ejército de África.

Es cierto que generalmente este tipo de milicias carecían en mayor o menor medida de disciplina, no tenían experiencia en el manejo de las armas, adolecían de falta de instrucción militar, y que su moral de combate no era muy alta.

Pero evidentemente, no podía ser de otro modo, ya que estos hombres provenían de las más diversas profesiones de la sociedad civil, que de repente se vieron inmersos en la vorágine de la guerra.

Dadas las circunstancias, demasiado hicieron enfrentándose a tropas profesionales con enorme experiencia en combate, consiguiendo pararles durante varias horas.

Había que tener valor para estar al mediodía el 5 de Septiembre de 1936 en la Finca de Villa Alicia, zona de máximo peligro, intentando evitar el envolvimiento de la vertiente norte de la colina Torreárboles por las tropas franquistas del Ejército de África.

d) El miliciano andaluz  con pequeño sombrero oscuro, cuya cabeza sobresale detrás de la boina del miliciano andaluz que está fumando un cigarrillo.

La expresión facial de este hombre lo dice todo. Está mirando al orador y ha entendido ya el mensaje. Su boca está abierta, jadea, suda con profusión y ha perdido momentáneamente el control sobre el movimiento de sus ojos.

Al igual que ocurre con el miliciano que fuma un cigarrillo, este hombre aparenta unos 40 años, pero probablemente no tiene más de 28 ó 30. Su rostro está muy curtido por décadas de trabajo de sol a sol en condiciones muy duras, mal alimentado y a cambio de un mísero jornal, lo cual ha hecho que comience a envejecer prematuramente. La zona izquierda visible de su indumentaria aparece bastante sucia.

e) Detrás de este miliciano andaluz con pequeño sombrero negro aparecen las cabezas de cuatro milicianos de Alcoy. Todos ellos están escuchando al jefe anarquista que les dirige la arenga y sus expresiones faciales reflejan gran preocupación ante lo que se avecina. En este sentido, los ojos del miliciano alcoyano cuya cabeza aparece junto a la nariz del hombre con mono oscuro y gran pañuelo blanco alrededor de su cuello, lo dicen todo.

f) En la esquina superior derecha de la imagen se vislumbra el casco y la mitad de la cabeza de un soldado republicano que escucha la arenga, lo cual confirma una vez más el carácter heterogéneo de las fuerzas republicanas presentes en la zona el 5 de Septiembre de 1936.

g) En la mitad superior izquierda de la imagen, detrás del hombro derecho del miliciano con gran pañuelo blanco alrededor de su cuello, se aprecia a un miliciano andaluz con sombrero de paja, pequeño pañuelo en torno al cuello y camisa desabrochada hasta casi la zona del abdomen, que está escuchando atentamente las palabras del jefe anarquista que les dirige la arenga.

h) Detrás del hombro derecho del miliciano andaluz con camisa blanca y boina que aparece en la mitad superior izquierda de la fotografía, hay un jovencísimo miliciano de Alcoy con gorro anarquista de la CNT o la FAI, que se halla pensativo y muy preocupado, y junto a él hay un miliciano andaluz con indumentaria oscura y boina también oscura, que probablemente lleva colgada en bandolera una escopeta de caza de cartuchos del calibre 16, de un solo cañón.

© José Manuel Serrano Esparza
Inscrito en el Registro Territorial de la Propiedad Intelectual de Madrid