viernes, 1 de marzo de 2013

FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE NOMBRADO DOCTOR HONORIS CAUSA IN MEMORIAM POR LA UNIVERSIDAD DE BURGOS

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Félix Rodríguez de la Fuente ha sido nombrado hoy 1 de Marzo de 2013 Doctor Honoris Causa In Memoriam por la Universidad de Burgos, en un memorable e histórico acto celebrado en el Aula Magna del Hospital del Rey, completamente abarrotada para la ocasión, y al que asistieron Marcelle Parmentier, viuda del eximio naturalista de talla mundial, dos de sus tres hijas y su nieto.

                                         © José Manuel Serrano Esparza

Marcelle Parmentier, viuda de Félix Rodríguez de la Fuente, recibe de manos de María Teresa Sancho (Catedrática de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Ciencias, que actuó como madrina) el birrete de Doctor Honoris Causa in Memoriam otorgado por la Universidad de Burgos al mundialmente famoso divulgador de la naturaleza y gran documentalista de fauna, mientras el Rector Alfonso Murillo Villar y todos los asistentes al evento aplauden en prolongada ovación de aproximadamente dos minutos.

                                           © José Manuel Serrano Esparza                     
                                    
                                          © José Manuel Serrano Esparza
 
Medalla esmaltada de Doctor Honoris Causa con la que la Universidad de Burgos ha investido al Dr. Félix Rodríguez de la Fuente por su decisiva contribución en el ámbito académico y cultural, así como por sus sobresalientes aportaciones a la sociedad.
                                         
                                         © José Manuel Serrano Esparza

Marcelle Parmentier sostiene en sus manos el Libro de la Ciencia que acaba de entregarle la catedrática María Teresa Sancho, mientras el Rector Alfonso Murillo Villar, resto de catedráticos, nuevos doctores y público asistente muestran su sincero cariño y respeto, aplaudiendo con enorme intensidad. El Aula Magna del Hospital del Rey se ha convertido en un inefable crisol de muy intensas emociones a flor de piel y recuerdos en memoria de Félix Rodríguez de la Fuente, un hombre extraordinario de auténtica dimensión internacional, que se adelantó 30 años a su tiempo y está considerado hoy por hoy el más importante creador de documentales sobre naturaleza y fauna de la historia junto con Jacques Cousteau y David Attenborough.

                                            © José Manuel Serrano Esparza
                                       
Alfonso Murillo Villar (Rector de la Universidad de Burgos) y Marcelle Parmentier (viuda del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente) muestran a todos los asistentes el Diploma Acreditativo como Doctor Honoris Causa In Memoriam

                                            © José Manuel Serrano Esparza

otorgado al célebre científico, naturalista y zoólogo, 33 años después de su muerte en Shaktoolik (Alaska) el 14 de Marzo de 1980, cuando el avión pilotado por Warren Dobson en el que volaba junto con los operadores de cámara Teodoro Roa García y Alberto Mariano Huéscar mientras filmaban la carrera de trineos con perros Iditarod, se estrelló contra el suelo, resultando muertos en el accidente todos los ocupantes de la aeronave.

Tanto la investidura de Félix Rodríguez de la Fuente como Doctor Honoris Causa in Memoriam por la Universidad de Burgos como la entrega a Marcelle Parmentier del birrete, la Medalla Esmaltada y el Libro de la Ciencia estuvieron precedidos por la entrega de atributos y diplomas a los Doctores que obtuvieron el grado en la Universidad de Burgos durante el año 2012 (un total de 39), la intervención en nombre de sus compañeros de la Dra. Sara Gutiérrez González, y la entrega de Diplomas a los Doctores distinguidos con el Premio Extraordinario de Doctorado (un total de 14), tras lo cual tuvo lugar una encomiable Laudatio, meticulosamente preparada y pronunciada por la catedrática María Teresa Sancho,
                        
Sentadas en el banco próximo se hallan de izquierda a derecha: Odile Rodríguez de la Fuente (hija de Félix y creadora de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente en 2004), Marcelle Parmentier (viuda del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente), el nieto de Félix Rodríguez de la Fuente y Mercedes Rodríguez de la Fuente (hija de Félix). 
© José Manuel Serrano Esparza

que disertó sobre la infancia de Félix Rodríguez de la Fuente en Poza de Sal, su pueblo natal, y su temprana simpatía por los animales; la primera vez que vió un halcón peregrino cazando un pato en la zona del Páramo de Masa, encuentro que marcó su futuro como naturalista y su dedicación a la cetrería leyendo en profundidad textos medievales y practicando la caza con aves de presa hasta convertirse en una reconocida autoridad en la materia, promoviendo el Centro Nacional de Cetrería; sus estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad de Valladolid y de Estomatología en Madrid; su intensa actividad cuando tenía 40 años de edad, adiestrando halcones peregrinos que ahuyentaran a las aves que ponían en peligro el tráfico aéreo en Torrejón de Ardoz; su participación en la fundación de distintos organismos para la defensa de los animales y la naturaleza, su gran labor impulsando la creación de la sección española del Fondo Mundial para la Vida Salvaje y siendo cofundador, vicepresidente y miembro de la Junta Rectora de ADENA, constituyendo la sección juvenil "Los Linces" en la que se asociaron más de 25.000 jóvenes;

Odile Rodríguez de la Fuente y Marcelle Parmentier, visiblemente emocionadas escuchando la alocución de María Teresa Sancho sobre el impresionante currículum y méritos profesionales de Félix Rodríguez de la Fuente así como su excepcional talla como comunicador. Tanto los profesores universitarios y nuevos doctores como el numeroso público asistente guardan un total silencio y prestan la máxima atención dentro del Aula Magna del Hospital del Rey de la Universidad de Burgos, donde se está celebrando este histórico acto. El inefable contexto es a la vez sobrecogedor y repleto de dicha: en la mente de todos los presentes está muy vivo el recuerdo del accidente aéreo en Shatoolik (Alaska) el 14 de Marzo de 1980 que privó a un país entero de su máximo icono y sumió a millones de personas en el luto, pero a la vez, es muy evidente que la huella que dejó este hombre extraordinario e irrepetible, es inmensa. De modo asombroso, su legado y su recuerdo, 33 años después de su muerte, están muy presentes, algo al alcance de muy pocos, así como el respeto que infunde su gigantesca figura. La gente no le ha olvidado y continúa profesando un enorme cariño tanto a Félix como a su familia, lo cual es muy palpable en la sala. © José Manuel Serrano Esparza

cuyos 15 últimos años de vida fueron ciertamente prodigiosos y le convirtieron en un referente mundial tanto como naturalista como realizador de documentales sobre fauna, cuya calidad cinematográfica de imagen e increíbles escenas no rodadas antes de él serán muy difíciles de superar en el futuro; su lucha a brazo partido para salvar especies amenazadas y concienciar a la población civil y los gobiernos sobre la importancia biológica y económica de la conservación de dichos animales y de los espacios naturales en que se desarrollaban; su importancia como precursor en la defensa del lobo, realizando un importante estudio sobre la jerarquía social de los machos y hembras en cautividad, consiguiendo que pasaran de ser considerados alimañas a ser declarados especie protegida, evitando así su extinción en la Península Ibérica, a diferencia de lo que había ocurrido en muchos otros países europeos; la puesta en marcha de la "Operación Halcón" a finales de los años setenta con la valiosa colaboración de su esposa, realizando un magnífico trabajo sobre la cría en cautividad de los halcones peregrinos, consiguiendo reintroducir estos animales en países donde prácticamente se habían extinguido debido al envenenamiento con pesticidas; su contribución a la salvación como especie de los caballos asturcones y las gacelas Mohor; su campaña contra la desecación de las Tablas de Daimiel y Doñana, hasta que consiguió que fueran declarados Parques Nacionales; su fundación y dirección de la Comisión para la Conservación de la Isla de Cabrera; su presentación en 1980 ante las más altas autoridades españolas de la primera Estrategia Mundial para la Conservación de los Recursos Vivos y un Desarrollo Sostenido; los excelentes programas televisivos (Fauna, Planeta Azul, El Hombre y La Tierra, etc) y radiofónicos (La Aventura de la Vida) sobre fauna realizados por Félix Rodríguez de la Fuente, así como las enciclopedias de naturaleza y distintas especies zoológicas escritas por él (Enciclopedia Mundial de la Fauna de Editorial Salvat - 11 tomos-, Fauna Ibérica de Editorial Salvat - 10 tomos- , La Aventura de la Vida - 11 tomos - de Ediciones Urbión, versión enciclopédica del mítico programa radiofónico) e ilustradas con soberbias imágenes en color realizadas por un gran equipo de fotógrafos, así como extraordinarios dibujos y esquemas obra de dibujantes de primera talla internacional como Josechu Lalanda; sus famosos Cuadernos de Campo - 52 libritos en pequeño formato- de Editorial Marín, etc, sus numerosos galardones internacionales como la Gran Perla de Milán y la Ninfa de Plata del Festival de Montecarlo, y lo que su gigantesca figura significó tanto para España como para muchos otros países por todo el mundo durante los años setenta, cuando se convirtió en

                                           © José Manuel Serrano Esparza

el referente internacional en el ámbito de la producción audiovisual de documentales sobre fauna y naturaleza así como en la elaboración de enciclopedias ilustradas, creadas con parámetros en gran medida artesanales  y unos textos con gran riqueza y profundidad de contenido, aderezados por gran cantidad de esquemas y dibujos explicativos.

Una época en la que apenas existía conciencia ecológica alguna, mencionando también María Teresa Sancho algunos episodios significativos de la niñez de Félix Rodríguez de la Fuente en Poza de Sal (Burgos), su pueblo natal, donde nació en 1928 y se crió en plena libertad como un niño paleolítico, su primer contacto visual con un halcón peregrino al que vió cazar un pato lanzándose sobre él en picado desde gran altura, su primer encuentro con un lobo cuando tenía 12 años, su etapa adolescente en los colegios internos de Vitoria y Burgos, sus estudios de Medicina en la Universidad de Valladolid, sus grandes facultades físicas que le permitieron ganar el Campeonato Universitario de 400 metros lisos, su etapa como ayudante de dentista en Madrid en la clínica del doctor Baldomero Sol trabajando por las mañanas mientras pasaba las tardes inmerso en su afición por la cetrería, profundizando su conocimiento sobre aves rapaces y regenerando de nuevo este ancestral arte (que prácticamente había desaparecido en España) a partir del estudio de las obras medievales de Pedro López de Ayala y Don Juan Manuel.

                                           © José Manuel Serrano Esparza

Destacó también su papel en 1954 como uno de los firmantes del Acta de Fundación de la Sociedad Española de Ornitología, su graduación en Estomatología en 1957 en la Universidad Complutense de Madrid obteniendo el Premio Extraordinario Landete Aragó por su trabajo Técnicas Protésicas empleadas por los Cetreros del siglo XIV, donde Félix Rodríguez de la Fuente demostró las similitudes existentes entre los métodos utilizados entonces por los dentistas y los empleados por los cetreros medievales en las plumas de las aves rapaces),  su trascendental decisión en 1960 (tras la muerte de su padre) de abandonar la práctica de la odontología para dedicarse por completo al estudio de las aves de presa y a la divulgación científica, su destacado papel en el Congreso Internacional para la Protección de las Aves de Presa celebrado en Caen (Francia) en 1964 donde causa sensación su análisis de la situación del halcón peregrino en España y entabla amistad con los hermanos Jean François Terrasse y Michel Terrasse (cetreros franceses de renombre internacional), su boda en 1966 con Marcelle Parmentier, el nacimiento de sus hijas Mercedes, Leticia y Odile, sus artículos en la revista Blanco y Negro sobre fauna africana e ibérica, su profundización en la etiología del lobo ibérico, perseguido hasta ese momento como una alimaña (al igual que las rapaces diurnas y nocturnas), y en definitiva la gran labor de un hombre excepcional y extraordinario comunicador que consiguió llegar a todos los públicos y obtuvo unos índices de audiencia desconocidos hasta entonces, tanto con respecto a sus series televisivas y radiofónicas como a sus abundantes enciclopedias de fauna y naturaleza vendidas por fascículos, que marcaron una época y tuvieron literalmente pegados a los televisores, radios y kioscos a cientos de millones de personas no sólo en España, sino por todo el mundo.

Asimismo, María Teresa Sancho recalcó el papel clave jugado por Félix Rodríguez de la Fuente en la salvación de la extinción en España de joyas de la naturaleza como el lobo ibérico (Canis lupus signatus), el lince ibérico (Lynx pardinus), el águila real (Aquila chrysaetos), el águila imperial (Aquila adalberti), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el azor (Accipiter gentilis) y muchas otras.

BROCHE DE ORO CON TRASCENDENTAL ALOCUCIÓN DE MARCELLE PARMENTIER, VIUDA DEL DR. FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE


                                           © José Manuel Serrano Esparza

                                           © José Manuel Serrano Esparza

Marcelle Parmentier (con sus hijas Odile y Mercedes y su nieto sentados en el banco a su derecha tal y como se observa en la imagen) durante su inolvidable discurso en el que mencionó la ingente cantidad de logros impresionantes conseguidos por el Dr. Félix Rodríguez de la Fuente entre 1966 y 1980 con sus excelentes documentales Alas y Garras (1966), Safari en África Oriental (1972), sus comentarios a las producciones Vida Salvaje y Planeta Azul (1970-1973), su entrañable serie radiofónica


Herminio Verdú, gran amigo de Félix Rodríguez de la Fuente, con el que compartió muchas horas de trabajo durante los siete años de emisión del programa radiofónico La Aventura de la Vida como realizador del mismo (mientras que Félix era el director y presentador), visiblemente emocionado y en profunda introspección repleta de recuerdos durante la alocución de Marcelle Parmentier que puso colofón a un acto solemne e inolvidable, cuya trascendencia aumentará todavía más si cabe con el paso del tiempo. El gran profesional de la radio recorrió los 710 km que separan Torrevieja (su residencia actual) de Burgos para asistir en directo a la investidura como Doctor Honoris Causa in Memoriam del Amigo de los Animales. 
© José Manuel Serrano Esparza

La Aventura de la Vida (1973-1980, emitida semanalmente por RNE y que alcanzó la cifra de 350 programas, de los cuales uno de ellos, la versión en audio de La Montaña Sagrada, llegó incluso a ser editado por CBS en 1974 como disco de vinilo de altísima calidad sonora) en los que Félix hablaba sobre diferentes especies de mamíferos y aves sin ningún tipo de guión escrito, encontrando siempre la palabra adecuada y con un tremendo dominio del castellano comparable al de un académico de la lengua) y muy especialmente

Entre 1974 y 1980, tal y como explicó Keenan Smart (Director de Naturaleza de National Geographic), Félix Rodríguez de la Fuente marcó un antes y un después a nivel mundial en este tipo de programas, logrando la increíble proeza de superar con su serie El Hombre y la Tierra a las mejores producciones y documentales sobre naturaleza y fauna de National Geographic y BBC Wildlife, emitiéndose por todo el mundo, llegando a ser número 1 de audiencia en países como Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Suiza, Italia, Holanda, Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia, Brasil, Hungría y muchos otros,  

                               © José Manuel Serrano Esparza

convirtiéndose en el referente cualitativo mundial en este ámbito, aplicando parámetros propios de las superproducciones de Hollywood, al ser el primero en utilizar cámaras cinematográficas de 35 mm Mitchell BNC, Mitchell S35R (en montura BNCR, aportando una visión muy precisa de lo que está siendo rodado, con torre giratoria con capacidad para tres objetivos y optimizada para la filmación de escenas de movimiento con impresionante estabilidad, logrando imágenes de extraordinaria nitidez, estando además dotada de motor de tres fases 50 y 60 ciclos a 24 fps y motor crystal con velocidades variables entre 4 y 120 fps) y Arriflex 35BL conectadas a objetivos zoom Angenieux y ópticas fijas Carl Zeiss de alta luminosidad, complementadas por una sensacional calidad de sonido lograda con grabadores Hi-Fi a carrete abierto Nagra III NP y Nagra 4.2, consiguiendo narrar historias de comportamiento animal nunca antes vistas, con su estilo único e inimitable y unos comentarios totalmente improvisados, riquísimos en contenido, sin guión alguno, repletos de pasión y desplegando en todo momento un tremendo nivel de conocimientos y amplísimo vocabulario con el que a la vez sabía llegar a todo el mundo, ya que era además un extraordinario comunicador.

la maravillosa serie de TVE El Hombre y la Tierra ( Serie Venezolana -18 capítulos-, Serie Ibérica -92 capítulos- y Serie Canadiense - 14 capítulos-) con excepcional música del compositor Antón García Abril, vista en 40 países por más de 800 millones de personas y que entre 1974 y 1980 significó un punto de inflexión cualitativo desde un punto de vista internacionall en este tipo de documentales, y cuyo enorme éxito hizo que fuera emitida por todo el mundo, con algunos episodios legendarios como Los Yanomamos Un Pueblo de la Selva, Mi Amiga La Nutria, En Busca de los Indios del Orinoco, Operación Anaconda, El Mundo del Jaguar, El Pueblo Bravo, El Edén Perdido, La Montaña Sagrada, Nahanni, El Cementerio Helado, Kluane, El Lago de los Castores, Iditarod 1 y 2, El Lobo Ibérico, El Lince Ibérico, El Águila Real, El Azor, El Halcón Peregrino, El Águila Imperial, Las Aves Rapaces Nocturnas, el Alimoche Rompiendo un Huevo de Avestruz, etc.

                                           © José Manuel Serrano Esparza

Igualmente, hizo una reseña de los también extraordinarios logros del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente en el ámbito editorial, con sus obras Fauna Mundial (también conocida como Enciclopedia Salvat de la Fauna), iniciada en 1969, prologada por Konrad Lorenz, constituida por 12 tomos, editada por Salvat y de la que se vendieron nada menos que 18 millones de volúmenes en España y 22 millones de volúmenes en otros treinta países por todo el mundo, lo cual hace un total de 40,000.000 de volúmenes vendidos, un éxito sin precedentes en el mercado editorial, siendo traducida a 16 idiomas; Fauna Ibérica (todavía la obra de referencia en su ámbito, compuesta por 10 volúmenes, en la que Félix despliega como siempre sus profundísimos conocimientos e inagotable pasión y amor por la naturaleza y sus especies), y sus famosos Cuadernos de Campo (1978-1979), otro éxito editorial sin precedentes, en este caso en la esfera del pequeño formato, lanzada al mercado por Editorial Marín y formada por 60 cuadernos de campo con 52 páginas cada uno, que mezclaban textos de gran riqueza informativa con soberbios dibujos y esquemas referentes a cada una de las especies tratadas (dichos Cuadernos de Campo existen también en una versión digital para iPad y otras tabletas (de gran rigor científico, dotada con animaciones 3D, fotografías, mapas dinámicos, sonidos reales, ilustraciones y excelentes textos, con la ventaja añadida de permitir geolocalizar avistamientos de fauna) realizada por la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente y denominada iFelix, disponible tanto en español como en inglés, y que constituye una de las más importantes iniciativas de divulgación faunística y medioambiental con tecnología informática e infográfica de última generación desarrolladas en este entorno hasta la fecha y que son una muy valiosa y útil herramienta de aprendizaje para biólogos, naturalistas y amantes de los animales en general).

                                            © José Manuel Serrano Esparza

Mencionó también el gran carácter y personalidad de Félix, que comenzó a forjarse durante su infancia en Poza de Sal (Burgos), su pueblo natal, donde estimuló su poder de percepción y observación, acumulando en su prodigiosa memoria recuerdos y experiencias de su permanente contacto con la naturaleza, su abandono de la odontología para dedicarse por entero al estudio de los seres vivos, profundizando en el estudio del comportamiento animal, su etapa como profesor contratado de Etiología en la Universidad de Veterinaria de Madrid, y lo enriquecedora que le resultó su carrera de medicina durante su trayectoria profesional.

                                           © José Manuel Serrano Esparza

Asimismo, describió la concepción global que Félix Rodríguez de la Fuente tenía del mundo como un macrosistema planetario presidido por la enorme complejidad del fenómeno vital, donde las especies no pueden sobrevivir en hábitats desequilibrados, y el hecho probado de que cualquier intervención humana en uno de los sistemas tiene generalmente un nocivo efecto dominó sobre todos los demás, con lo que las consecuencias de la presión humana y la explotación incontrolada y desaforadamente codiciosa de los recursos naturales son imprevisibles, acelerando el cambio climático y no dando tiempo a las especies a adaptarse.

Marcelle Parmentier habló también de la plena conciencia que tenía Félix del implacable declive del sistema ecológico planetario, trazándose una meta permanente durante su vida: el establecimiento de Una Nueva Conciencia, con la que formar a sus congéneres, caracterizada por una ética de preservación del mundo que nos rodea, despertando en la sociedad un sentido atávico de pertenencia a un todo grandioso que es la vida, comprendiendo lo que tenemos y podemos perder si no se pone freno al expolio masivo de la naturaleza y sus distintas especies, siendo la desaparición de la Capa Vegetal otra de sus grandes preocupaciones.

Así pues, consciente de la influencia de los grandes medios de comunicación en la sociedad, Félix utilizó magistralmente la televisión y la radio, así como todo tipo de medios escritos como enciclopedias y libros para transmitir su mensaje, del cual la maravillosa serie El Hombre y La Tierra fue su máximo exponente, con 130 capítulos distribuidos por todo el mundo en distintos idiomas y que en el año 2000 fue elegida por la Academia de las Artes y las Ciencias como la Mejor Producción en toda la Historia de Televisión Española.

                                           © José Manuel Serrano Esparza

Explicó también el novedoso planteamiento con el que Félix Rodríguez de la Fuente abordó la elaboración de su Enciclopedia Salvat de la Fauna, siguiendo un esquema de clasificación zoogeográfica en vez de alfabética, que era lo habitual hasta entonces. También esta colosal obra de gran rigor científico y soberbiamente ilustrada se convirtió rápidamente en un gran éxito internacional de ventas, siendo traducida a 16 idiomas y distribuida en más de 30 países, vendiéndose 22 millones de volúmenes en España y 18 millones en otros treinta países por todo el mundo, lo cual hace un total de 40,000.000 de volúmenes, un éxito sin precedentes en el mercado editorial.

Pero ante todo y para todo, Marcelle Parmentier, muy emocionada, recalcó en su discurso las extraordinarias cualidades de Félix Rodríguez de la Fuente como comunicador, que creaba un  flujo mental entre él y su audiencia, un vínculo indisoluble que duraba para siempre, y que fue capaz de cambiar la mentalidad de todo un país, teniendo como más importante objetivo a la nueva generación que pudiera utilizar su juventud y energía para transformar las ideas en realidades y construir los cimientos de su propio futuro, por lo que consideraba que su mayor reto como comunicador era servir de cordón umbilical entre el mundo de los científicos y la sociedad civil, a fin de generar un núcleo de presión sobre el mundo de la Política y el mundo de la Economía para poder enderezar el rumbo de un Planeta Tierra y su Biosfera cada vez más deteriorados por la contaminación y la depredación masiva de sus recursos y proteger al máximo posible la naturaleza y sus especies.

Un mensaje de futuro de Félix Rodríguez de la Fuente, plenamente vigente, en defensa de la Naturaleza, sus especies zoológicas y el medio ambiente, que se anticipó en varias décadas a la actual preocupación mundial por la preservación ecológica en los cinco continentes, con un legado científico, cultural, y de amor por la naturaleza y su diversidad biológica cuyo conocimiento puede ser de enorme provecho tanto a los adultos como especialmente a los jóvenes de las generaciones venideras.

                                           © José Manuel Serrano Esparza

Una vez finalizado su discurso, tras aproximadamente un minuto de enfervorizados aplausos, Marcelle Parmentier, sus hijas Mercedes Rodríguez de la Fuente, Odile Rodríguez de la Fuente y el nieto de Félix Rodríguez de la Fuente abandonan el Aula Magna del Hospital del Rey de la Universidad de Burgos, en medio de las muestras de afecto y respeto por parte del muy abundante público asistente.

                                            © José Manuel Serrano Esparza

Aledaños del Aula Magna del Hospital del Rey de la Universidad de Burgos. Pocos minutos después de finalizar el solemne acto, Marcelle Parmentier conversa con Emiliano Aguirre (amigo de Félix Rodríguez de la Fuente, al que conoció en Madrid durante los años sesenta), iniciador del estudio de los yacimientos pleistocenos de Atapuerca, cuyas excavaciones dirigió desde 1978 hasta su jubilación en 1990, creando el gran equipo de especialistas en distintos campos formado por Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro, Eudald Carbonell, Ignacio Martínez Mendizábal, Ana Gracia Téllez y otros, que en 1992 hallaron el cráneo humano más completo y mejor conservado del registro fósil de la Humanidad, con una antigüedad de 300.000 años y perteneciente a la especie Homo Heidelbergensis en la Sima de los Huesos, encontrando dos años después el equipo formado por Aurora Martín, Jordi Rosell, Carlos Lorenzo, Montse Esteban, Marina Mosquera y Artur Cebriá los restos de seis ejemplares de Homo Antecessor de 800.000 años de antigüedad, la primera especie homínida existente en Europa, en el nivel TD-6 de la Gran Dolina, verificados por la presencia de ratón Mimomys savini y ulterior análisis del estrato Aurora del yacimiento por Josep María Parés que demostró la polaridad magnética invertida de la Tierra reflejada en el sedimento en el momento en que dicho nivel se había depositado.

El eminente paleontólogo, Premio Príncipe de Asturias 1997 a la Investigación Científica y Tecnológica y Miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales fue otra de las muchas personalidades del mundo de la cultura y la ciencia que asistieron en persona a la investidura de Félix Rodríguez de la Fuente como Doctor Honoris Causa in Memoriam por la Universidad de Burgos.


Dr.Félix Rodríguez de la Fuente. Su inmenso legado audiovisual, bibliográfico, faunístico y ecológico así como su influencia están todavía  muy presentes, 33 años después de su muerte en Shaktoolik (Alaska) el 14 de marzo de 1980, de tal manera que de modo asombroso, su figura e influencia crecen más y más cada día con el paso de los años. Nos hallamos ante un Gigante del Siglo XX, gran amigo de Konrad Lorenz y Jacques Cousteau y un visionario cuya excepcional talla humana siempre estuvo a la par de su dimensión internacional como naturalista y referente mundial creador de documentales sobre Fauna y Naturaleza, cuya calidad global en muy distintos aspectos, riqueza de contenido, nitidez y realismo de imagen e impacto visual y conservacionista quizá nunca serán superados, tal y como demuestran los discos DVD de El Hombre y La Tierra, siempre con un gran rigor científico pero presentado con un lenguaje asequible al gran público.

En este sentido, dicha extraordinaria serie televisiva El Hombre y La Tierra

                                             © José Manuel Serrano Esparza

digitalizada profesionalmente fotograma a fotograma a DVD por Divisa Ediciones en 2007 (a partir de las bobinas originales de películas cinematográficas de 35 mm rodadas entre 1974 y 1980) y que aporta una calidad de imagen y sonido muchísimo mayor que los fragmentos y capítulos de dicha serie existentes online, continúa siendo un éxito de ventas y

Frame de la pantalla de un televisor Sony Bravia LCD 32´ de Alta Definición durante el visionado del DVD número 12 (de un total de 26, incluyendo 124 capítulos y 62 horas sobre Fauna Ibérica, Venezolana y Canadiense) dedicado al bellísimo Lince Ibérico y el Parque Nacional de Doñana de la serie El Hombre y La Tierra de Félix Rodríguez de la Fuente. 

Durante los 33 años que han transcurrido desde su muerte, los esfuerzos para mantener vivo su recuerdo y legado llevados a cabo por Marcelle Parmentier, Odile Rodríguez de la Fuente, la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, así como por destacados amigos de Félix, colaboradores de sus programas y expertos en su obra como Antón García Abril, Herminio Verdú, Aurelio Pérez, Joaquín Araujo, Miguel Pou Vázquez, Angela Minaya, Luis Miguel Domínguez Mencía, Benigno Varillas, Miguel Delibes de Castro, Carlos Sanz, Miguel Molina, Josechu Lalanda, Suso Garzón, Carlos de Prada, Miguel Ledo, Javier Ceña, Carlos Llandres, Javier Castroviejo, Fidel José Fernández, Pedro Retamar, Enrique Sánchez Alonso, Alberto Quero, etc, sin olvidar importantes sites de alto nivel que han dedicado y dedican espacio a su figura como forestmanespacioblog.com, felixrodriguezdelafuentedocumentales.blogspot.com, amigo-felix.blogspot.com, mas-alla-de-somosaguas.blogspot.com, naturalezamitica.blogspot.com, miradadelince.wordpress.com, linceiberico.net, www.lifelince.org, amigolobocarlossanz.blogspot.com, campamentofelix.blogspot.com,  y muchos otros, junto con los cientos de millones de seguidores que Félix Rodríguez de la Fuente tiene hoy en día por todo el mundo, han dado sus frutos.

constituye una maravillosa experiencia audiovisual tanto para amantes de la Naturaleza y Fauna como para científicos, biólogos, etiólogos, etc, que tienen la posibilidad de disfrutar una auténtica experiencia cinematográfica audiovisual home theatre viendo este tesoro en pantallas de plasma, LCD, LED, etc, de 42 o más pulgadas, con una soberbia definición y contraste de imagen, profundidad de colores y muy amplias gamas cromáticas, así como una muy sabia distribución de la profundidad de campo durante las escenas, algunas de ellas verdaderamente impresionantes y que continúan siendo la referencia audiovisual en su ámbito como la caza de una liebre por Taiga el Azor (para la cual fueron necesarios seis meses de trabajo),

Frame de la pantalla de un televisor Sony Bravia LCD 32´ de Alta Definición durante el visionado del DVD número 18  (de un total de 26, incluyendo 124 capítulos y 62 horas sobre Fauna Ibérica, Venezolana y Canadiense) dedicado a las rapaces ibéricas nocturnas de la serie El Hombre y la Tierra de Félix Rodríguez de la Fuente.

la Guerra Acústica entre Rapaces Nocturnas y Roedores durante la Oscuridad de la Noche, los Lobos Ibéricos en plena carrera filmados en cámara lenta, los vertiginosos recechos de conejo por el bellísimo Lince Ibérico, la caza de palomas bravías mediante impacto de garra en pleno vuelo por Halcones Peregrinos que se lanzan en picado desde gran altura a 400 km por hora, las zambullidas del Martín Pescador en los ríos de la Península Ibérica, la mundialmente famosa captura de un recental de muflón en lo alto de una montaña por una enorme Águila Real que lo transporta volando con la zona superior de la cabeza del ungulado atravesada por sus garras (con una tremenda presión de cerca de 200 kg/cm2 que mata a la presa de modo casi instantáneo al comienzo del vuelo) hasta llegar a su nido  (la secuencia completa fue filmada con tres cámaras distintas), el muy peligroso rescate de enormes anacondas en la selva venezolana, la primera filmación de los Yanomamos (un pueblo de la selva del Orinoco que nunca antes había contactado con personas del "mundo civilizado") mostrando su vida y costumbres, La Montaña Sagrada (rodada en la zona norte de la región amazónica venezolana, y que incluye imágenes de la cumbre del gran Cerro Autana, un impresionante tepuy - monolito rocoso natural- de 1.200 metros de altura, cuya flora y fauna se hallan aisladas del resto del mundo desde hace millones de años, con profusión de plantas carnívoras, especies endémicas y un paisaje alucinante), El Cementerio Helado (uno de los más estremecedores documentales de la serie El Hombre y La Tierra, donde Félix Rodríguez de la Fuente, consigue resolver el enigma científico de la muerte de un centenar de muflones de Dahl hace 2.000 años dentro de la Gruta Valeria al noroeste de Canadá -y cuyos esqueletos se han preservado indemnes debido a la muy baja temperatura interna- con un muy dramático desenlace), los maravillosos paisajes canadienses de Nahanni y Kluane ...

                                            © José Manuel Serrano Esparza
   
                                            © José Manuel Serrano Esparza
                                  

© Texto y Fotos Indicadas: José Manuel Serrano Esparza. LHSA